La nueva policía militarizada de Guadalupe, Nuevo León, que comanda el coronel retirado del Ejército, Enrique San Miguel, está blindada por la fe cristiana, en un año y dentro del plan de “limpia de la corporación” el responsable de la seguridad en el municipio lleva más de mil policías que ha corrido o que ha llevado a prisión y han logrado recuperar la credibilidad entre la población.
Después de que 13 policías fueron asesinados por los zetas y el resto amenazada de muerte, fue cuando recibieron ayuda de pastores cristianos y según sus testimonios, aseguran que ahora, después de que oran a Jehová, las puertas se les han abierto porque actúan con honestidad, y de seguir así, en poco tiempo serán la mejor policía militarizada del país.
Pocos más de 250 policías, el 35 por ciento son cristianos, pero casi todos acuden a la oración durante todas las mañanas y reiteran que en poco tiempo con esta fe, en poco tiempo se convertirán en la mejor policía de México.


