Por David Cardona/ Foto Josefina Vázquez Mota/ México, D.F.
“Amigas y amigos, me comprometo a seguir trabajando desde la trinchera de los militantes y con el mandato de los ciudadanos”, así lo consideró Josefina Vázquez Mota tras renunciar a seguir en la contienda por la dirigencia del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional y aclaró que “ni he deshojado la Margarita, como algunos han señalado, ni hoy tiro la toalla”.
El texto íntegro de su carta a los panistas y a la opinión pública es el siguiente:
Frente al proceso interno para la renovación del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional, hago del conocimiento de la militancia panista y de la Opinión Pública en general algunas reflexiones y decisiones que he tomado:
Hoy, cuando Acción Nacional está por cumplir 75 años de su fundación, se trata de volver a los orígenes con visión de futuro y de lo que la sociedad y el México de hoy anhelan y nos demandan. Ya Don Manuel Gómez Morín lo afirmó con contundencia, y lo cito “Aquí nadie viene a triunfar ni a obtener; que sólo un objetivo ha de guiarnos: el de acertar en la definición de lo que será mejor para México”.
Tengo la convicción de que lo mejor para México es un Partido fuerte y unido en torno a sus convicciones democráticas, fuerte y unido para construir el bien común, fuerte y unido para servir a millones de mexicanos y con ello construir esta Patria ordenada y generosa.
Hablo de una unidad con adjetivos, con propósitos claros; unidad para la libertad, unidad para la democracia, unidad para construir una opción fundada en la honestidad, en los principios y en el valor superior de la voluntad ciudadana. Estos son los elementos supremos de la ética política y hacia ellos debemos dirigirnos.
Para lograr este propósito es fundamental reconocer y traducir en hechos por encima de intereses personales o de grupo, que nuestra prioridad son los sueños, los anhelos, las voces, el dolor y las exigencias de millones de mexicanos.
I. La primera elección de los dirigentes por la militancia constituye una magnífica oportunidad democrática, para construir un Partido modelo y ejemplar. Pero corre el riesgo de frustrarse por la crispación y el arrebato de la competencia. Hay que decirlo: Las posibilidades de una nueva etapa de diálogo, solidaridad y concordia entre los panistas no se avizoran. Por el contrario, la elección se ve amenazada por la exacerbación y la segmentación del Partido y por una lamentable radicalización de los intereses de grupo.
II. No aspiro al poder por el poder. Deseo contribuir al desarrollo de un proyecto político que recupere para Acción Nacional su vocación de escuela cívica y de herramienta para construir las ideas y las mejores causas ciudadanas.
Mi participación en esta competencia por la Presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del PAN, frente a las condiciones actuales, no es la mejor vía ni la única para lograr estos propósitos, aún cuando las encuestas sobre la intención de voto de los militantes me respaldan. Respaldo y confianza que me compromete aún más.
Siendo la Presidencia del PAN uno de los más altos honores para cualquiera de sus militantes no es condición obligada para trabajar activamente por México y nuestro Partido. Seguiré trabajando en la trinchera de los militantes y con el mandato de los ciudadanos.
Se requiere fuerza y aliento desde la trinchera de la militancia, se requiere abrir las puertas de nuestro Partido a la ciudadanía, formar cuadros, para la renovación de los liderazgos y reconocer entre nuestros militantes a las mejores mujeres, jóvenes y hombres que representan las convicciones esenciales de Acción Nacional.
El PAN necesita que la renovación de su dirigencia nacional sea la ocasión para que surja un proyecto de Partido capaz de unirnos a todos, en un propósito. Que sea el impulso para construir un Partido competitivo y ganador que recupere la confianza de la gente y que ofrezca la posibilidad concreta de recuperar para México el camino de la democracia, la justicia y la libertad.
En consecuencia, anuncio el día de hoy que: No presentaré mi candidatura a la Presidencia del Comité Ejecutivo Nacional del Partido Acción Nacional y mantendré una posición neutral frente a los contendientes.
Exhorto a todos los militantes de mi Partido a votar libremente y con responsabilidad por el liderazgo que represente de mejor manera los altos valores y el rumbo que requieren México y el Partido.
Quiero dirigir especialmente un mensaje de gratitud y aliento para los jóvenes, las mujeres y hombres que desde las trincheras de la militancia siempre me han acompañado con generosidad y compromiso. A quienes desde el anonimato del trabajo heroico e invaluable “de tierra” siguen caminando el país con la fuerza de nuestras convicciones.
Son ustedes el alma de nuestro Partido, son ustedes la presencia que día a día nos une a lo mejor de nuestro pasado y nos convocan a la construcción de un presente digno y un mejor futuro. Son Ustedes la base y fortaleza para la reconstrucción de nuestro Partido.
A los Panistas les reitero mi orgullo y reconocimiento por todos los logros y aportaciones que su trabajo y convicciones han hecho posibles para México, y a la vez los convoco a no aceptar como destino ni la autocomplacencia, ni la autodestrucción, como premisa y acción.
En estos meses he estado cerca de mi partido. Ni he deshojado la Margarita, como algunos han señalado, ni hoy tiro la toalla. Amo a México y esa es y seguirá siendo mi pasión.
El aprecio de la mayoría de los panistas reflejado en todos los sondeos nacionales es real. Es un respaldo genuino que me compromete. Sin embargo debo reconocer con realismo que como se ha estructurado el proceso existen prácticas contrarias al poder del voto del militante, que afectarán el resultado.
Frente a un México que exige de nosotros ser instrumento para servir y ser la voz de miles y miles de ciudadanos, especialmente de aquellos que enfrentan pobreza e injusticia, el PAN está llamado a ser en aquellas entidades y municipios en donde gobernamos ejemplo del ejercicio ético y ciudadano de la política y a la vez, en donde no gobernamos, a ser una oposición fuerte, responsable, valiente en nuestras exigencias de rendición de cuentas y de gobiernos eficaces, para así promover y fortalecer la vida democrática de México.
Una democracia sin contrapesos estará en permanente riesgo y regresión.
Hoy frente a los panistas y los ciudadanos me comprometo a seguir trabajando desde una neutralidad activa que convoque a la reconstrucción de nuestro Partido, hoy desde la trinchera más importante que es la del militante, seguiré trabajando por un PAN unido en sus convicciones, unido en la promoción y defensa de la ciudadanía y unido para ejercer la política con honor, con ética ciudadana.
No me voy de la política, me quedo a hacer política y a trabajar por un Partido donde todos aquellos en nuestra legítima diversidad tengamos cabida. Que desde nuestras naturales diferencias podamos coincidir con ética y dignidad en un propósito superior que es México.


