RELACIONADOS

¿Por qué el pollo cruzó la carretera?

en corto-ingenuidades-leonel serratoPor Leonel Serrato/ Pulso/ San Luis Potosí, S.L.P.
Como parte de pensar en la resolución de los tremendos e insolutos problemas que nos aquejan decidí echar un vistazo a un insondable enigma, relacionado con las capacidades motrices de las crías de las aves, señaladamente las de las gallinas.
Puede a Usted parecerle una nimiedad, pero piénselo y se dará cuenta de la enorme trascendencia de la pregunta que sirve de título a la presente ¿Por qué el pollo cruzó la carretera?
Aunque digan que la realidad es pertinaz, obstinada e irreductible, lo de hoy es burlarla, hacernos guajes, así vivimos en un mundo feliz y libre de tóxicas expresiones que nos puedan llenar de terror o de coraje.
Existen muchos intentos de respuesta a lo del pollo y sus aventuras pedestres, todas imposibles de comprobar por sí mismas; algunas bordean en el límite de la leyenda.
También se han propalado muchos rumores sobre los pollos, algunos tétricos y amenazantes, y yo creo que cuidadosamente cultivados por los propios plumíferos interesados, ya que durante mucho tiempo no pasaban de perico perro, y luego cobraron relevancia, de ahí la importancia de conservar un halo de animales enigmáticos o llenos de poder.
Pero no nos engañemos, los rumores sobre la importancia y el poder de los pollos son reales, puesto que nada hay más nutritivo que un caldo de dicha pequeña bestia.
Los pollos constituyen la fuente de proteínas de buena calidad más barata que existe en México, aún hoy día en que la gripe aviar ha diezmado a grandes granjas, sigue siendo lo más económico que puede conseguirse para alimentar escuálidos.
Por la pandemia de influenza grandes empresas han debido deshacerse de miles y miles de pollos en impresionantes piras, porque un pollo enfermo o ya cadáver debe ser incinerado para evitar que lo consuman bestias carroñeras, sean personas o animales.
Está comprobado ciento por ciento que los pollos son herederos directos de los dinosaurios, como si el tiempo se hubiera congelado y hubiesen nacido de aquellos; si los mira uno bien, con detalle, veremos que existen muchas similitudes entre aquellas gigantescas moles sin cerebro y los pollos.
Es fascinante como a través de un pollo puede uno regresar a tiempos inmemoriales, ya perdidos en la bruma del pasado, y que al observar a dichas aves se nos muestre un mundo que ya no existe, lleno de cuestiones absolutamente anacrónicas, de tal modo absurdas e inverosímiles que no las creeríamos si no hubiera pollos.
Viendo lo que hace un pollo podríamos pensar que son inteligentes, pero no lo son, o no más que sus remotos predecesores de la Era Mesozoica; de memoria muy limitada los pollos suelen olvidar cosas elementales, por ejemplo pueden morir de hambre y sed si se les cambia la ubicación del comedero y el bebedero; lo que la gente llama “memoria de pollo” no es otra cosa que una memoria limitada o nula.
Nada se ha podido comprobar al atribuir conductas violentas a los pollos, aunque en casos de necesidad, como toda bestia, está visto que pueden ser sanguinarios y asesinar con sus propios picos y patas a sus congéneres, y aún a otras especies de mayor tamaño y peso.
No omito señalar que existen los gallos de pelea y que suelen ser usados para solaz de algunas personas, pero los gallos no son pollos, sino que son su versión totalmente adulta; de hecho las crías, aún los de progenie violenta, son de lo más apacible.
Un pollito es la imagen más viva de la ternura, y de ello hay muchas expresiones gráficas y verbales; la naturaleza es sabia, pues dota de la capacidad para conmover a todas las crías en la naturaleza, aún de los animales más feos o feroces; cuando pequeños, cuando cachorros, todos los seres de la creación inspiran a protegerlos, o por lo menos a no dañarlos.
Ya más crecidos, pero sin ser totalmente adultos, los pollos son una ilustración del desgarbo, de la falta de elegancia y aún hasta de la deformidad, aunque no tengo noticia de si a los pollos les gusta lo bonito y rechazan lo feo, o les da igual.
El desparpajo que exhiben estos animales es resultado de una súbita muda de plumaje y un retraso inexplicable en la salida del nuevo, y de que en el ínterin acumulan ácaros –mi abuela les llamaba gorupos– que es una delicia; hay pollos que en su crecimiento destruyen los nidos, y matan de hambre a sus progenitores por exigirles en forma permanente que se les alimente.
Ni hablar de los pollos que usurpan no sólo nidos, sino estirpes, como los pájaros Cucú (Cuculus canorus), cuyas madres desalojan los huevos de los nidos de otras especies y plantan los propios, para que los empollen los confiados padres ajenos y cuando nazcan los alimenten; una siniestra manera de lograr tener éxito en la vida.
Así pues, con la certeza de que los pollos no son lo que dicen de ellos, ni tampoco lo que uno desea que sean, arribamos a la necesidad de responder el por qué el pollo cruzó la carretera:
Cruzó por que tuvo miedo; porque no supo lo que hacía, porque quería llegar al otro lado, porque estaba perdido, porque se le hizo fácil, porque no tenía más quehacer, porque deseaba generar expectación, porque quería vencer la vergüenza de estar del otro lado, porque alguien se lo aconsejó, porque pensó que eso es lo que hacen los pollos, porque huía de un puchero, porque es un tonto, porque es ingenuo, porque es ambicioso, porque nadie lo ama, porque buscaba mejores condiciones para todos los pollos del mundo, porque se sintió chachalaca.
El asunto, pienso yo, ya no está en por qué el pollo cruzó esa línea, sino en qué hará del otro lado.
Los pollos tienen limitadas capacidades para el vuelo, limitadas capacidades para la carrera, limitadas capacidades acuáticas, limitadas capacidades para la pelea, y nulas capacidades intelectuales, pero puede ocurrir, como dicen que les pasa a algunos canes, que con dinero también bailan.

Ingenuidades.
Lo pobre no es feo, lo miserable tampoco, y desde luego que menos lo es lo humilde; por eso la fealdad de un municipio no tiene que ver con lo pobres o lujosas que son sus calles, sus elegantes o depauperadas escuelas, o la necesidad alimentaria de su gente, sino con la ruindad, vileza o mezquindad con que tales cosas se usan para hacer política electoral.
leonelserrato@gmail.com
Leonel Serrato Sánchez

LA BRECHA
LA BRECHA - Información Puntual

POPULARES

article .entry-content p, article .entry-content ul li { text-align: justify; }

Descubre más desde LA BRECHA

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo