- ** La violencia es consecuencia y generadora de la violencia.
- ** ¿Cuál es el plan para combatir la corrupción?
San Luis Potosí, S.L.P. / Fotos: Reinserta / Febrero 17 de 2026.- En México se busca silenciar una realidad cruda, mirar hacia otro lado cuando hay actos de corrupción y de injusticia, cuando somos inconscientes de que hay violencia dentro de los hogares, que marcan a las infancias, reducen su nivel de empatía y conforme pasan los años, esas personas son más propensas a cometer delitos. La suma de las vivencias que cada uno tiene, es como el país está lastimado, considera la activista Saskia Niño de Rivera.
En la presentación de su libro “Esta Soy” en la Facultad de Derecho de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, la activista mexicana, psicóloga y experta en el sistema penitenciario, quien por años ha velado por la defensa de los derechos humanos y la reinserción social, explicó a jóvenes, maestros y público en general porqué considera que México es un país lastimado y cómo el sistema le falló a cientos de personas, que hoy, están en las cárceles pagando condenas impagables.

Saskia clasifica la empatía como una emoción absoluta, después del amor, toda vez que, es el cómo podemos relacionarnos con la sociedad, la capacidad de ponernos en los zapatos de otra persona y vivir la vida y vivir con la empatía que esa persona tiene, desde su propio calzado y no del nuestro. Es entender el por qué los actos y el comportamiento de los demás.
Por ello, considera que hay personas que “han vivido una vida fácil y privilegiada”, como en su caso, y es cuando se van a dormir con la panza llena, cuando no pasas hambre, cuando tienes la presencia de tus padres que te recuerdan todos los días que te aman, cuando recibes educación, cuando alguien está al pendiente de cómo te va a la escuela, cuando están presentes en los festivales.

Cuando tienes a alguien que te regaña por sacar malas calificaciones, cuando hay límites marcados por los valores, cuando te enseñan a no mentir, todos esos “pequeños detalles”, que pueden ser normales para unos y faltantes para otros, es como ella considera que las personas tienen un camino más fácil que otras, quienes no tuvieron eso en casa.
“Defino el privilegio por quien se va a dormir con la panza llena, quien tiene un abrazo, un te amo y una red de apoyo sólida para poder pasar los momentos de infelicidad y de desamor que hay en la vida”, indicó Niño de Rivera.
Cuando una persona tiene todas esas herramientas y los valores inculcados para afrontar la vida es cuando “la tiene más fácil”, pero qué pasa con aquellas personas que no lo tienen, cuando no hay nadie para preguntarte si comiste, si estás bien y cuando en tu casa hay esa falta de amor.

Mostró dos ejemplos de un niño que tiene comida en el refrigerador, su uniforme para ir a la escuela listo, los cuadernos forrados, cuando practican con él para que aprenda a leer, un ambiente sin gritos ni golpes; y otro pequeño que vive con un padre que tiene problemas de adicciones, “que se va a dormir con la panza vacía porque el papá gastó todo el sueldo en alcohol”, se pone violento cuando toma y golpea a su mamá hasta dejarla tirada en el piso sangrada, y la mañana siguiente, el niño prefiere no ir a clases porque no hizo la tarea, porque no le compraron la cartulina que necesitaba y mejor opta por echarse la pinta.
Saskia comenta que la primera vez que ese niño vea a su padre golpear a su madre querrá intervenir y protegerla, pero a la veinteava vez mejor se irá a su recámara, pues no hay nada que pueda hacer para cambiar la situación y ahí, es cuando una persona baja sus niveles de empatía para poder sobrevivir a un ambiente violento, porque es la manera en las que los individuos nos protegemos a nosotros mismo.
“Eso es lo que pasa en México a nivel empático”.
9 de cada 10 personas privadas de la libertad estuvieron involucradas en alguna actividad delictiva antes de los 6 años. Y más de 40 mil niñas, niños y adolescentes son víctimas de delitos violentos al año.

En México la Violencia es Consecuencia y Generadora de la Misma
Y con la experiencia que tiene al entrar a las cárceles y entender por qué las personas privadas de la libertad cometieron esos delitos, de las víctimas y los agresores, lo que aprendió en lo largo de los años con el trabajo del sistema penitenciario es que “el delincuente no nace, se hace”, y que es algo que tenemos que asumir como sociedad.
Ella cuestiona en sus entrevistas:
- ¿Dónde está tu cabeza cada que agarras una pistola y se la pones en la cabeza a alguien para quitarle su dinero?
- ¿Dónde está tu cabeza, tus emociones, cuando amarras a una persona en una casa y le vendas los ojos para sacar un poco de dinero de su familia?
- ¿Dónde está tu cabeza cuando le quitas la vida a alguien?

Y ahí, muchas de las veces, en la mirada del entrevistado, nota el lado de incomprensión, de ¿por qué debería importarme lo que siente la otra persona?
Ese es el reflejo de la falta de empatía, como un mecanismo de defensa a lo largo de su vida, por el trayecto de violencia que tuvo.
“En México, la violencia sí es consecuencia y generadora de la violencia”.
Porque normalizamos que haya desapariciones de personas, que en nuestra colonia haya robos en casas o de automóviles, que el vecino golpee a la esposa cada semana y el sistema cree que con detener a esas personas habrá justicia en el país, pero qué pasa cuando los detienen y dejan a los niños solos, sin más familiares que puedan cuidarlos, tienen que crecer en soledad.

- ¿Por qué no se habla de todos esos niños que se quedan solos?
- ¿Por qué no se habla de todos esos niños que viven en esas casas donde hay golpes?
- ¿Por qué no se habla de todos esos niños que viven en esa casa donde se vende droga?
Porque esos niños ya están en esa línea de violencia y muy probablemente llegan a verla como una alternativa de vida.
En México hay más de 500 mil niñas y niños que tienen madres o padres privados de la libertad; entre 140 y 250 mil niños y adolescentes están en riesgo de ser reclutados por el crimen organizado.

¿Cuál es el Plan para Combatir la Corrupción?
Por otro lado, la corrupción es otro cáncer en la sociedad mexicana y la creadora del podcast Penitencia comentó que para combatirla es que dejemos de ser corruptos nosotros, y enlistó varios ejemplos:
- Que dejemos de darle mordida a los policías,
- Que los empresarios dejen de dar el mocho al político por un contrato,
- Que dejemos de pagarle al Ministerio Público para que meta a la cárcel a alguien porque no dio la pensión alimenticia para su hijo.
Es un problema de la sociedad, sí, y el plan para frenar la corrupción no inicia en qué hacen los gobiernos para erradicarla, si no en qué puede hacer cada persona desde su comunidad y ser congruentes en el actuar para formar el México que queremos ver.
Asegura que en el mundo se está promoviendo el odio y debemos reflexionar en qué están nuestros pensamientos.
“Estamos demasiado metidos en lo que el otro hace, dice y respira, lo que le gusta o quién le gusta. El odio es un cáncer para la sociedad”.

El libro “Esta Soy” es el primero que Saskia Niño de Rivera escribe desde su pensamiento y reflexión, porque los demás eran de darle voces a las víctimas, y mostrar que en México los delitos no son blanco y negro solamente, hay muchos tonos de grises en medio, que nos involucran a todos como sociedad.
Porque es muy fácil decir esa persona es delincuente, sí, pero ¿dónde estábamos cuando esa persona era víctima de un tejido social al que pertenecemos?, pues manifiesta que la mayoría de quienes están encerrados en los penales, en algún momento de sus vidas fueron víctimas.

¡Se parte del escuadrón que protege a las niñas, niños y adolescentes! https://reinserta.org/


