- ** Las madres buscadoras reclaman a Gloria Serrato Sánchez, por un actuar “burocrático, distante y sin escucha”.
San Luis Potosí, S.L.P. / Noviembre 25 de 2025.- Este 25N, Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres, vivió otro episodio triste en San Luis Potosí, un grupo de mujeres marchó en el Centro Histórico para exigir “vivir sin miedo”, para recordar que la deuda sigue, que el Gobierno del Estado no cumple y para insistir en que “la alerta no se va. Y nosotras tampoco”.
Fue una fecha mas en la que madres, familiares y personas cercanas a ellas, no vienen a conmemorar, sino a recordar que la violencia no es efeméride, es rutina de todos los días.
El saldo de este 25N: edificios grafiteados, la puerta de la Secretaría de las Mujeres parcialmente incendiada y un cúmulo de indiferencia de la sociedad y de las autoridades de los tres órdenes de gobierno.
En la marcha, los gritos señalaron: “Señor, señora, no sea indiferente, matan a las mujeres en la cara de la gente”, “Ni una más, ni una mas asesinada”, “Somos la voz de las que ya no están y en las pancartas se leía: “En San Luis Potosí sobran los artistas… pero también sobran las desapariciones”.
En ese momento, una mujer tomó la palabra ante los medios de comunicación y alertó que su hermana fue asesinada y el responsable cumplió una condena mínima y ahora vive a unas cuadras de su casa. “Me saluda, se burla, celebra que ‘le ganó al sistema’. Yo no duermo, porque sé de lo que es capaz y porque nadie me cuida aquí”, dijo.
En el Memorial a las Víctimas de Feminicidio y en la escultura en honor a Karla Pontigo recordaron los casos de Karla Pontigo, joven asesinada en 2012; de Lupita Viramontes, víctima de feminicidio ese mismo año; y de Fernanda Guadalupe Morán Rodríguez, asesinada en 2020.
En el círculo, la madre de Samantha Joselyn Rodríguez Rojas, estudiante de 21 años asesinada el 6 de marzo de 2016, tomó el micrófono para leer el compromiso que la Facultad de Medicina de la UASLP firmó para reconocer su responsabilidad institucional.
—“La Universidad jamás se manifestó por mi hija… pero hoy la Facultad acepta que debe actuar”, alcanzó a decir. Integrantes del colectivo Por Ellas, Por Todas y Por Nosotras respondieron con firmeza que el compromiso académico era “solo un primer paso”, pues no existe postura formal del rector Alejandro Zermeño Guerra, quien —recordaron— era director de la Facultad cuando Samantha fue asesinada.
—“¿Dónde queda la reparación del daño del rector? ¿Dónde queda lo humano, lo justo?”, preguntaron.
En medio de la manifestación, lamentaron que el Gobierno del Estado pretenda eliminar la Alerta de Violencia de Género en San Luis Potosí. De los seis municipios donde se decretó, en tres fue levantada y ahora, bajo la dirección de Gloria Serrato, la Secretaría de las Mujeres pretende retirarla también en los tres restantes, San Luis Potosí capital, Soledad de Graciano Sánchez y Ciudad Valles, mientras que meses atrás retiraron las de Matehuala, Tamazunchale y Tamuín
En el jardín Colón, advirtieron que la violencia no solo está en las calles, también se reproduce desde el propio Estado, cuando se encubren crímenes, se minimizan desapariciones y se niegan recursos para buscar a quienes no regresaron.

Esa reducción recordada, encendió el grito que marcó la marcha: “No se va, no se va… la alerta no se va”.
Frente a la Secretaría de las Mujeres, las madres reclaman a Gloria Serrato Sánchez, por un actuar “burocrático, distante y sin escucha”.

Susana Rodríguez tomó la palabra y señaló: “estamos aquí, porque no queremos que se olvide, porque si no gritamos nosotras, nadie más lo hará y porque la Secretaría debería estar con nosotras… pero no lo está.
“Ellas hacen sus actos, pero no integran a las familias que buscamos justicia. Pareciera que buscan quitar los pocos mecanismos que ayudan a contener la violencia, nos llenan de su registros, de cifras bajas que son falsas y parece que nos les importa la política y la contra narrativa que como institución ejercen ante una problemática como la violencia feminicida”, concluyeron.



