
Los Lakers de los Angeles demolió a Rockets de Houston y se clasificó a las Finales del Oeste por primera vez en 10 años, el conjunto de Frank Vogel se mostró implacable ante unos texanos sin energía ni respuestas y se impuso por un aplastante 119-96 y selló la serie por 4-1 para llegar a la definición de Conferencia por primera vez desde 2010.
Esta noche LeBron James lució dominante y ofreció una exhibición en todos los rubros, sumó 29 puntos, 11 rebotes y 7 asistencias.
Una espera de 10 años. LeBron James, Anthony Davis y compañía pueden tener la certeza de que eso es lo que terminó para Los Angeles Lakers. Una de las franquicias más icónicas de todos los tiempos empieza a mirar como un mal recuerdo a una de las etapas más negativas de su historia, y le abre los brazos a la ilusión que generan sus actuales estrellas, quienes acaban de liderar otro paso hacia el objetivo final: un anillo de campeón.
La victoria de Houston Rockets en el encuentro inicial fue un espejismo. Frank Vogel supo cómo y dónde ajustar, y el Rey y AD impusieron su jerarquía y calidad para terminar demoliendo a un rival que, más allá de su particular propuesta, se quedó sin energía ni respuestas ante un equipo que, simplemente, fue superior en todos los aspectos. El aplastante 119-96 de este sábado selló el 4-1 a favor de los de California, que se metieron en las Finales de Conferecia Oeste por primera vez desde 2010, donde esperan al ganador de LA Clippers y Denver Nuggets (3-2 rumbo al 6° duelo de este domingo). A continuación, algunas observaciones del partido.
LeBron James, una vez más, demostró que puede seguir siendo el jugador más dominante de toda la NBA en este tipo de instancias pese a estar en su 17° año en la liga. Su agresividad y determinación marcaron el ritmo de un primer cuarto en donde los Lakers llegaron a sacar una diferencia de ¡22! (33-11) que marcó por completo el rumbo del partido, porque le permitió administrar la distancia con muchísimo oficio. El Rey comandó con 29 puntos (9-18 campo, 3-8 triples, 8-10 libres), 11 rebotes, 7 asistencias, 2 robos y un tapón en apenas 31 minutos. Otra noche en la oficina.
El ataque de los Lakers fue aplastante, no sólo por sus propias virtudes, sino porque la defensa de Houston, simplemente, no tuvo respuestas, intensidad ni energía para contenerlo. 25 asistencias y 52,7% de campo para un equipo angelino que encontró su mejor versión para el triple: espectacular 19-37 a distancia (51,4%), con conversiones de ocho jugadores diferentes (4 de Morris y Green). Fue su mejor noche para el triple en estos Playoffs, donde tienen marca de 5-0 cuando anotan más de 13 (20-5 en Fase Regular). Si LA quiere ir por todo por el anillo, necesita que sus tiradores estén así, porque permiten abrir muchísimos más espacios para LeBron y AD.
Markieff Morris cerró la serie justificando el ajuste que hizo Vogel desde el segundo partido, donde empezó a darle mayor protagonismo (corriendo a los grandotes McGree y Howard). Es más, en el cuarto encuentro tomó la titularidad y en este quinto brilló como interior abierto: 16 puntos, con 2-3 dobles y un perfecto 4-4 triples, más 3 rebotes y 3 asistencias en 24 minutos. Su mejor partido desde la llegada a Los Angeles en febrero, y una enorme noticia de cara a lo que se viene.
El proyecto de Houston y su propuesta de súper small-ball termina con el peor final posible, sobre todo por la forma en que fueron superados en la serie, una diferencia que fue creciendo con el correr de los partidos y que explotó por completo en este quinto. Los Rockets no tuvieron respuestas, pero sobre todo se quedaron sin piernas y energía para poder competir en base a la defensa, el verdadero alimento de este equipo más allá de los triples (13-49, 26,5%). James Harden fue el único que dio la cara esta noche (30 tantos, 12-20 campo, 6 rebotes y 5 asistencias); mientras que Russell Westbrook volvió a dejar dudas (10 puntos, 4-13 campo). Con Mike D’Antoni terminando contrato, se vienen tiempos de varias decisiones importantes para la franquicia.
Derek Fisher, Kobe Bryant, Metta World Peace, Pau Gasol y Andrew Bynum. Esa era el quinteto inicial de los Lakers en el comienzo de las Finales del Oeste de 2010 frente a Phoenix Suns, la última vez antes de este 2020 del conjunto californiano en esta instancia. En aquel entonces, el equipo dirigido por Phil Jackson venció 4-2 a Oklahoma City Thunder y 4-0 a Utah Jazz antes de la serie contra los de Arizona, a quienes superaron por 4-2 para luego encontrarse en las Finales con Boston Celtics. Allí fue 4-3 para capturar el segundo campeonato consecutivo, último de la organización. Desde ese entonces y hasta este 2020, los Lakers apenas habían visto dos triunfos en series de Playoffs. LeBron, AD y compañía están recuperando la gloria perdida.
LeBron James continúa agrandando su leyenda: sus últimas nueve apariciones en Playoffs -contando este 2020- lo vieron al menos en las Finales de Conferencia. Es más, en las ocho previas siempre llegó a las Finales de la NBA (tres títulos). El Rey está transitando su 14° año en postemporada (sólo faltó tres veces) y en 11 de ellos quedó entre los mejores cuatro de la campaña. Es más, sólo perdió una de sus 10 Finales de Conferencia previas (2009 frente a Orlando, jugando en Cleveland). Irá por sus 10° Finales de la NBA.
El Rey, casi infalible a la hora de cerrar series: en partidos para ganar eliminatorias, James tiene casi 79% de triunfos, un récord de 37-10 con el éxito de este sábado ante Houston. Fue su 14° vez con una ventaja de 3-1 en una serie, y 11 de ellas las cerró en el 5° duelo contando este ante los texanos.


