Real de Catorce

 

  • ** Un pueblo en el pasado.

Catorce, S.L.P. / Fotos Internet / Marzo de 2022.- En el estado se encuentra uno de los destinos más visitados en todo el mundo, perfecto para pasar unos días de introspección, es Real de Catorce. Y si no fuera suficiente con las largas caminatas por el desierto para recargar el aura mística, los huicholes podrán revelar sus secretos y limpiar la energía en cualquiera de las noches llenas de estrellas, y si tampoco fuera suficiente, están sus buenos bares y las habitaciones acogedoras en un buen número de hoteles boutique y hostales para recargar energía.

La aventura forzosamente debe comenzar en la carretera, son varios los kilómetros que separan a Real de Catorce de las ciudades más cercanas, y si bien el viaje desde la Ciudad de México o Monterrey es un poco largo, conducir por el paisaje de desierto es una experiencia placentera.

Para llegar a Real de Catorce es necesario atravesar el Túnel de Ogarrio, es una construcción de mas de dos kilómetros de largo que data de principios del siglo XX. Es probable que tengas que esperar turno para entrar, ya que es el único acceso al pueblo para autos, hay otra entrada por la sierra de Catorce, pero es sólo para autos de doble tracción.

El túnel, salvo una incipiente iluminación eléctrica, conserva todas las características de cuando fue inaugurado y termina directo en la calle principal del pueblo. La sensación de llegar a Real es de que todo forma parte de algo más grande, no sólo el pueblo que parece fundirse en su propia geografía, encerrado entre las montañas de la Sierra Madre Oriental, también los lugareños y extranjeros que han consolidado su permanencia ahí, todos conforman un núcleo social con dinámicas propias.

El tiempo de ocio es también tiempo de cultura, de creación y de espiritualidad.

En los siglos XVIII y XIX Real de Catorce fue un próspero pueblo minero dedicado a la extracción de plata con un gran desarrollo cultural y económico; sin embargo, con la Revolución de 1910 las minas dejaron de ser trabajadas y la gente comenzó a abandonarlo hasta casi convertirlo en un pueblo fantasma.

En la actualidad el tiempo parece haberse detenido en sus calles y edificios, dándole un encanto muy particular. La vida del pueblo está fuertemente ligada al desierto, las temperaturas y los rayos del sol pueden ser extremosos. Lo mejor es realizar actividades al aire libre por la mañana y por la tarde, y resguardarse bajo la sombra desde el mediodía hasta que baje el sol.

Cerca de la entrada principal se encuentra la parroquia de la Purísima Concepción, famosa por la imagen de San Francisco de Asís que es venerada por miles de peregrinos cada 4 de octubre. Frente a la entrada de la parroquia está la antigua Casa de Moneda, alberga al Centro Cultural de Real de Catorce, este edificio construido en 1896 ha sido remodelado para exhibir una colección de monedas de México, además de una serie de objetos que dan cuenta del pasado minero del pueblo, una galería de arte contemporáneo local y una cafetería que por las noches se convierte en sede de presentaciones y conciertos.

Al seguir por la calle principal está el Jardín Hidalgo, centro social y económico del pueblo y sitio ideal para comprar artesanías trabajadas y vendidas de las manos de indios huicholes. En la misma calle, a la salida del pueblo, están el Cementerio y la capilla de la Virgen de Guadalupe, donde se puede admirar las lápidas de finales del siglo XIX.

Las actividades en Real comprenden recorridos por el desierto que puedes tomar a pie, a caballo o en camionetas 4×4, los más populares son el Cerro del Quemado y el Pueblo Fantasma, ambos aproximadamente a una hora de camino. En el Cerro del Quemado los huicholes aún realizan rituales sagrados.

Es un excelente sitio para ver las estrellas. El Pueblo Fantasma es un conjunto de edificaciones mineras abandonadas tras la Revolución, que junto al paisaje del desierto de Chihuahua, construyen un discurso estético exclusivo de la sierra de Real de Catorce.

Un recorrido importante es el safari fotográfico que va hasta la estación de tren a bordo de las Willys, que son camionetas todo-terreno traídas como chatarra desde Estados Unidos y restauradas por los mecánicos locales. El recorrido comienza en el Jardín Hidalgo, desde aquí verás acantilados, ríos y peñascos así como la flora y fauna de la región.

Una parada obligada es el Desierto de Catorce, para encontrar peyote, una planta sagrada para los huicholes con propiedades psicotrópicas y alucinógenas. Si bien hay personas que deciden ingerir la planta, su extracción y consumo sólo está permitida para los rituales huicholes.

Después, las Willys regresan al pueblo pasando por un par de minas. No se debe perder la oportunidad de tomar una lámpara durante la noche y recorrer el camino hacia el desierto. En las noches claras se podrá apreciar la Vía Láctea y estrellas fugaces, así que ve pensando en tus deseos, porque serán hechos realidad.

Finalmente, el Pueblo Mágico de Real de Catorce cuenta con un nuevo atractivo turístico, se trata de las Manos de San Francisco de Asís, una estructura a pie de cerro con una hermosa panorámica de la. Sierra de Catorce, que representan las manos del Santo Patrono y fueron colocadas justo a unos metros de la tirolesa —característica de la zona— convirtiéndose en un nuevo sitio imperdible para los visitantes.

Sin duda, este nuevo destino turístico regalará increíbles paisajes y fotografías espectaculares donde de fondo se apreciarán las increíbles montañas y serranías distintivas de la región Altiplano, te invitamos a visitarlas.

Templo de San Francisco, Real de Catorce.

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