Sin resistencia

Esa resistencia a lo que hoy sucede, esa negativa a la realidad y entre más resistencia a enfrentar la realidad mayor intensidad de sufrimiento. O bien en cuanto más capaz seas de honrar y aceptar el presente, más libre estarás del dolor, sufrimiento y de la mente egoísta.

Si, el tiempo y el ahora son de hecho inseparables. El tiempo tiende a crear el control bajo los argumentos del pasado y del futuro pero lo único que tenemos es nuestro presente.

Visita al pasado y al futuro cuando se requiera manejar asuntos prácticos, dejando de crear resistencia interior a lo que ya es, sin oponerse a la vida. Ríndete a lo que HOY es.

El momento presente a veces es difícil e inaceptable, pero mejor empieza a notar como funciona a tu favor, aceptándolo y después actuando. Deja de creer en ese pensamiento de la mente que etiqueta y crea juicios.

Utiliza el presente como si tu lo hubieras escogido, úsalo a tu favor, que sea tu aliado y no tu enemigo. Sé el guardián de tu espacio interior, vuélvete consciente y observador del dolor, aceptando que está allí. No piense en él, no deje que el sentimiento se vuelva pensamiento, no juzgues, no analices y no te identifiques. No eres un pensamiento.

Nadie que pone sus manos en el arado y mira hacia atrás está listo para el Reino de los cielos, la profundidad de esta enseñanza nos da cuenta que fueron dichas para ser vividas.

Y si no es ahora; ¿cuándo?

“Todo se manifiesta al ser expuesto a la luz y todo lo que se expone a la luz, se vuelve luz ello mismo” San Pablo.