Sanar

Hace unos días comprendí que sanar, está muy romantizado, porque es agotador y no es nada glamuroso.

Es ser vulnerable, es abrir tus emociones ante otras personas que con amor deciden quedarse pero también es enfrentarte a lo que ves en el espejo, aprender a observar con amor como toda tu valentía y fuerza se saturan ante las situaciones incómodas que tienen que cambiar.

Eres fuerte! y es cierto que has comprobado más de una vez que eres más fuerte de lo que creías cuando tenías que enfrentarte a cosas duras pero también hay tiempos que se tiene que ser vulnerable, ser frágil y se vale, porque ser fuerte a veces tiene su trampa y te distrae de lo que hoy está cambiando y tienes que cambiar.

A veces vas a tener que perder y ESTA BIEN; no se trata de lo rápido que llegas a la punta de la montaña, lo importante, es el no dejar de moverte, es seguir escalando, mantener la fe, creer en ti, abrir los ojos aunque no los quieras abrirlos y es que no hay un camino recto ni recompensas inmediatas.

Cuando tu problema es difícil, mayor es tu bendición y tu mente cree lo que le dices, así que háblate bonito, dile que eres una persona única y valiosa, que eres amor por lo tanto mereces amor, que mereces sanar, mereces abundancia y que mereces sentirte en casa y segur@..

Recuerda que antes de que el amor propio se convierta en liberación, primero es una carga, hay enojos, hay duelos, está la soledad y aislamiento que acompaña el crecimiento personal, se refleja en nuevos límites, está la terrible reafirmación de que el amor no es sinónimo de alegría sino de crecimiento y es que si lo analizamos, la forma más grande de amor no está en los placeres, es el proceso de deshacer ladrillo a ladrillo la vida que tu versión no amada construyó y que te rompió el corazón.

Deseo que te provoques mil y un incendios que te hagan moverte, que te enseñen a decir que no, que elijas desde el amor y sobre todas las cosas que aprendas a ser tu prioridad.

Deseo que los dones que hoy posees, sean un canal y un estilo de vida que te lleven a acciones de gracia que te den una vida tranquila, en paz y respetable en todos los sentidos, no solo como un fin que no se comparte.