“Coahuila Está Lista para Una Izquierda Moderna, No Populista”: Lenin Pérez Rivera

  • ** Una alianza entre UDC y Morena podría ser la fórmula para finalmente lograr la alternancia en Coahuila, después de un siglo de gobiernos priístas, asegura Lenin.

Saltillo, Coahuila / LA BRECHA / Junio 20 de 2022.- “Coahuila está hecha para una izquierda moderna, que se preocupe por la pobreza, por disminuir la brecha de la desigualdad social, pero que también tenga una visión económica, entendiendo que se necesitan empresarios, patrones, comisiones económicas que le permitan al estado crecer para que haya empleos”, declaró Lenin Pérez Rivera, dirigente del partido estatal Unidad Democrática de Coahuila, en la ruta de los procesos electorales 2023.

Pérez Rivera aclaró que Coahuila requiere de una izquierda que no sea populista, que tenga un equilibrio entre los factores de la producción, que genere las condiciones para que haya inversión y que eso se traslade en riqueza para que la gente tenga buenos empleos y buenas condiciones de vida. “Eso me parece que es una izquierda moderna, que tenga permanentemente la preocupación social, que reconozca que es grave la pobreza en la que vive mucha gente en Coahuila”, comentó.

En su gira por Saltillo, el líder de UDC durante una entrevista que concedió, calificó los casi 100 años de gobiernos priistas como “la tragedia de Coahuila” y lamentó que la entidad esté hundida en el atraso, en la falta de empleo; tan es así, que retó a cualquier persona a que salga de Saltillo y de Torreón, para que visite los 36 municipios restantes y constate que no hay obra pública, que esas regiones continúan en una situación de abandono desde hace mucho tiempo.

“No hay crecimiento, no hay infraestructura que nos permita ser competitivos, vemos cómo se desarrollan las fronteras de Tamaulipas, de Nuevo León y Chihuahua, y las fronteras de Coahuila son las más atrasadas”, señaló.

El presidente de la UDC reprobó que en Coahuila los salarios sean de hambre y de miseria; que la infraestructura de salud esté colapsada, que no haya jeringas ni gasas; que la seguridad permanezca disfrazada, y si bien reconoce que se combatió la delincuencia y se recuperó la paz, denunció que “hay una policía estatal que secuestra, siembra droga y viola los derechos de los ciudadanos. Todo eso la gente quiere que cambie, que se acabe”.

Por estas condiciones en que vive Coahuila, Lenin, dos veces diputado federal, consideró que es necesario despertar la conciencia en toda la entidad, alentando a la gente para que participe, que salga, alegre, convencida de alcanzar el cambio al que los llama la historia.

 

“Me parece que es importante que estemos tratando de provocar en los coahuilenses, de alguna manera, un poquito de indignación, que surja de ellos la conciencia sobre la necesidad de la alternancia”, citó.

Reiteró que mantiene la confianza en los coahuilenses de que surgirá este despertar, la posibilidad de cambiar el estado e informó que hoy Unidad Democrática de Coahuila analiza la posibilidad de ir solo a las elecciones del año próximo o de ir nuevamente en una alianza.

“Tratamos de construir las condiciones de una alianza ciudadana, convocamos a maestros, campesinos, mineros, estudiantes, a las amas de casa para construir una gran alianza con los ciudadanos y desde ahí poder generar una alianza política. Esa es una ruta importante que nos ocupa la mayor parte del tiempo”.

En el caso de una alianza partidista, manifestó que sería con Morena, pero aclaró que “si y solo si verdaderamente representa un cambio para Coahuila. Que no se trate de cambiar de partido para los coahuilenses, se trata de una alternancia que implique un profundo cambio generacional de la clase política que ha gobernado el estado por muchos años y que lleguen las mujeres y los hombres mas honestos a gobernar”.

Evaristo Pérez y la herencia de la izquierda en Lenin.
Evaristo Pérez y la herencia de la izquierda en Lenin.

Lenin Pérez fue claro al mencionar que si no es una propuesta en ese sentido, o si observan que se recicla a los viejos priistas involucrados en lo que ha llamado “la tragedia de Coahuila”, o que puedan estar siendo parte de una opción disfrazada y que nada más es un color distinto, pero representan los mismo, “no es algo en lo que queremos participar”, puntualizó.

Propone ser parte de un proyecto que dé esperanza y alegría, pero con el compromiso claro de que se va a gobernar diferente a Coahuila.

Yo no tengo obsesión con ser candidato, citó, tengo más obsesión con la alternancia en mi estado. Sí quiero legítimamente que se vayan los del PRI y me preocupa que en determinado momento en otros partidos políticos estén prevaleciendo intereses particulares. Ojalá que los demás tengan muy claro que primero es Coahuila.

“No queremos ser factor de división del voto, queremos ser factor de alternancia. Pero sí vamos a exigir, en determinado momento si hacemos alianza con Morena, que esa sea la posibilidad de encabezar la candidatura y el grupo”.

Recordó que UDC ha estado siempre del lado de las alianzas que puedan provocar que a Coahuila lo gobierne una opción política distinta. “Así lo hicimos en el 17 con Acción Nacional, no por coincidir ideológicamente con el PAN, pero sí, porque las dos fuerzas políticas estábamos desafiando al poder para acabar con un periodo negro, obscuro, de tragedia que vive Coahuila como el Estado más endeudado del país, con toda la corrupción del `moreirato´, con todo lo que el país conoce, pero que lamentablemente esta tragedia también está acompañada de la utilización de un cerco informativo voraz, de un control mediático, asfixiante para la oposición, de un gasto que para eso sí no faltan recursos y para una clientela electoral de más de 500 mil despensas mensuales, que se sostienen puntualmente y que de esa manera han logrado perpetuarse en el poder”.

De esas elecciones del 17, cuando se cometió el fraude electoral descarado, también reprochó que las instituciones electorales no estuvieron acompañando su responsabilidad con la democracia, y además hubo un abandono en su momento de quien fue el candidato, de no luchar por la defensa de ese triunfo de la oposición, y que generó mucha decepción y desánimo en los coahuilenses y ha impactado claramente en los siguientes procesos electorales con un crecimiento del abstencionismo en una diminución brutal de la simpatía por Acción Nacional.

“La gente se sintió decepcionada, además comenzaron a ver el vínculo, el matrimonio del PRI con el PAN, donde destacados panistas empezaron a recibir Magistraturas, Notarías Públicas y una serie de beneficios que los coahuilenses detectaron y que hoy han provocado que hoy el PRI tenga un sexenio más tranquilo, sin oposición y sin un contraste real en la política”.

“¡Alternancia, ya!”, reiteró.