CEDH Acumula 78 Quejas de Periodistas en Casi 10 Años

A pesar de las múltiples agresiones de personal de Seguridad Pública y funcionarios, en casi 10 años, la Comisión Estatal de Derechos Humanos tiene 78 quejas presentadas por trabajadores de medios de comunicación, informó la ombudsperson Giovanna Itzel Argüelles Moreno.

Argüelles Moreno dijo que las denuncias fueron procesadas en el Mecanismo Estatal de Protección a Periodistas y Defensores de Derechos Humanos, y a todos se les ha dado seguimiento partiendo de la naturaleza de cada una de las quejas contra autoridades o trabajadores del servicio público.

Giovanna Argüelles dio a conocer que durante la pandemia ocurrieron la mayor parte de las incidencias en contra de trabajadores de medios de comunicación, y quedaron abiertos 11 expedientes de investigación.

La ombudsperson comentó que la mayoría de las quejas están en expediente y en seguimiento de trámite, tanto en la investigación como en lo que pudiera derivarse de ella y recordó que el papel de la Comisión Estatal de Derechos Humanos consiste en pugnar para que los asuntos se resuelvan rápido, todo para tratar de que desemboquen en una solución rápida.

Desde hace años, México es considerado uno de los países más peligrosos del mundo para ejercer el periodismo por las constantes agresiones, amenazas e incluso asesinatos que sufren los informadores de parte de autoridades y el crimen organizado.

Los números hablan por sí solos. Según Reporteros Sin Fronteras, México encabezó en 2020 la lista mundial de periodistas asesinados con ocho crímenes, seguido de Afganistán e Irak, con seis y en lo que va de año, han matado al menos a siete reporteros por su labor periodística.

Una lista a la que habría que añadir los nombres del periodista Fredy López, asesinado a tiros la semana pasada a las puertas de su casa en San Cristóbal de las Casas (Chiapas), y del fotorreportero Alfredo Cardoso, secuestrado en su domicilio de Acapulco (Guerrero), torturado y asesinado.

Pero no solo son asesinatos. Artículo 19 contabilizó en el primer semestre del presente año 362 agresiones contra la prensa, la inmensa mayoría intimidaciones y amenazas.

Si bien los asesinatos suelen ser perpetrados por el crimen organizado con algún tipo de vinculación con las autoridades, las amenazas, que son la mayoría de agresiones, provienen casi siempre de funcionarios públicos.


Los responsables de las agresiones suelen estar vinculados con los ministerios públicos locales, y eso “condiciona la independencia de las fiscalías”, que no tienen “ni capacidad ni voluntad” para resolver los crímenes.

La Fiscalía Especial para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (Feadle), creada en 2010 a nivel federal, actúa bajo “una excesiva discrecionalidad” a la hora de asumir los casos.

Como resultado, muchas investigaciones quedan incompletas, pues se rastrea a los autores materiales de los crímenes, pero no a los intelectuales ni a las cadenas de mando.