- ** Queman las puertas del Edificio Central de la UASLP y la Capilla de Loreto.

San Luis Potosí, S.L.P. / Marzo 8 de 2026.- Con una resignación, de que en San Luis Potosí no existe la justicia, de que hay autoridades que no hacen su trabajo y las mujeres pagan los platos rotos, porque al denunciar a acosadores, violadores y asesinos, lo único que reciben son amenazas, y ellos, siguen libres, fueron los reclamos durante la Marcha del 8M.
Este día la marea violeta recorrió las calles del Centro Histórico de la Capital, exigen el fin de la violencia de género, el esclarecimiento de los feminicidios, pidieron a gritos justicia para las mujeres que sufrieron abusos, violaciones, golpes y quienes perdieron la vida.


Piden la continuación de la Alerta de Género en el Estado, pues siguen desapareciendo y matando a las mujeres.
Niñas pequeñas, jóvenes, madres buscadoras, padres que con una pancarta mostraron la foto de sus hijas fallecidas, abuelitas, personas en sillas de ruedas, todos con un solo dolor, un dolor que se vio reflejado en gritos, en lágrimas, en abrazos de apoyo y en vandalismo, pintaron y rompieron las protecciones en Palacio de Gobierno del Estado de San Luis Potosí, en el Edificio Central de la UASLP y la Capilla de Loreto, monumento histórico barroco del siglo XVIII.
Exhibieron que, “Si pueden esconder cuerpos, pueden limpiar una pared”.

Pasadas las 16 horas de este domingo, el contingente avanzó por la Alameda Juan Sarabia, recorrió 20 de noviembre, Reforma, Eje Vial hasta llegar a la Fiscalía General del Estado, donde reclamaron a una sola voz “las niñas no se tocan, no se violan, no se matan”, expusieron casos de intento de feminicidio, explicaron por qué la Alerta de Género debe continuar.

El contingente negro, trepó la reja de la Fiscalía, aventó huevos, bombas de humo y cuetes, rompió la cadena de la puerta. Niñas de menos de 10 años portaron alas de mariposa en sus espaldas donde exigían que quieren vivir libres y sin miedo y que ellas no se tocan. También pequeñas que toman medidas para sobrevivir ante el San Luis Potosí violento, “entrené artes marciales para sentirme segura en cualquier momento”.

Luego continuaron hacia Plaza de Armas, donde tiraron la protección que el Estado colocó en Palacio de Gobierno, que estaba altamente protegido con barras de metal soldadas. Frente al Congreso del Estado, instalaron un tendedero de denuncias, donde expusieron casos de acoso laboral, escolar y deudores alimentarios.

El contingente siguió hasta Plaza de Fundadores, donde muchas de las participantes optaron retirarse, por seguridad, al comenzar el incendio de las puertas del Edificio Central de la UASLP y la Capilla de Loreto.
Al unísono de “quemen todo”, pasaron los carteles usados durante la Marcha del 8M para que fueran prendidos y ayudar a que las llamas se extendieran, nuevamente la puerta del Edificio de la UASLP fue quemada y colgaron una manta acusando al rector por “proteger a violentadores de mujeres”.

En una de las pancartas plasmaron: “Le lloras más a la puerta de la UASLP que a una asesinada”.
El bloque negro subió a los candelabros, los rompieron con martillos y aflojaron sus estructuras. También en la Capilla, que estaba protegida con metal, prendieron fuego y Bomberos tuvo que acudir a sofocar las llamas, pintaron el exterior del complejo y reportaron afectaciones en su interior.

La marcha terminó después de las 19 horas, algunas de las participantes se fueron con un dejo de consternación por el vandalismo durante la Marcha, otras, apoyaron que se hicieran este tipo de daños, comentaron que solamente así, las autoridades voltean a ver.
Expusieron que, solamente es una vez al año donde pueden gritar para pedir justicia por sus hijas, hermanas, madres, pero los 365 días siguen sufriendo de acosos, siguen desapareciendo mujeres, sigue sin haber justicia. Y así, un año más pasa y la indignación está a flor de piel.
8M – Día Internacional de la Mujer






