Como una burla al pueblo y un desacato a la colocación de los sellos de clausura en el predio donde se construye la nueva gasolinería en el centro histórico de Santa María del Río calificaron los vecinos del lugar, porque los «empresarios» siguen trabajando, presuntamente engañando a la autoridad.
Los vecinos del lugar denunciaron los hechos a las autoridades de los tres niveles de gobierno, pero lamentan los vecinos que se hayan hecho de “oídos sordos”.
Este engaño ha provocado la indignación de los grupos que anteriormente habían bloqueado la Carretera 57, como protesta por lo que consideran es una obra ilegal, de funcionarios de Gobierno del Estado, y por ende, es notoria la sumisión de la presidenta municipal Miriam Yolanda Martínez, y además, temen represalias por formalizar más denuncias o por participar en acciones de resistencia civil.
El pasado 19 de agosto, cuando tiraron las bardas con valor histórico, según el INAH, no hubo alguna sanción de la autoridad, argumentando que “tenían autorización”, pero sin mostrar documento alguno, porque “la población no es autoridad”.
Abogados que participan en el movimiento ciudadano, aseguran que aún no hay suspensión definitiva en el juicio de amparo que promueve la empresa Gasolinera del Rebozo S.A. de C.V. y que fue una mentira el presunto amparo definitivo que les otorgó un juez, porque nunca lo mostraron, dado que no existe.
Mientras tanto, autoridades federales, estatales y municipales permiten que la obra continúe, aparentando que está clausurada la obra, pero siguen trabajando “a puerta cerrada”.


