El Tiempo se Agota y las Familias de los Mineros Atrapados Exigen Resultados

Después de tres días del desastre en la mina de Sabinas, en Coahuila, familiares de los 10 mineros atrapados están desesperados porque consideran que los trabajos de rescate son lentos, lanzaron un ultimátum y aseguran que ellos mismos bajarán este sábado si no ven avances, porque el tiempo se agota. La Fiscalía General del Estado informó, sin ofrecer detalles, que el presunto dueño rindió su declaración, así como los dos mineros que salieron.

Familiares de quienes permanecen atrapados en el pozo “El Pinabete”, afirmaron que había advertencias sobre acumulación de agua, pero ante las advertencias no se tomaron las precauciones necesarias y después vino el accidente. «El riesgo de inundación de las minas es latente, pues desde hace varios años había algunos pozos de la mina norte en desuso, porque había filtraciones de agua», dijeron.

Los familiares reclaman la tardanza en las labores de rescate y de mantenerse así, aseguraron que ellos mismos ingresarán a la mina este sábado para rescatarlos, confían en que el nivel de agua se haya abatido para descender con mayor confianza.

Además, las familias de los mineros denunciaron que trabajan sin seguridad social, con salarios entre dos y cinco mil pesos a la semana, sin servicio médico, ni recibos de nómina y por consecuencia no tienen derechos laborales, permanecen en una total indefensión.

En un comunicado de prensa, el Gobierno del Estado informó que autoridades federales y estatales continúan trabajando sin descanso, por los 10 de los 15 mineros, mencionan que otros 3 fueron trasladados a unidades médicas para su atención quienes se encuentran hospitalizados, estables y fuera de peligro; y que dos más que lograron salir, no requirieron hospitalización.

El boletín menciona que actualmente se encuentran trabajando elementos del Ejército Mexicano, Guardia Nacional, Protección Civil de los tres órdenes de Gobierno, personal de la Secretaría del Trabajo de Coahuila, Secretaría de Gobierno, DIF Coahuila, Conagua, CFE y rescatistas voluntarios expertos de la Región Carbonífera, en suma son más de 150 personas laborando por turno.

Que trabajan en la extracción del líquido en tres pozos contiguos, con 8 bombas de agua especializadas que permiten una mayor sustracción y se espera la llegada en las próximas horas de 13 equipos de bombeo con mayor capacidad que permitirán agilizar los trabajos de rescate.

El fiscal general del estado, Gerardo Márquez Guevara, dio a conocer que el presunto dueño de la mina que se derrumbó en Sabinas este miércoles, ya rindió su declaración ante la Fiscalía de Coahuila. Se trata de Cristian Solís Arriaga, quien se encuentra dentro de la carpeta de investigación para confirmar que efectivamente es el propietario del lugar.

“Está aperturada la carpeta de averiguación, seguimos trabajando y declaramos también al que se asume como propietario, a Cristian, solicitamos algunas informaciones para determinar si en realidad aparece como propietario o no de la mina, él dice que es el propietario”, dijo el fiscal.

La tarde de este viernes, personal de seguridad comenzó a instalar hules negros para obstruir la visibilidad hacia el área donde se trabaja para el rescate de los 10 carboneros atrapados. Los plásticos de aproximadamente 2 metros y medio de alto, fueron colocados en dos de los tres pozos en donde se realizan las maniobras de desagüe, con lo que consiguieron que se tapara la visibilidad por completo.

Grupos de rescatistas de la región han sido desalojados de la zona por autoridades federales al considerar que ya no era necesaria su ayuda, lo que infundió el temor entre los familiares que se encuentran en las afueras del lugar donde se llevan a cabo los trabajos.