Un día sin mujeres

“Los hombres tienen miedo de que las mujeres se rían de ellos. Las mujeres tienen miedo de que los hombres las asesinen”. (Margaret Atwood, poetisa, novelista, crítica literaria, profesora y activista política canadiense.) 18 de noviembre de 1939

El próximo día 8 de marzo se celebra el “Día Internacional de la Mujer”, que recuerda la lucha de la mujer por su participación en pie de igualdad con el hombre, en la sociedad y en su desarrollo íntegro como persona.

Si bien, durante muchos años, la lucha de las féminas por ingresar a las actividades humanas, tales como la economía, el trabajo, la política, el desarrollo industrial, las artes, los deportes y otras más, ha sido una constante por buscar la igualdad y el reconocimiento en la misma medida que los varones, ente la misma sociedad.

Si bien, las legislaciones del último siglo han plasmado condiciones de igualdad entre varones y mujeres, también es cierto que en la realidad, estas últimas sufren de discriminación de género en casi toda actividad humana; han sido luchas constantes y prolongadas que se han efectuado, para que las mujeres tomen espacios que cotidianamente están reservados para los varones.

Pero no solo ha sido una controversia por ocupar sitios considerados de exclusividad para los varones, sino también ha sido una disputa para tener una vida digna y sobre todo, no ser violentadas, en todos los sentidos, pero de manera específica y particular, por su condición de mujer.

Por ello, los legisladores mexicanos han reconocido que el homicidio en razón del género es el asesinato sistemático de los miembros de un sexo por el hecho tal de pertenecer a ese sexo. De manera más clara, es el asesinato de una mujer, por el hecho de ser mujer. Esta conducta ilícita y penada puede ser cometida por un varón o por otra mujer, o por varios individuos, pero siempre en contra de una fémina por el hecho de ser mujer.

Un feminicidio es un acto de máxima gravedad, en un contexto cultural e institucional de discriminación y violencia de género, que suele ser acompañado por un conjunto de acciones de extrema violencia y contenido deshumanizante, como torturas, mutilaciones, quemaduras, ensañamiento y violencia sexual, contra las mujeres y niñas víctimas de este acto, el cual puede ser motivado por el odio, desprecio, placer o sentido de posesión hacia las mujeres.

Si bien, en términos generales se considera que solo los varones cometen este tipo de actos en contra de las mujeres, hay que considerar que actualmente, algunas mueres también han dado muerte a otras congéneres por los motivos descritos en párrafos anteriores, aunque de conformidad con tipo penal consagrado en el derecho objetivo, esta conducta ilícita solo la pueden cometer los individuos del sexo masculino.

Así, el Código Penal Federal, en su Capítulo V, Feminicidio, articulo 325, expresamente señala:
“Comete el delito de feminicidio quien prive de la vida a una mujer por razones de género. Se considera que existen razones de género cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias:

I. La víctima presente signos de violencia sexual de cualquier tipo;

II. A la víctima se le hayan infligido lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes, previas o posteriores a la privación de la vida o actos de necrofilia;
III. Existan antecedentes o datos de cualquier tipo de violencia en el ámbito familiar, laboral o escolar, del sujeto activo en contra de la víctima;

IV. Haya existido entre el activo y la víctima una relación sentimental, afectiva o de confianza;

V. Existan datos que establezcan que hubo amenazas relacionadas con el hecho delictuoso, acoso o lesiones del sujeto activo en contra de la víctima;

VI. La víctima haya sido incomunicada, cualquiera que sea el tiempo previo a la privación de la vida;

VII. El cuerpo de la víctima sea expuesto o exhibido en un lugar público.”
Según las estadísticas, las entidades federativas con más casos de feminicidios son el Estado de México, Veracruz, Jalisco y Chiapas, a grado tal, que actualmente se considera que cada mes se producen 10 feminicidios.

Del 2015 al 2019 se registraron tres mil 751 feminicidios en todo el país, de los cuales 356 ocurrieron entre la población de 0 a 17 años.
Tan sólo en el primer mes del 2020 ocurrieron 73 feminicidios, de acuerdo con las cifras del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP). Esto significó una ligera baja respecto al mismo mes de 2019, cuando se cometieron 75 feminicidios.

Las entidades que en el mes de enero de este año registraron más asesinatos de mujeres por razón de su género fueron Nuevo León, Puebla y Sinaloa, le siguen Ciudad de México, Chiapas, Guanajuato y Tamaulipas.

Aunado estas estadísticas a dos casos impactantes suscitados en los primero 60 días de este año: la muerte de la joven Ingrid Escamilla, de 25 años de edad, una mujer que fue asesinada y desollada presuntamente por su esposo, Erick Francisco, quien actuó bajo los influjos del alcohol y la droga, en la Alcaldía de Gustavo A. Madero; y la desaparición y posterior muerte y violación de la menor de 7 años de edad, Fátima.

Afortunadamente, en ambos casos los presuntos culpables ya se encuentran en manos de las autoridades competentes.

Cabe destacar que en días pasados, durante las cotidianas conferencias “mañaneras” que ofrece el Presidente de México, el Sr. Andrés Manuel López Obrador, (a) “El Peje”, al ser cuestionado sobre las acciones que se puede realizar, por parte del gobierno federal, con respecto de los feminicidios ocurridos particularmente, y solicitarle su opinión al respecto; siendo su respuesta que “solo eran un distractor de los conservadores, de los enemigos de la transformación para distraer la atención de la rifa del avión (presidencial)”.

Esto exacerbo a muchos sectores sociales, particularmente a los grupos que pugnan por la igualdad de los derechos femeninos, de una vida sin violencia para las mujeres y para quienes combaten la discriminación de género, la desigualdad de oportunidades laborales, políticas, económicas y sociales; trayendo como consecuencia una convocatoria abierta que realiza el colectivo feminista veracruzano “Las brujas del mar”, por redes sociales y de varias organizaciones de la sociedad civil, para realizar un paro nacional denominado “Un día sin nosotras”, “Un día sin Mujeres” o “El 9, nadie se mueve” a realizarse el próximo lunes 9 de marzo de este año.

A esta convocatoria se han sumado empresas, instituciones, colegios, universidades, medios de comunicación escrita y electrónica, gobiernos municipales y estatales, actrices, periodistas, cantantes y un sin número de asociaciones y organizaciones, incluyendo algunos institutos políticos, lógicamente de oposición al partido político gobernante, MORENA.

El objetivo de “Un día sin mujeres” es una iniciativa que surgió ante la falta de respuesta de las autoridades para frenar la violencia contra las mujeres, de manera particular lo correspondiente a los feminicidios y de los casos que están sin resolverse.

Consiste en no asistir a laborar, a clases, no consumir bienes o servicios, no salir a la calle, no realizar ningún tipo de trabajo doméstico.

La convocatoria inicial de este movimiento, definía el siguiente concepto: “Si paramos nosotras, para el mundo. Unámonos a esta protesta simbólica, paralicemos nuestras actividades por un solo día para que se den cuenta que están dejando en el olvido al 52 por ciento de la población”.

Por otro lado, los partidarios del actual gobierno, la mencionada “Cuarta Transformación” y los seguidores del Sr. López Obrador han tratado de descalificar este movimiento a nivel nacional, incluso, el Cardenal Juan Sandoval, en un video que circula en redes sociales, hace un llamado en contra de esta convocatoria, pues acusa que son grupos feministas que promueven la legalización del aborto, como si esta no fuese una bandera política que por mucho tiempo enarbolo el Partido de la Revolución Democrática y ahora, el propio partido fundado por el Sr AMLO, Morena.

La cuestión es que, si bien es loable los motivos de la convocatoria para el paro nacional, también es cierto que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su capítulo de las Garantías Individuales, reconoce las igualdad de derechos tanto para varones como para mujeres, y no solo para los nacionales, sino para todo aquel que se encuentre dentro del territorio nacional.

La cuestión más bien, es de educación, de comportamiento, de congruencia entre el decir y el hacer, de respeto y conciencia individual; De aplicación de la justicia, pronta y expedita, de combatir la corrupción en todas sus formas y modalidades, empezando por la cabeza, por la más alta magistratura de nuestro país; porque con el ejemplo se enseña más que con las palabras.

Bienvenida la convocatoria de “Un día sin nosotras”. Ojala se tome algo de conciencia, pero esperemos que sucede el día después y los subsecuentes, y demos Tiempo al Tiempo.

Comentario 1.- Este viernes 6 de marzo, estará nuevamente en tierras tuneras el Titular del Poder Ejecutivo federal. Desde la capital potosina se trasmitirá la “conferencia mañanera”. La percepción social es que la visita del presidente no traerá ningún beneficio a la entidad y solo será una más de sus actuaciones circenses de su malogrado gobierno. La sede será las instalaciones de la XIIa. Zona Militar, y lógicamente el acceso a los medios de comunicación será restringido. Lo más probable es que aquí no encuentre los abucheos que recibió en su natal Macuspana, Tabasco, donde monto en cólera y se le vio, por vez primera en público, perdiendo la paciencia y gritando como todo un esquizofrénico. Aquí, en la capital potosí y en todo el estado, encontrara a los aguerridos guachichiles quietos y sin interés, todo en tranquilidad y sin mayor interés en lo que tenga que decir el Sr. AMLO.

Comentario 2.- Muy desafortunadas fueron las declaraciones del Maestro en Arquitectura Manuel Fermín Villar Rubio, Rector de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, al mencionar que el acoso denunciado por alumnas de las diversas carreras que imparte la máxima casa de estudios potosina, se debía a la provocación de las propias alumnas para con los docentes. Si de por sí, cada vez que los grupos radicales feministas se manifiestan públicamente, la sede de la rectoría de la UASLP es blanco de ataques vandálicos y pintas, dañando el patrimonio arquitectónico y cultural de esta bella ciudad colonial. Bien harían las “femininazis” en pedir una disculpa publica del Arq. Villar Rubio, amén de que el propio Consejo Universitario debería hacer un llamado de atención al Rector. Parece que la humildad y la cordura no son características que enaltecen al jerarca universitario. Y así quiere dejar a su “alfil negro” en la sucesión de la rectoría de esta prestigiada universidad.

Be the first to comment

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.