Sobre el trabajo de un crítico literario, sabores y sinsabores

Hace no mucho le hice a alguien unas puntualizaciones teológicas y psicoanalíticas totalmente fundamentadas sobre un texto que había escrito…no sólo se ofendió, cambió totalmente el tono con el que se dirigía a mí, me explicó algo que no tenía nada que ver, sino que encima me bloqueó.

Su texto tenía errores básicos, diría que hasta vergonzosos (si no sabés sobre algo, o no te metas en ese terreno, o dejate ayudar, digo…como mínimo). Le mandé fundamentaciones detalladas (que no leyó) y se quedó ufana en su error y su soberbia.

¿Quién me manda meterme dónde no me llaman? Mi profesión me manda, y a ella me debo, para algo he estudiado tanto…en fin.

La labor de crítico es muy difícil, incluso cuando creés que estás tratando con gente culta, y no.

Igual, no publico críticas desfavorables, quizá debería hacerlo para guiar lectores, pero no lo hago, no es algo que me gratifique para nada. Si veo algo que no cierra antes de que sea publicado, voy y hablo con el autor, intentando revea su error…son muy pocos los que son receptivos, aunque les cites las fuentes para que comprueben por sí solos su falla (hay gente que escribe, que ha leido tan poco, que asusta, y se atreve a meterse en cada terreno!…y no se deja ayudar)…en fin, yo sigo mi camino, no me callo la boca casi nunca, me gusta aportar desde una formación que procuré fuera muy sólida, además cito fuentes.

No siempre el otro está dispuesto a oírte y dejarse enseñar, de hecho muy pocas veces.

Igual cada tanto, si la cosa rompe los ojos, intervengo, o intento intervenir, (conste que cada vez menos, porque uno se cansa).

Ahora si me dan para prologar un libro, y veo errores, pretendo ser escuchada, pero ni ahí, hasta insultos puedes recibir de terceros, que no comprenden la ética de tu labor. No es común, pero pasa.

Me ha pasado con algunos libros que los autores fueron receptivos, revisaron, e hice el prólogo, pero he tenido que rechazar hacerlo porque el autor se niega a corregir. Y como dije, no tomo una obra para mostrar sus desaciertos.

Entonces, para estimular mi profesión que amo,y es tan golpeada: tomé 4 autoras que escribieron libros de la puta madre, me puse a analizar, lo estoy disfrutando, y cuando termine mi trabajo, aún no se cuándo, lo publicaré.

Cuando he publicado crítica de obras bien hechas siempre he recibido grandes satisfacciones, y no, o no únicamente, porque hablo bien de las obras, sino porque perciben que trabajo a fondo, desmenuzo pieza por pieza.

Incluso de compañeros investigadores, gente que admiro  me felicita por el rigor de mi trabajo. Y eso me ayuda a no desistir, incluso a seguir investigando.

Por lo demás… algún día aprenderé que sólo es «lo demás», que todo bien, que el sol sale para todos.

SILVIA MARTÍNEZ CORONEL / Montevideo, Uruguay / Abril 17 de 2021.