Prohibido olvidar prepararse para la Navidad

El Evangelio con que Jesús nos quiere hablar hoy, en primer lugar, nos expresa la alegría, en segundo lugar, nos hace escuchar las palabras que María traía en su corazón desde que el Verbo se hizo carne en ella. Gratitud, gozo y humildad, son los tres regalos que le podemos dar al Niño Jesús en esta Navidad, porque estamos en la recta final del Adviento, en el ambiente ya hay un aire más festivo, las casas están decoradas, se escucha la música navideña y nos llegan los olores de la comida tradicional de esta época.

Prohibido entonces, olvidar prepararse para la navidad, y la mejor manera de prepárate para la navidad y no olvidarlo, es tener por lo menos bien claro ¿Qué es lo que queremos alcanzar en ésta navidad? Padre Ángel Espinosa de los Monteros LC nos dice en algunas de sus reflexiones que en estas fechas de navidad, una parte importante siempre será encontrarnos con todos nuestros familiares, con nuestros seres queridos, y eso ya es muy bueno, vivir la navidad en un ambiente de paz, de amor, de cordialidad.

Pero que importante es que no perdamos el sentido propio de esta navidad. Los santos padres nos hablan de tres venidas de Cristo al mundo. Primero, cuando vino en la carne, hace más de dos mil años. Segundo, cuando vendrá a juzgar a los vivos y a los muertos, pero hay una tercera venida de Cristo al mundo, que es la venida de Él a tu corazón.

De la primera y de la última tú no eres responsable, Cristo vino hace dos mil años y no se te pidió tu opinión; vendrá a juzgar a los vivos y muertos y tampoco depende de ti, será un hecho, en cambio que Cristo venga a tu corazón, que entre, que le abras la puerta, ahí si se te pide tu opinión, tu voluntad, tu amor, si tuviera que desearte algo, desearía para ti en esta navidad que le abras la puerta de tu corazón a Cristo que está tocando.

Cristo, ya vino, ya vino para millones de personas, ya está aquí con nosotros, lo tenemos todos los días  aquí en la Eucaristía, en todas las iglesias, en la visa de los Santos, en cada persona que se identifica con él. La pregunta es, ¿Cristo ya está también en tu corazón? Esto es lo único que realmente te debe preocupar en esta navidad, abrirle las puertas de par en par a Cristo, para que venga Él a tomar posesión de tu vida, de tu alma, de tu corazón, y así llevarte a tu auténtica plenitud, que podamos decir como San Pablo, para mi vivir es Cristo.

Recuerdo que soy un estudiante de la vida. Hay muchas lecciones aún por aprender, porque nunca terminamos de crecer y aprender. Entender esto me sitúa en un estado de humildad y apertura y por ello con el tiempo me vuelve sabio. Los recuerdos les dejarán MUCHO más a nuestros hijos que un costal lleno de regalos. Eso es lo que tenemos que darles más: tiempo de familia, de aceptar y simplemente abrir un poco el corazón y dejar el ego en tu casa. El gran enemigo de la Paz es el Ego. Creer que siempre tengo la razón me fuerza a estar en una posición de defensa constantemente.

Darles más tiempo de familia para conectarse con tradiciones,  que sepan que son parte de algo más grande que ellos. De comer cosas que cuando sean grandes les sepan a Navidad y les recuerden su infancia y de calentarles el corazón para que cuando la vida los revuelque y los haga sentir perdidos, sepan que no están solos que pertenecen a UNA FAMILIA. ¡Haz lo que tengas que hacer para que tus hijos tengan navidades caóticas, tumultuosas y no perfectas en familia!

Este es el primer año en que mi Navidad cambia. Mi abuelo se fue en febrero y su casa no será, por primera vez en mi vida, la sede. Se me salen las lágrimas de pensar mientras escribo. Mis abuelos lo hicieron increíble reuniéndonos a todos desde que tengo memoria y cuando ya no pudieron hacerlo, mis tíos y mi mamá se encargaron de que siguiera sucediendo. Ahora me toca a mí, y lejos de darme flojera y pensar en la chamba que implica, me siento feliz de poder abrir mi casa, recibirlos a todos y enseñarles a mis hijos lo que realmente importa.

Que sepan que el mejor regalo que la vida nos da es ser parte de una familia y la verdadera razón para festejar. Los invito a replantearse la estrategia y reacomodar sus prioridades.” Porque el gran enemigo de la Paz es el Ego, soy un estudiante de la vida, hay muchas lecciones aún por aprender para que me vuelva más sabio con el tiempo. Desearía para ti en esta navidad que le abras la puerta de tu corazón a Cristo que está tocando, Cristo, ya vino, ya vino para millones de personas, ya está aquí con nosotros.

Una de las cosas que debo aprender para volverme más sabio es que PARA DAR COSAS BUENAS EN LA VIDA debes Llénate DE LO BUENO. LA VIDA ES PARA SER FELIZ. Hay personas que son muy inteligentes para la escuela y otras son muy inteligentes para la vida. El amor, el dinero y lo pendejo no se pueden ocultar. Dale a quien te quiere lo que espera de ti. Júntate con quien te llene de cosas buenas. Cuando algo sale mal, no eres un fracaso, eres un éxito que tuvo un tropiezo. La mejor forma para la autoestima es el té: quiere-te, perdona-te, ama-te, sonríe-te, regala-te, consiente-te, educa-te, cuida-te, supera-te, valora-te.

A veces ser más grande no te hace ser mejor, solo te hace ser más pesado. La respuesta siempre está en ti, cuando realmente sabes lo que quieres o sabes a dónde vas, entonces habrás alcanzado la iluminación ¿Por qué siempre sonríes, saludas y agradeces a todos? Porque creo que es lo correcto. ¡Pero nunca te responden! ¿No te enojas con ellos? Podría darte como respuesta primaria que “La honra es de quien la da no de quien la recibe”, pero no, ¡Al contrario!, estoy agradecido con ellos, ellos también hacen lo que creen que es correcto.

No somos dueños de nada, somos parte de algo. Ya tenemos Internet, tabletas, celulares, Facebook, Twitter, Google, ¿Qué más queremos querer? La respuesta puede ser ¿Alguien que nos quiera? El 20% de mis problemas yo me los causo, el 80% restante yo me los imagino. ¡Claro que todo se puede! Las preguntas son:

1 ¿Sabes lo que costará lograrlo? 2 ¿Estás dispuesto a pagar ese precio? Tal vez no estés mal, tal vez solo eres diferente. El amor no es complicado, nosotros somos complicados. Nada es todo, todo es apenas nada, y el pez lo es todo porque nada.

Lo que te hace diferente es lo que llevas dentro, somos como una taza, unas veces llevamos café, otras llevamos atole, chocolate, helado, te, agua, etc., o no llevamos nada. Hacemos lo que hacemos, para que nos quieran los que queremos. Llénate de cosas Buenas, poco a poco se irán las mala. Tal vez el ingrediente que necesitas para despertar ya está dentro de ti. Es mejor el 50% de algo que el 100% de nada.

Todos somos santos, hasta que se no aparece el diablillo correcto, ándale ¿Qué puede pasar que no te haya pasado ya y te gusto? No vivas para impresionar a otros, vive para impresionarte a ti mismo y date cuenta de lo genial que eres tú. No busques el amor fuera de ti, si no tienes amor dentro de ti, el amor de afuera no sabe, no llena, no nutre.

A la mujer, no solo se le respeta por ser hermanas, madres, hijas o porque este de moda, se le respeta porque hay que respetar a todo ser humano, y eso se consigue siendo una persona educada, quien tiene educación es una persona rica, o sea la riqueza es conocimiento, educación es conocimiento y sobre todo un conocimiento que le permite el respeto ilimitado por los demás, sobre todo ese conocimiento del derecho que tienen todos a ser respetados.

Cumple tus sueños, no los de tus padres. Si piensas lo mismo que otros, entonces no estás pensando. A veces quien te necesita, solo necesita que estés ahí. Júntate con quien tenga metas, o cásate, o contrátalo o búscalo, solo así te podrá ayudar a alcanzar las tuyas. Llénate de lo bueno, solo así podrás dar cosas buenas. Cuando alguien tiene clase, se le nota, cualquiera que sea la clase. Es más fácil hacer un niño que levantar un muerto. Hay personas que son muy inteligentes para la escuela y otras son muy inteligentes para la vida.

Desearía para ti en esta navidad que le abras la puerta de tu corazón a Cristo que está tocando, Cristo, ya vino, ya vino para millones de personas, ya está aquí con nosotros, y esta también para Misha, y esta es La Anécdota de Misha. María coloca al niño en el pesebre y después había dos bebés en el pesebre. Año 1994, dos estadounidenses responden a una invitación del Departamento de Educación Rusa, para enseñar moral y ética (basado en principios bíblicos) sobre todo en las escuelas públicas.

Fueron invitados también a enseñar en prisiones, negocios, departamentos de bomberos y policía, y en un inmenso orfanato. En este último había alrededor de 100 niños y niñas que habían sido abandonados, abusados, y dejados a cargo de un programa del gobierno.  Escuchemos cómo estos dos americanos nos relatan su experiencia con sus propias palabras. “Estando ya cercanos huérfanos escucharan, por primera vez, la historia tradicional de Navidad.

Les a las fiestas navideñas de 1994, decidimos que nuestros contamos como María y José llegaron a Belén. No hallaron albergue en la posada y se fueron a un establo, donde nació el niño Jesús y fue colocado en un pesebre. Al escuchar el relato de la historia, tanto niños como trabajadores del orfanato estaban asombrados. Algunos estaban sentados al borde de sus taburetes, tratando de captar cada palabra.

Luego, les dimos a los niños tres pliegos pequeños de cartulina para que construyeran un pesebre. A cada uno le dimos un trozo de papel cuadrado cortado de unas servilletas amarillas, que habíamos traído de fuera, pues no había servilletas de colores en la ciudad. Siguiendo las instrucciones, los niños rasgaron el papel y colocaron las tiras con mucho cuidado en el pesebre.

Pequeños trozos de cuadros de franela, cortados de un viejo camisón de dormir que había desechado una señora americana al marcharse de Rusia, fueron usados para envolver al bebé. Un bebé tipo muñeco fue cortado de una felpa color canela que habíamos traído de los Estados Unidos. Aquellos pequeñines estaban entretenidos montando sus pesebres, mientras caminábamos entre ellos para ver si necesitaban ayuda. Parecía ir todo bien hasta que llegué a la mesa donde estaba sentado el pequeño Misha.

Tenía unos 6 años de edad y ya había terminado su proyecto. Miré su trabajo y me sorprendió ver no uno, sino dos bebés en el pesebre. Llamé al traductor para que le preguntara al chico porque había dos bebés en el pesebre. Cruzando los brazos y mirando a su pesebre ya terminado, comenzó a repetir seriamente la historia que les habíamos contado. Para su corta edad y para haber escuchado sólo una vez el relato de la Navidad, fue bastante exacto.

Todo iba bien hasta que llegó a la parte donde María coloca al niño en el pesebre. Entonces el pequeño Misha inventó su propio final de la historia diciendo: “y cuando María colocó al bebé en el pesebre, Jesús me miró y me preguntó si yo tenía un lugar a donde ir. Y yo le dije: “no tengo mamá y no tengo papá, así que no tengo donde quedarme”. Entonces Jesús me dijo que me podía quedar con Él. Pero le dije que no podía porque no tenía regalo para darle como habían hecho los demás.

Pero tenía tantos deseos de quedarme con Jesús, que pensé qué podría darle de regalo. Pensé que si le pudiera dar calor, quizá ese sería un buen regalo. Y le pregunté al niño Jesús: “¿Si te doy calor, crees que sería un buen regalo?”. Y Jesús me respondió: “Si me mantienes con calor, ese sería el mejor regalo que me hayan dado”. Así que me metí en el pesebre, y entonces Jesús me miró y me dijo que me podía quedar con Él…, para siempre… Mientras el pequeño Misha terminaba su historia, sus ojos se llenaron de lágrimas que les escurrían por sus mejillas.

Misha había encontrado alguien que nunca lo abandonaría, alguien que se quedaría con él…, PARA SIEMPRE. Y concluye el relato de uno de estos dos americanos diciendo: “Gracias a Misha he aprendido que lo que cuenta, no es lo que uno tiene en su vida, sino a Quien uno tiene en su vida.

No creo que lo ocurrido a Misha fuese imaginación. Creo que Jesús realmente lo invitó a estar junto a Él PARA SIEMPRE. Jesús hace esa invitación a todos, pero para escucharla hay que tener corazón de niño”. Celebrar el nacimiento de Jesús debe trascender el hecho de una simple tradición social; celebrarlo es dar gracias a Dios que es fiel y cumple su palabra «su misericordia llega de generación en generación», porque misericordia es lo que hemos recibido con más abundancia.

No quiero dejar pasar desapercibida la extrema humildad que la Sagrada Familia nos enseña con su ejemplo, que faltándoles todo humanamente, lo tenían todo porque tenían al Niño Jesús en el centro de su corazón. ¿Cómo me estoy preparando para recibir al Niño Jesús en la pobreza del pesebre de mi corazón? La Virgen se revela colaboradora perfecta del proyecto de Dios, y se revela también discípula de su Hijo, en el Magnificat podrá proclamar que “exaltó a los humildes”, porque con esta respuesta suya humilde y generosa ha obtenido la alegría altísima, y también una gloria altísima.

Para finalizar, viene a mi mente unas palabras dichas por el Papa Francisco cerca del parecido de la Navidad con nosotros mismos. “La Navidad Suele ser una fiesta ruidosa: nos vendría bien un poco de silencio, para oír la voz del amor” (Papa Francisco). Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejas entrar a Dios en tu alma. El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida. Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida.

La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir. Eres también la luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con bondad, con paciencia, con alegría y generosidad. Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor. La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor. Eres también los Reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien.

La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti. El regalo de navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano ante todo ser humano. La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos y restableces la paz, aun cuando sufras.

La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado. Tu eres, si, la noche de Navidad, cuando humilde y consiente, recibes en silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tu eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti. Finalmente el Papa Francisco nos dese una muy feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad.

¿Te das cuenta?, la Navidad eres tú. Dios llama a nuestros corazones a través de la ternura y la inocencia del niño Jesús… quiere Que en esta noche buena lo recibamos con un corazón sencillo, amoroso y muy agradecidos con la Madre que nos entrega al hijo amado que vino a salvarnos pero sobre todo a «amarnos». Hoy es Navidad Vamos a ponernos todos en disposición de recibir en nuestros corazones al redentor… porque hoy El Verbo se hizo carne, y recuerda que para una Navidad feliz, hay que saber que se puede tener, pero sobre todo hay que querer que se pueda. Feliz Navidad.

Monterrey, Nuevo León / Diciembre 24, 2019.

ENTRE GRIEGOS Y TROYANOS”

Mtro. y QFB. Fernando De la Fuente García

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PROHIBIDO OLVIDAR PREPARARSE PARA LA NAVIDAD

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