Plebiscitos contra tránsfugas ideológicos

Maurice Duverger, en su libro Les partís politiques, acuñó el vocablo estasiología que está compuesto por las voces griegas stasis que significa parte o partido y logos que se refiere a un tratado, esto para denominar a la ciencia de los partidos políticos, que hasta entonces estaba carente de una sistematización. El neologismo de este maestro de la Sorbona y de muchas generaciones en todo el mundo es asumido por la teoría política.

Don Jorge Fernández Ruiz es un profesor investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM que ha publicado diferentes tratados sobre el Poder Legislativo, el Poder Ejecutivo, el Poder Juridicial y los municipios entre otros temas que suele tratar con rigor científico y amenidad, enfocándose más a lo que llamaría hallazgos académicos originales; esto es, conocimientos y conceptos que no suelen ser comúnmente utilizados; uno de ellos es lograr sistematizar funciones, facultades y alcances  legales de las entidades denominadas partidos políticos, precisamente en su libro nuevo llamado “Derecho Estasiológico de los Partidos Políticos”.

El transfuguismo político es un breve, pero interesante capítulo con el que podemos recordar y explicarnos fenómenos sociopolíticos que en este México nuestro y particularmente en San Luis Potosí parecen ser una tendencia a la normalización, dada la recurrente incidencia con que se presenta antes, durante y después de cada elección. Pero no todos los tránsfugas ni los fenómenos de transfuguismo son similares o uniformes, pues tienen diferentes causas solo explicables en el contexto que se vive. Diría que es un transfuguismo original, otro forzado; uno más inescrupuloso, es decir, a la conveniencia de cada quien e incluso un transfuguismo forzado y a veces hasta violento.

Veamos nos dice Don Jorge Fernández que, conforme a la primera de las acepciones del Diccionario de la Real Academia, tránsfuga es la persona que pasa de una ideología o de una colectividad a otra lo que también establece un transfuguismo ideológico y otro estasiológico; el primero alude a quién abandona una ideología para abrazar otra, en tanto que el transfuguismo estasiológico se refiere a quien pasa de un partido político a otro.

Un caso muy conocido de los tránsfugas ideológicos fue el de Benito Andrea Amilcare Mussolini quien se calificaba a sí mismo de comunista autoritario seguidor de Marx, se convirtió en socialista y dirigió diversas publicaciones socialistas como el “Periódico la Lima”, la Revista “La Lota di clase” y el Diario socialista “Avanti” para terminar abrazando la ideología fascista.

Otro de los tránsfugas ideológicos fue Sir Winston Churchill, recuerde también que se fue y regresó en más de una ocasión, alternándose con los conservadores y los laboristas e incluso tuvo que enfrentar serias críticas a su persona las que consideró al igual que se hicieron con Mussolini no eran muy justas pues ideológicamente casi no tuvieron variable y el contexto político y social que ambos atravesaron con diferentes enfoques definió esos cambios de ninguna manera a la conveniencia personal sino a la estrategia política en un transfuguismo estasiológico.

No solo las personas físicas pueden ser tránsfugas ideológicas sino también los partidos y otras organizaciones sociales y esto sucede cuando hay un cambio en su declaración de principios, ya se ha de derecho al centro o viceversa, lo que provoca incisiones naturalmente convirtiéndose a su vez en tránsfugas de manera forzada. El transfuguismo puede insertarse únicamente en democracias representativas, y sabemos que el sistema representativo es el que prevalece casi en todo el mundo. Obviamente en una democracia directa y plebiscitaria no puede escenificarse ni detectarse verdaderamente, un transfuguismo, ni comprobarse que tal o cual persona pueden estar cambiando su conducta política social e ideológica por otra.

Lamentablemente no podríamos hablar de un tipo de democracia directa absoluta, aunque algunos países se acerquen más como Suiza a tal sistema, lo interesante sería enriquecer las democracias y disminuir el transfuguismo de suyo muy dañino, por un sistema democrático mixto que promueva y ejercite las prácticas de democracia directa plebiscitaría, como son el referéndum, la consulta popular y la revocación de mandato. Ojalá pronto y a través de estas prácticas plebiscitarias nuestra democracia tienda a una mayor eficiencia, justicia y ética estesiológica.

@PedroOlveraV

PEDRO OLVERA / Retruécanos / San Luis Potosí, S.L.P.  / octubre 15 de 2021.