México sin esperanza

La población mundial llega a límites con un grado de dificultades importantes, en la medida que sigue creciendo el número de habitantes y los efectos por el agua y los alimentos se empiezan a sentir. La teoría de la Selección Natural de Darwin, tiene ya implicaciones sociales en comunidades humanas, basándose en la supervivencia del más apto.

Efectivamente, los problemas que la humanidad enfrenta y quiere resolver, estarán, como debiera ser, en las mejores personas, y quienes se preparan día con día. Serán ellos quienes puedan sobrevivir al embate de la misma población. Igualmente toma sentido la sentencia de los griegos: el hombre es el propio lóbulo del hombre, hoy pudiéndola modificar en la inclusión de género.

México tiene pocas esperanzas de tener personas con las mayores oportunidades, pues su educación está entregada al comportamiento e intereses políticos de forma históricamente y, a no ser que la defensa del pueblo sea con armas de vanguardia en una gran revolución de ideas entre compatriotas, no se ve claro para nada el futuro de millones de educandos.

Las economías de los países van clasificándose desde la básica, con un centralismo de la economía, como el que ahora se está viviendo. Luego viene la economía manufacturera, en cual está catalogado Mexico y finalmente están los países con una economía que se conoce como la del conocimiento, inmersos en la innovación y la atracción de talentos.

Tendríamos que tener ya, la construcción de infraestructura que nos lleven ahí, a economías del conocimiento pero, el horizonte se ve complicado con avances y retrocesos en el sistema educativo de nuestro País, entregado a intereses económicos y de grupos que no son los que pertenecen a los educandos, ellos quedan en términos electoreros y no propiamente por los alumnos y si por cotos de poder dentro del sistema.

Talento, meritocracia, ciudades agradables para vivir, gobiernos digitales, fomento a la innovación, investigación, emprendimiento, son algunos elementos que deberíamos tener como en su momento lo tubo Corea del Sur, muy atrás de nosotros hace treinta años, pero que, ahora nos lleva años luz en ventaja de educación, a lo que le debe su éxito.

Mientras que el mundo se entrega al desarrollo de tecnologías exponenciales, la evolución de la conectividad de las personas, transformación del sector industrial, en nuestro País, se detienen obras que no son de este sexenio y con ello la economía decrece, caso contrario de otros países que han maximizado sus oportunidades, en el respeto a lo institucional y no a las venganzas.

Las economías importantes tomaban consolidación en 20 años, las contemporáneas está en velocidades fuera de imaginación: Google se consolidó en ocho años; Facebook, en cinco y, Groupon en menos de dos años. ¿Pasaría esto en México? Certero sí, solo necesitamos que lo que todos construimos no sea rehén de una sola visión absolutista.

La Patria tiene que seguir siendo primero, antes de las personas estamos todos los que hemos construido este gran México a pesar de la incidencia de los políticos en retrasar nuestro crecimiento por rencillas o, venganzas de quienes gobiernan. Tendríamos que detener este mal camino.

Habríamos que convocarnos socialmente sin esperar ya, a nadie más, no personas, no partidos políticos, no universidades, no nada ni nadie, sólo el comportamiento adecuado de ciudadanos que quieren y aprecian la oportunidad que se nos da, de pertenecer a nuestro País.

@jaimechalita

JAIME CHALITA / Espacio de reflexión / San Luis Potosí, S.L.P. / Febrero 29 de 2020.

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