Marzo es mujer

Hasta que nos sea devuelta nuestra esencia que se esfumó en el estruendo de un: “gritas como niña”, como si eso fuera algo malo. Hasta que probemos la paz de ser sin temer. No quieren más dosis de miedo ni de histeria, necesitan algo de avenencia. Marzo suele pintarse de morado y se dejan entre ver unos ligeros tintes verdes, llega un aire renovador. Conmemoramos a las mujeres y también a un órgano casi olvidado porque la única forma de darse cuenta de su existencia, es cuando comienzan a fallar.  Se conmemora el día mundial del riñón el 10 de Marzo. La semana pasada fue una semana de grito femenino, por el hartazgo de las muertes inadvertidas y las nulas consecuencias. Fue un grito por aquellas mujeres que poco a poco pero que, con pasos firmes, comienzan hacer historia, mujeres a las que les cuesta el doble la vida por vivir con una función orgánica diferente como lo es la Insuficiencia Renal. Sus cuerpos a penas y se sostienen y, aun así, salen a las calles a luchar lo que por derecho les corresponde ¡SALUD! Se están quedando sin medicamentos y sin tratamientos. Su protesta se dio lugar en las puertas de la Cámara de Diputados en la Ciudad de México. En donde un grupo de mujeres activistas encabezaron una comisión para exponer las demandas de la comunidad renal; referentes a los servicios de salud. Sostienen que la Enfermedad Renal Crónica se ha invisibilizado a pesar de su alta incidencia, es una enfermedad progresiva y para poder sobrellevarla hay tres métodos de tratamiento una terapia dialítica: Diálisis peritoneal o Hemodiálisis; o bien la mejor opción sería recurrir al trasplante, sin embargo mencionan algunas instancias medicas se están quedando sin medicamentos inmunosupresores y que estos son de vital importancia para aquellos pacientes que han sido trasplantados; ya que mantienen y prolongan la vida del injerto donado. Mencionaron también que para lograr trasplantarse hay que contar con donador vivo o entrar a una lista de espera que es interminable y hay quien muere en la espera. Por ello hicieron hincapié en promover la cultura de donación de órganos.

Karina Elizabeth Basaldúa Navarro nos comparte que lleva cinco años con trasplante renal “Estar trasplantada ha sido una bendición, yo creo que de repente todos creemos que es  lo peor que nos ha pasado en la vida, ósea es lo peor, la tragedia, una maldición, le ponemos todos los adjetivos posibles  cuando las cosas no salen como nosotras queremos, pero yo creo que a esas grandes tragedias , en realidad son las grandes bendiciones de la vida, porque sin esas tragedias aparentes no nos hubiéramos transformado y no en el sentido de que haya sido yo una mala persona,  o que me merezca los castigos de Dios, no, no he sido mala: Me refiero a que transforma la mente , transforma tu actuar, y es bien difícil el proceso de aprendizaje. La pasas muy mal, claro que te quieres morir, claro que no ves camino, claro que te conectas a la máquina y es mucha desesperación y hay crisis de fe, pero a mí la enfermedad me enseñó a tener fe, a solo fluir y confiar, y para mí como ser humano eso ha sido complicado porque soy una persona que me gusta tener el control de casi todo, y la enfermedad me enseño que no todo está en mis manos y que a veces hay que poner las cosas en manos de alguien más y me llevo a querer vivir. Desde entonces he tenido mucha fuerza y mucha fe en mi misma, me ha hecho creer que hay una fuerza superior absoluta que es más grande que yo. También me traído a gente real. Ahora, cada día elijo vivir. La enfermedad me regresa a mi centro y me hace creer que todo lo puedo porque soy capaz de sobrevivir a una enfermedad. Y todo esto tiene sentido ayudando a los demás”.

Periodista, Guionista Cinematográfica, Productora de Tv y Radio, Activista por los derechos de la Comunidad Renal.

Monserrat del Carmen Linares Ramírez lleva diez años con la enfermedad y en lista de espera, “Llevo diez años enferma, no la he pasado nada bien, nada bien. He, pero no puedo diez años preocupada, perdón por querer sonreír un ratito nomas, por querer tratarme con humor esto que he estado viviendo por diez años, además la enfermedad renal me va acompañar por el resto de mi vida, así que, si puedo hacer que mis días no sean tan difíciles, lo voy hacer. Por eso creo importante alzar la voz, para hacer visible esta enfermedad y la situación en la que estamos todos los pacientes renales, para tener oportunidad de tener mejor calidad de vida, que haya más trasplantes, que podamos realizar nuestros sueños y nuestras metas”.

Socióloga, Emprendedora y Activista por los derechos de la Comunidad Renal.  

Jocelin Aidé Pérez Espino Nos pos trasplantada renal “Fui diagnosticada en justo en marzo del 2011, me trasplante en agosto del mismo año gracias a la donación de mi madre, pero en 2013 desarrolle rechazo humoral y perdí el injerto, la vida te cambia por completo, cambia de una forma tan profunda como tu perspectiva hasta algo que debería ser lógico que son los hábitos alimenticios. Llevé una dieta y cuidados estrictos desde mi diagnóstico, y con el rechazo, fueron aún más estrictos, me enviaron a iniciar protocolo de trasplante en 2017 pero fui rechazada porque dijeron que la función renal que tenía aun me podía mantener, en 2019 nuevamente comienzo protocolo de trasplante y entro por acuerdo de mi médico tratante a terapia de sustitución con hemodiálisis. Durante una sesión tuve una crisis y tras hacer estudios se hizo el hallazgo de un tumor dentro de la aurícula derecha del corazón; por lo cual tuve que ser intervenida el 24 de febrero del 2020 en una cirugía a corazón abierto para remover el tumor. Actualmente termine mi protocolo de trasplante, pero sigo en espera de una fecha para trasplante, ya que requiero de una terapia de desensibilización y no hay presupuesto para ello. Con esta enfermedad cada día es una lucha, he luchado, lucho, a veces contra mí misma y a veces conmigo misma. He aprendido a ganarme la vida y a exprimir cada segundo sea bueno o malo.  Ha sido un proceso complicado y no voy a mentir, muchas veces he tenido miedo, he conocido la muerte en sus diferentes matices, pero también he sabido lo que es vivir y hasta sobrevivir. Siempre digo que soy de morir a medias y vivir a manos llenas. A veces me creo fuerte y luego me doy cuenta que no soy más que una niña con un disfraz de dragón. Podría quedarme en casa viendo como cada día mi cuerpo se va deteriorando, pero si puedo hacer la diferencia, si puedo sumar, aunque sea un poco, si puedo llegar a alguien y cambiar la vida de esa persona, creo que entonces es mi responsabilidad hacerlo. Soy afortunada porque mi familia está conmigo, hay quien no la tiene, y si yo puedo ser esa mano o esa voz de aliento lo seré. De morir que sea por una causa y no en silencio, de alzar la voz, que sea por todos. Yo creo que estamos haciendo historia, cada día que nos levantamos y mostramos nuestras cicatrices, le estamos diciendo al mundo, hey mira, se puede vivir así. Mientras tanto, a unir las voces mientras quede voz y aliento”.

Psicóloga, Especialista en Gobernabilidad Estratégica, Escritora y Activista por los Derechos de la Comunidad Renal.

Por esto y por muchas cosas Marzo es Mujer. Gracias a todas aquellas compañeras activistas, a esas mujeres que escriben sobre estos temas sin tapujos, a las amigas, a las lectoras. A otras muchas mujeres, porque juntas, con lo que no une, somos más fuertes.

Tw @espino_joss

Ig @joss_espino

JOSS ESPINO / Tu voz, mi voz / Ciudad de México / Marzo 17 de 2022