Maestros protegidos con el «detente»

Me permito creer que soy una maestra con un amplio grado de tolerancia, pero definitivamente hay cosas que nos superan.
Ser maestro por todos es sabido que implica funciones adicionales de mamá, enfermera, magos, cocineras y psicólogas, entre muchas otras habilidades que aprendemos a desarrollar e inherentes a nuestra profesión. Pero de plano una cosa es una cosa y otra.

Día a día con todo esmero y cariño acudo a mi plantel pero ¡¿en qué momento los maestros nos convertimos en personajes de acero inmunes hasta del coronavirus?! Con paciencia he esperado que el Señor Presidente y sus colaboradores de Educación y Salud den la orden para resguardarnos. Pasó un día, dos, tres y mientras, ante mis ojos veo cómo el mundo se desploma.

Observo las medidas radicales que se están tomando en muchos lados del planeta para detener lo que parece una película de ciencia ficción, pero en versión superada.

¡Y nada! He leído las noticias de cómo escuelas particulares, universidades y algunas otras áreas educativas decidieron poner remedio y nosotros hasta el día de hoy nos dan la instrucción de que mañana ya no se presenten los alumnos.

53 estudiantes por salón, ¿Habrá posibilidades de un metro de distancia? Quizá yo que tengo dos grupos hubiera requerido de una cancha de fútbol.

Todavía se nos solicita para CTE y por supuesto estaremos en un salón como muchos otros compañeros juntitos los dos y cerquita de Dios.

Bueno… con todo respeto pero es no entender.

No será más viable ¿Buscar el bienestar de los maestros?

Las redes sociales ¿No podrán ser aliados en estos momentos de contingencia? Las TICS de que tanto hablamos justamente en los consejos ¿No podrían servir de apoyo?

Y luego las incongruencias de esas que día a día sorteamos. Hoy un padre de familia llegó con reclamos, pues ayer se regresó a su niño que se quejaba de dolor de cabeza y gripa. Hoy lleva una receta y con molestia cuestionó el porqué regresé al alumno si no estaba enfermo.

Hágame usted el favor, aparte hasta especialistas en salud ahora tenemos que ser los docentes.

Les comparto mi sentir, porque creo que hay decisiones que no pueden estar sujetas a dimes y diretes, ni siquiera a la figura presidencial o gobernador si con ello no se garantiza nuestra seguridad, como lo es el caso de la salud de alumnos y maestros y por más anticuerpos que hagamos, ninguno es suficiente ante una pandemia de salud y controversia.

Quién sabe si servirá el «detente» del Presidente y sus escapularios.

MAYRA DÍAZ LARA / De Color Rosa / San Luis Potosí, S.L.P. / Marzo 18 de 2020.

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