Los Días 24 con Olor a Jazmín y Durazno

 

Cuando era pequeña los 24 tenían olor a jazmines y duraznos, y sabor a ensalada de fruta.

Era el gran día en que mamá hacía aquella ensalada que sabía a sus manos y era, más celeste el cielo.

Acompañarla a hacer las compras, ir a la piscina y tener la ansiedad de los regalos.

Imaginar con mis hermanas primero, luego salir a revisar. A veces dábamos con ellos, pero no los desenvolvíamos, que el valor de la sorpresa vale más que el propio regalo.

No sé dónde quedó todo eso. Noel y yo lo tenemos en la memoria, Leonor…o no estaba o era muy pequeña.

Laura…siempre le gustaron mucho los regalos, y está prendida en mis recuerdos, y dentro de ellos está viva.

Hoy con pandemia no me reuniré con mi familia, sólo me quedan las imágenes y los olores de otras épocas. Algunos muy tristes que prefiero no contar, porque las fiestas con su obligación de estar felices, movilizan más que cualquier otros días.

Ya en otros tiempos recuerdo la ilusión de mi niña, el baño, el arreglo de un pelo indomable, la ropa nueva. Un árbol que siempre me dio ilusión armar, y desde el año pasado y por 4 años más en esta casa no se arma.

No me queda sino desearles lo mejor, no se esfuercen por estar felices, este año ha sido un golpe bajo, y lo que se puede es estar lo mejor que se pueda. Sentirse dichoso si pueden reunirse con algún familiar. Y no dejar nunca de tener en cuenta tanta carita sucia, descalza (este año más) que andará mirando por las ventanas y soñando conque esa realidad fuera la suya.

Si ven un niño de la calle acérquenle un plato caliente, no olviden que de algún modo u otro todos estamos solos, pero para algunos la soledad es una cruda compañera de viaje.

SILVIA MARTÍNEZ CORONEL / Literatura / Montevideo, Uruguay / Diciembre 24 de 2020.