Lejos de asustarse, decidirse

 

Me encantaría que este fuera el último artículo sobre este tema, pero lamentablemente, sigue habiendo denuncias de innumerables actos de violencia contra mujeres. Existe un lado “positivo”, el cual tiene que ver con que cada día más mujeres son valientes y deciden romper el silencio, dentro de tantos ámbitos y espacios en los cuales son víctimas de violencia de género y que a través del tiempo han permanecido en silencio por miedo, cosa que ha ido cambiando, empoderadas y respaldadas por otras mujeres que han decidido ser valientes y deciden alzar la voz.

Me gustaría explicar aquí por qué es importante que esto suceda.

La violencia por la que muchas mujeres pasan todos los días es incuestionable y sabemos que no son un caso aislado, es por eso que últimamente vemos y recibimos una avalancha de apoyo de otras mujeres (y también de hombres que se encuentran en una frecuencia más elevada y desarrollada) soportando la valentía que muchas se atreven a tener, y no es difícil entender por qué sucede esto, ya que las mujeres tenemos que lidiar a diario con el acoso en la sociedad: en el trabajo, en los medios de transporte, en la escuela, en la universidad, e incluso en espacios de ocio, como conciertos y eventos deportivos

A pesar de ello, muchas no denuncian a sus agresores o cuando lo hacen, no son sancionados. Sin embargo, la sociedad necesita entender que la violencia (de cualquier tipo) es un delito. Que una mujer “respetuosa”, también sufre acoso, y que un hombre con “intachable reputación en la sociedad”, también puede ser un violentador.

Y es que cuando alguien decide alzar la voz lo primero que viene a la mente es: «¿Cómo voy a demostrarlo?»

Desafortunadamente, la intimidación, las amenazas de muerte, los ataques virtuales, verbales y físicos acompañan a muchas mujeres antes de las denuncias y durante todo el proceso legal y son sistemáticamente hostigadas, subestimadas y atacadas en redes sociales por aquellos que no quieren ser evidenciados.

No solo es necesario tener proyectos de ley para combatir el acoso en sus más diversos ámbitos, si no HACERLOS CUMPLIR, no podemos descansar mientras tantas mujeres sufren cualquier tipo de discriminación y violencia en nuestro país. Todas las mujeres deben saber que es posible denunciar. Que es posible que el agresor sea sancionado, y que es posible tener una vida “normal” en cualquier ámbito como mujer.

Dentro de los principales motivos por los cuales las mujeres deciden quedarse calladas y no denunciar y evidenciar a los violentadores son:

1) incredulidad en el castigo del acosador/acosador;

2) intimidación resultante de la exposición del caso;

3) perspectiva de falta de apoyo y empatía de los demás;

4) su propia culpabilidad, ya que la víctima se atribuye a sí misma la responsabilidad del acoso sufrido y no al acosador.

Lamentablemente, todas estas preocupaciones existen y son reales y se ven todos los días, y debemos entender que los argumentos que tratan de minimizar o normalizar el acoso y/o tratar un acto de acoso o violencia contra las mujeres como si fuera un acto no intencional, una «broma», son en realidad los pilares de la cultura de la violencia contra las mujeres.

La violencia contra las mujeres no es un problema individual, es un problema colectivo, que tiene un impacto directo en el camino hacia una sociedad más justa e igualitaria. Combatir esta práctica nociva, ya sea a través de la conciencia pública del problema o de una ley específica que castigue a los agresores, es un deber de todos nosotros.

Las mujeres necesitan saber que pueden ocupar cualquier espacio, y no es opcional dar una respuesta ejemplar en ese sentido

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FERNANDA ALVAREZ / Voces / San Luis Potosí, S.L.P. / Mayo 24 2022.