HABITADA

El efecto del sueño, el camino andado, las piedras tropezantes.
Levantarse camino de la luz con sombras congeladas, al sol lamió la brisa, tocó su cara, y creyó leer…creyó saber, creyó-cree…y yo coja, tomé su muleta ensangrentada.
Subir la escalera hacia la mirada puerta del hijo, tomar tu mano abierta, trepar hasta tu nombre, aquél que naciera desde sí mismo
Amarte y ser amada, nadar en tu líquido amniótico, ser parida renovada desde tus ojos
Ya no su golpe de torpeza
Ya no su grito enjaulado
Ya no su piso mojado de lágrimas de hierro sin sentido
Punto y aparte
soy del brillo-amor en la noche sobre los pies
la arena mojada, tu malla azul, agua- sed- agua
de las arañas trepadoras, a tu sonrisa voy, de dientes blancos, perfectos,placentarios
planetarios
como tu caricia de ángel, y en ella me baño,
nada más importa, nada más quiero, nada más necesito
Las puntas sigan siendo puntas o no
En tu mano quepo-en mi mano cabes tú.
Silvia Martínez Coronel/derechos registrados.

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