¿Es la humanidad una mercancía para la propia humanidad?

 

¿Es la humanidad una mercancía para la propia humanidad?

¿Qué pensaría Usted, si en este Espacio para Reflexionar se convenciera que cada una de las personas que vivimos en el Planeta Tierra somos una mercancía de intercambio con los demás?

El empoderamiento de las economías de cualquier tipo, se basa en que tengan éxito los productos ofertados y que a través de estos, la población los acepte y aún más, los consuma así, las ganancias económicas, se reflejen en el crecimiento de ese poder de influencia por medio de su dinero, aumentando el apetito de la materialización del ser humano, pensando solo en eso: poder a través del dinero.

La semana que termino, el País de Norte America, se ha sucedido una vez mas , por las tragedias, de las que ha vivido en varias ocaciones pero, ahora en un solo fin de semana. Personas perversas, armadas fuertemente y con alto poder en su rapidez de disparo y, calibre, portando rifles de alto poder, matando seres humanos indefensos y, calificados por su Presidente Joe Biden, como crímenes de odio.

En nuestro País sucede lo mismo casi todos los días y con las armas que vienen de aquel País que, ingresan al nuestro en forma ilegal.

La industria de las armerías, en Estado Unidos, es una de las que más ganancias tiene en el Mundo y, desde luego el poder que tienen para influir en la política pública, para facilitar la compra de estas armas, que ahora victimizan a su propia población, cada vez más seguido por gente trastornada y racista, en contra de gente inocente, es el precio que, con el tiempo, han tenido que pagar.

Una muestra de lo que se sufre en nuestro País, pero igualmente nos deja ver el apetito por tener el poder y el control, a través de las armas, para poder delinquir o, defenderse, pero que en Mexico es ilegal tener cierto tipo de armas, además de que las permitidas, tendrían que estar registradas para el permiso correspondiente, siempre y cuando no sea de las reservadas para uso exclusivo del Ejército.

En el País del Norte, se puede tener acceso legalmente a la compra de casi cualquier tipo de armamento; en nuestro País, es al contrario, casi nada de armas se puede tener y, menos transportar, cuando no sea lo permitido y, con el permiso correspondiente. Cosa aparte es la transportación.

Muy parecido el tema del éxito de la venta de armas en ambos países: sus mercancías son requeridas por las personas que las demandan. Nosotros contribuimos a que estas empresas tengan éxito en sus ventas, pero al la vez, ellos fabrican lo que las personas desean tener, legal o, ilegalmente, provocando el gusto por este tipo de mercancía.

Si lo vemos en forma inversa, quienes compran armas, se convierten en la mercancía de las armerías. Es decir, para que esta industria siga creciendo requiere de el elemento propio para que lo compre. Nosotros compramos y las empresas, las armerías, satisfacen la necesidad de un cliente que constituye, a su vez, la materia prima para mantener su crecimiento.

Quienes hacemos que una empresa crezca, somos los consumidores, no propiamente la mercancía en sí, sino, el gusto que despierta en su Target final y, el, son las persona.

Queda de manifiesto que el control de armas ha fracasado en estos países y tendría que ser revisado, si es que realmente existiera un orden social dentro de la ley y, las instituciones encargadas de nuestro cuidado y la preservación del derecho.

 

@jaimechalita

JAIME CHALITA ZARUR / Espacio de Reflexión / San Luis Potosí, S.L.P. / Mayo 22 de 2022.