Emprendimiento Social

“Cuando nos percibimos como parte de los problemas de la sociedad, también nos percibimos como parte de los responsables para generar soluciones”.

Hay un punto en que debemos enfocarnos de  forma urgente: la capacitación de emprendedores en materia de mejora e impacto social y la estrecha relación de este apoyo calificado con la recuperación económica post pandemia, porque en la práctica, la recuperación sostenible e incluyente de las comunidades depende de la fortaleza del emprendimiento social y con enfoque también ambiental

Es claro que son ellos quienes pueden contribuir sustancialmente al crecimiento económico y la reducción de la pobreza en el territorio al que cada uno pertenece, ya que están dispuestos a trabajar de manera efectiva para romper patrones de desigualdad

Según lo discutido en el Foro Económico Mundial pasado, los emprendedores sociales han logrado resultados positivos en lo que catalogan como una escala profunda, es decir, al realizar un análisis de sistemas que no son equitativos, provocan el surgimiento de movimientos colaborativos, que se encargan de reformular expectativas, normas y estigmas alrededor de las comunidades a pesar de que las barreras son muchas y están ligadas a un ambiente dominado por costumbres muy arraigadas que constantemente juzgan a las personas que se atreven a querer generar un cambio.

Un punto relevante es que el ambiente manejado por “los que siempre han dominado los sistemas” (del tamaño que sea), mide el impacto de los negocios con métricas asociadas a la cantidad de personas beneficiadas y la cantidad de riqueza acumulada, a diferencia de las nuevas miradas de emprendedores sociales, las cuales están también midiendo sobre cómo las iniciativas emprendedoras influyen en nuevas formas de pensar, cómo abordan soluciones innovadoras y fomentan preguntas sobre formas de romper el ciclo de la desigualdad.

Al avanzar en el camino empresarial y alcanzar el éxito, sobre todo, en lo económico, las personas transforman la vida de sus familias y su entorno, se invierte más en la educación de sus hijos, es decir, preparan mejor a la próxima generación, apoyan a la comunidad y a sus familias. Al emprender, impactan a la sociedad al generar ciclos de abundancia social, emocional y económica, además de motivar a otros a trabajar en sus proyectos al ver el poder de otras personas que lo están logrando.

Este poder de transformar el éxito personal en impacto social no debe pasarse por alto. Por el contrario, el apoyo al emprendimiento social no puede ser un estandarte solo para algunas organizaciones, si no que la sociedad y el ecosistema de impacto social tienen que abrazar esta causa y crear mecanismos de apoyo.

Twt: @feralvmont1

FERNANDA ALVAREZ / Voces / San Luis Potosí, S.L.P. / Agosto 02 2022/