El bloqueo migratorio de México fortalece al crimen

Maria Fernanda Alvarez Montejano

Imágenes de caravanas de migrantes que intentan salir de la ciudad de Tapachula y su neutralización por parte de agentes del Instituto Nacional de Migración y la Guardia Nacional siguen conmocionando cada día más al mundo.

En las últimas semanas se han dispersado varias caravanas de alrededor de 400 personas, principalmente centroamericanos, haitianos y venezolanos, tras llegar a poco más de 40 kms de Tapachula, con lo que la violencia del «rescate» de migrantes , se reflejó en diferentes medios de comunicación, llevando así a la sanción de al menos dos agentes del INM.

En días pasados tuve la oportunidad de visitar algunas ciudades de la frontera norte del país, con Tamaulipas, para ser puntual y es totalmente visible incluso desde el lado americano a lo lejos como es que miles de migrantes se concentran a la espera de documentación para continuar su viaje hacia Estados Unidos.

La falta de respuesta y recursos por parte de las autoridades migratorias mexicanas tampoco contribuye a la gestión eficiente de la «migración documentada y ordenada».

De enero a julio de 2021, el INM emitió solo 23,670 tarjetas de visitante por razones humanitarias y 11,768 tarjetas de residente permanente para el reconocimiento de refugiados a nivel nacional.

2021 ha sido un año récord… Históricamente desde el año 2015, la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos ha detenido un promedio anual de 500,000 migrantes, además de los que el INM «rescató» en México y envió de regreso a sus países de origen.

En 2019, durante la administración Trump, la patrulla fronteriza detuvo a más de 977 mil migrantes. Para 2020, en el punto supremo de la pandemia, el número de detenidos había vuelto a medio millón, y para julio de 2021, en la administración de Biden, se alcanzó una cifra histórica de 1,331,822.

Al inicio de la administración de López Obrador, la intención de México era abrir fronteras y promover el desarrollo económico en el Sureste y Centroamérica del país para que los centroamericanos no tuvieran un incentivo para salir de sus lugares de origen, pero las presiones de Trump bloquearon esa afirmación y, desde la creación de la Guardia Nacional, que originalmente fue diseñada para combatir el crimen organizado, se le ha encomendado la tarea de neutralizar a los migrantes en la frontera sur de México

Y si hablamos de los efectos de la pandemia, pues parece ser que no tuvo ningún efecto en desalentar los cruces de migrantes, de hecho la reducción del número de detenidos en 2020 se debe más al relativo «relajamiento» de las autoridades migratorias que a la reducción en el paso de migrantes que han ido pasando con mayor o menor dificultad hacia Estados Unidos

El endurecimiento de las medidas represivas por parte del gobierno de Estados Unidos y la presión sobre México, solo sirven para reforzar el crimen organizado y aumentar el costo económico de la migración hacia el norte para los ciudadanos centroamericanos.

Los migrantes en Tapachula son los pobres de los pobres y están condenados a esperar una respuesta del gobierno mexicano o probar otras rutas, ya que hay muchos puntos en la frontera sur de México donde podrían atravesar de manera más silenciosa y exitosa, pero estos están controlados por diferentes grupos del crimen organizado y son peligrosos, especialmente si no se conoce el territorio.

@feralvmont

FERNANDA ALVAREZ / Voces / San Luis Potosí, S.L.P. / Octubre 15 de 2021.