Cuenta la historia de un año 2020

Cuenta la historia que hubo un año 2020, en que las madres dejaron de abrazar y besar a sus hijos, hermanos, primos, amigos, solo se saludaban de lejos, un año de dolor, sufrimiento, miedo , desolación, miles de muertos, cientos de miles enfermos, decían las cifras oficiales, más otros tantos, no contabilizados, cifras y más cifras. Pero eran personas,  queridas, entrañables.

Cuenta la historia, que la gente vivía con barbijos, tras los que se ocultaban las sonrisas y las penas.

Cuenta la historia que las personas se refugiaron en sus casas y que los animales del bosque, aves y mariposas vinieron a visitarlos, incrédulos los veían encerrados, mientras ellos sin peligro , deambulaban por las calles.

Cuenta la historia que en el 2020, cayó la economía de los países, las empresas mermaron sus ganancias y hubo mucho desempleo y hambre; claro la clase oprimida de siempre.

Cuenta la historia que padres y abuelos se iban de este mundo sin despedirse, los intubaban y ya no despertaban, nunca más los volvían a ver, no había ceremonia luctuosa, solo las cenizas les entregaban.

Cuenta la historia que un virus despiadado y traicionero azoto la faz de la tierra, recorrió país por país dejando una estela de dolor, muerte, desolación y pobreza,

Cuenta la historia que se debió a una revancha de la naturaleza ultrajada inmisericordemente por el hombre, que acabó con bosques, contaminó los mares y los ríos, y enrareció con polución el aire. Que fue un castigo divino por la desfachatez en que vive el hombre. Que fue una guerra biológica entre países por viejas rencillas, venganzas y desacuerdos. Que fue una lucha por el poder entre dos potentes naciones.

Cuenta la historia que el 2020 fue un año de introspección donde la gente entendió que las cosas materiales no son tan importantes, que abrazar y besar a los hijos nos devuelve la felicidad, que saludar y estrechar la mano del amigo, el vecino o un desconocido, nos puede hacer sentirnos vivos.

Cuenta la historia que era más importante conseguir un tanque de oxígeno, que alimentó.

Cuenta la historia que el cielo que nos cobija , el aire que respiramos, la tierra que nos alimenta y el fuego que nos calienta, son nuestros más grandes tesoros… Adiós 2020, que trajo lo suyo. Bienvenido 2021, libro abierto para escribir otra historia. La tuya. Abrazos a la distancia.