Creación de una nueva sociedad

La impunidad que se genera, a través de la promesa no cumplida, tradúzcase en mentira, ¿debería tener un castigo ejemplar? O, solo esperar a el próximo proceso democrático para poder cobrar facturas a quienes no cumplieron o, de plano renunciar a una vida mejor.

Los infundios “ciudadanos” esclavizados al poder de los usos indebidos en las prácticas mas indecibles de la política, esclavizan a la bajeza humana. La decadencia del conjunto social, de la que todos los días nos quejamos, nos martiriza y, así será mientras no tengamos la voluntad de un verdadero cambio, desde la persona.

El común denominador de quienes persiguen el poder, cualquiera que sea, es la dominación del escenario y desde luego la imposición de la voluntad propia, como condicionante de la naturaleza de la humanidad. El ego en todo su esplendor, sin importar que se dañe a los demás. ¿Son ya solo fotografía lo que demuestra el trabajo de las personas? O ¿Es la cercanía con las personas que están en necesidad de ayuda?

Hemos hablado muy seguido de los equilibrios, especialmente en la era de la conectividad y comunicación de las ideas, las innovaciones, pero igualmente, las re-invenciones de las formas de vida, las mismas que nos van haciendo inmersos en el tener y querer más de lo que sea: la sociedad tendría que cambiar con autenticidad y de cara a las personas que no han tenido las oportunidades que otras han logrado.

Lo comentamos en la participación de hace dos semanas: la rapidez con que vivimos los días es exponencial, pareciendo que la vida se acabaría en cualquier momento, como seguramente es para muchos pero, la necesidad en la velocidad de alcanzar el materialismo puro, es, nada comparado con la medida de tiempo pasado.

Así, los equilibrios que deberían estar dominando el escenario social, cualquiera que sea, y no, la voluntad propia por la que se ha quebrado la relación gregaria y permanecen muy polarizadas, prevaleciendo el encono.

La aspiración de pertenecer a una sociedad en un proceso cohesionado, tendría que ser la misma de quienes aspiramos a un verdadero significado de la conciencia social y, saber que ninguna persona vale por su propio individualismo, sin no está en relación con un grupo determinado en su entorno.

Las exigencias, igualmente, como debe, crecen pero, tendría que ser en la medida del cumplimento veraz, no fotográfico, de los deberes que nos imponen las leyes que nos rigen y, se traducen en responsabilidad social, sustentabilidad y sostenibilidad mundial, para entonces poder tener derecho a esas exigencias.

La creación de una nueva sociedad se impone, compartiendo benéfico y bienestar, si fracasamos las tragedias crecerán certeramente.

@jaimechalita