Cómplices de la corrupción

«El cómplice del crimen de la corrupción es generalmente nuestra propia indiferencia»: Bess Meyerson

La lucha contra la corrupción ha sido una muy rentable expresión de las campañas políticas, lograr conquistar las voluntades de las personas que estando hartas de tanto daño que nos ha hecho, se convencen de que será un problema que será resuelto. Jamás en el aislamiento: es tema sociopolítico que no queremos ya en nuestras vidas.

¿Pero realmente no lo queremos? La corrupción son procesos cognitivos de relación gregaria que se han normalizado en las personas, me parecería que en todo el mundo y, que es necesario, para encontrar paz en nuestras vidas, erradicarla.

Las ventajas que se quieren tomar, una de otra, o, otras personas, son conductas históricas en el ser humano. Nunca en nuestras existencias ha sido posible lograr que este elemento tan versátil para tantas y tantas cosas, se haya logrado eliminar.

Así fue la promesa de la eliminación de la corrupción de muchos gobiernos. Con ese pretexto se eliminó el Nuevo Aeropuerto de la Ciudad de México, así muchos otros proyectos y obras a medio terminar, sin jamás demostrar que ese cáncer de la corrupción, estaba ahí, presente, lo cual no lo dudo, pero que, nunca fue demostrado. Nadie está en la cárcel aún, por ese tema.

Y es que este cáncer específico de la corrupción es un mal que no solo está en los que gobiernan, también en algunas partes de la sociedad que la propician. La visión integral para terminar con esas prácticas, difícilmente se ve.

La sociedad en lo general, está compuesta por personas que realmente se dedican a trabajar y tratar de llevar lo necesario a casa, pero, en nombre de la corrupción, somos todos quienes pagamos más, cada vez, por lo que otros provocan impunemente.

Los gobiernos sin sociedad, no tienen sentido. Servir, y hacer cumplir la ley, es fundamentalmente para lo que están hechos los gobiernos. Ni uno ni otro, del todo se da. La sociedad tendría que ser de suma importancia en la tarea que debería ser de todos. No solo pagar impuestos es tarea de quienes vivimos en determinada parte del mundo, también lo es, cooperar para una vida plena de todos.

Así han nacido muchas organizaciones de la sociedad, algunas muy ventajosas y sin razón; otras, con verdadera vocación de servicio a los más desprotegidos, pero, estas últimas han iniciado su desmantelamiento, igualmente con el pretexto de la corrupción y por la razón de que el Estado debería dar todos esos servicios. ¿El control de nuestras vidas está cerca?

Una vez más, se intenta disociar, separar, diseccionar, este binomio entre gobierno y sociedad, hechando culpas a quienes no las tienen; simplemente acusando de corruptos a quienes trabajan por los demás honestamente, sin tener un verdadero diagnóstico de quienes cumplen y, quienes no.

No le alcanza a nadie, no gobiernos, no grupos, no partidos políticos, no empresas, no sindicatos, no sectores sociales, a nadie le alcanza para servir a nuestra Patria en el aislamiento.

Habría que construir una nueva sociedad, alejados de sectarismos innecesarios para quienes queremos que la sociedad progrese pero, esenciales para quienes buscan solo poder y dinero público.

@jaimechalita

JAIME CHALITA ZARUR / Espacio de reflexión / San Luis Potosí, S.L.P. / Octubre 30 de 2021.