Como niños

Estamos en una sociedad a punta de tuits y post, las redes sociales juegan un papel importante para establecer, seguir, imponer y hasta tomar decisiones de poder. Cada segundo, personas de todo el país revisan las redes sociales para saber cuál el NewTrend y hay una gama diversa para elegir. Lo que ha cobrado relevancia a últimos días por el estreno es Lightyear. Esto derivado a la escena de beso entre la amiga de Buzz llamada “Alisha” y otra mujer quien es su pareja durante la historia. Las críticas se han contrapuesto a favor y en contra. Dos grandes ismos que hemos venido conociendo a lo largo del tiempo, entre lo bueno y lo malo, la sano y lo enfermo, lo lindo y lo feo, etc. Como espectador y fiel seguidor se asume que si estás a favor de lo moralmente aceptable o de lo políticamente correcto, serás ungido por la aprobación de los inlfuencers del momento. También se metieron al ruedo un montón de términos de género atacando y defendiendo esta escena. Que si al amor romántico no les interesa a los niños, que si se les está imponiendo ideologías, que si Disney se lleva un aplauso por la inclusión. Adultos de todo tipo escupiendo opiniones sobre una película de niños, la cual por cierto era más esperada por los padres que por los hijos, pero no estamos aquí para hablar de obviedades. Dejé las redes sociales y los motores de búsqueda a un lado e hice una investigación de campo más profunda, pregunté a un par de expertos, un grupo de niños entre sobrinos y amigos de ellos, lo curioso es que al preguntarles sobre Lightyear ninguna o ninguno de las y los entrevistados mencionó la escena del tan criticado beso, hablaron de muchas cosas, cohetes y el espacio, pero no del beso entre dos personas del mismo sexo. Cuando era niña creía que los adultos lo sabían todo, hoy, estando del otro lado sé que es cosa de nunca dejar de ser niños, pues seguimos explorando, solo que, en lugar de llevar una bolsa para guardar provisiones y los recuerdos de nuestras conquistas, vamos guardando creencias y prejuicios. Si nos preocupan tanto las infancias sanas, dejemos de querer rescatarles de juicios que solo nos competen a nosotros por las heridas emocionales que llevamos a cuestas, dejemos que los niños sean niños y que crean en lo que decidan creer. Acompañemos también su educación con respeto. Que amen y respeten, pero que también den ese amor y ese respeto a los demás. No debería haber razón para escandalizarnos por un beso entre dos personas. Te aseguro que hay un montón de cosas más por las cuales si deberías y deberíamos preocuparnos para que tengan infancias sanas. Enséñales a que nadie tiene derecho a tocarlos de forma inapropiada, por ejemplo, a que no está bien sentirse mal, enséñales que esta bien recibir ayuda, tratar con dignidad y respeto a los demás, enséñales a no cargar con tus culpas ni temores emocionales ¿Te parece grotesco un beso en una película infantil? Bueno, espero que también te parezca grotesco dejarlos ver narcoseries o sexualizarlos con ropa a temprana edad. ¡Se les va a “pegar” la homosexualidad por ver un beso en una película! Bueno pues espero que, de ser así, me vuelva millonaria y me crezca cuerpazo solo de ver a las Kardashian, o mejor aún, que se me pegue la voz de Adele. No enseñemos a las infancias a crecer con miedos, con culpas o con tabúes. Permitamos que se conozcan y vayan explorando hasta su camino adulto con libertad de expresión, con libertad para amar, con libertad de elección y con el respeto y cuidado a uno mismo como un credo. Y nosotros, seamos más niños, otorguémonos mas derecho de libertad. Dejémonos de mentes chiquitas y prejuicios grandes.

@Joss_Espino

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JOSS ESPINO / Tu voz, mi voz / San Luis Potosí, S.L.P. / Junio 21 de 2022.