No creo que para un tipo intemporal como tú, tenga sentido recordar cuántos años hace que cambiaste de vida, que abandonaste los Campos de Fresas, para hacer del Cielo con Diamantes tu nueva morada o, es que acaso te ganó el hastío de estar al lado de gente que le resulta fácil vivir con los ojos cerrados entendiendo mal todo lo que ve, gente que no puede imaginar una barca, en un río con árboles de mandarinas y un cielo de mermelada, que nunca han tenido un amor con ojos de calidoscopio y no viajan en taxis de periódico, de niños que ya no montan en caballitos de malvavisco, y de trenes sin mozos de plastilina con corbatas de espejo, o, es que te hartaste de la estúpida realeza que todo lo que les llena es hacer sonar sus jodidas joyas, o bien, te ganó la tristeza al darte cuenta que no hay nadie en tu árbol que es alto o bajo, y que nunca nadie pudo sintonizar.
Te fuiste a buscar a la Madre que te tuvo y que nunca tuviste, que quisiste y nunca te quiso, al Padre que te dejó y nunca dejaste, que necesitaste y nunca te necesitó, pero no te quejes, finalmente dejaste de creer en la Magia, y en el Ying-Yang, en el Tarot y en la Biblia. Dejaste de creer en Kennedy, en Buda en Zimmerman, en los Reyes, en los Beatles, y en Elvis, te deshiciste de todo veredicto para creer en ti y en tu amor, dejaste de ser el Hombre huevo, dejaste de ser la Morsa, para ser simplemente John.
Por ahí me contaron que te mató un perturbado de nombre Sam, que te señalaba con el índice para invitarte a la guerra, que te asesinó por tu atrevimiento de pensar, mas bien de imaginar, claro, es todo un atentado decirle a la gente que han hecho de Dios un concepto con el cual miden su dolor, y que no hay Infierno, solo un cielo dentro de cada quien.
Resulta comprometedor imaginar un mundo sin fronteras y sin nada por qué matar o morir, las armas y los aranceles son un excelente negocio, más complicado aún sin religiones, pobres idiotas, no alcanzan a entender que a Dios no le interesa tener nombre, pero luego cuál sería el pretexto para matar Judíos, Musulmanes ó Irlandeses.
Fue todo un pecado de tu parte, pretender que este mundo material se imaginase sin posesiones, sin hambre, codicia y compartiendo todo, no se puede desprestigiar así a los capitales y capitalistas y mucho menos a la perfección del mercado.
Sí mi querido John, te mataron por ser un soñador, por anunciar el espectáculo del Sr Cometa y del caballo que baila el vals, por ser un hombre de ningún lugar y país, por hacer planes para nada y para nadie, por no tener un punto de vista o saber a dónde vas, te mataron por poner a cantar a mil monjes lamas tras la colina, para decirle a esos tontos que desconectar su mente no es morir, que abandonar el pensamiento es brillar, que el amor somos todos y cada uno.
No te sientas mal, no eres el único, a otros ya los han matado antes por las mismas causas, y ahora la Madre María ha venido a ti con sabias palabras que te susurra al oído y te dicen déjalo estar, déjalo estar. Lo intentaste y es suficiente, no te escucharon, ni siquiera tu mejor amigo puede dormir, creo que tampoco él aprendió nada en tantos años, finalmente ha sido solo ¡un día en la vida!
GERARDO URIBE VÁZQUEZ / Opinión / San Luis Potosí, S.L.P. / Diciembre 8 de 2025.

