Este gran escritor nació en Buenos Aires, Argentina, en 1899, entre sus libros están Historia Universal de la Infamia, Ficciones, Artificios, Alphel, entre otros.
En 1954, quedó ciego, perdió la manera de leer y escribir, que para él era lo más importante de su vida; se derrumbó, pero se consolaba por ser del linaje de Milton y de Homero, se desanimaba, pero se rehacía, su solución residía en el trabajo, en seguir creando.
Borges confesó que su ceguera lo hizo abandonar el verso libre y lo hizo regresar al verso métrico, es más sencillo recordar.
Fue condecorado con el premio Cervantes en 1979, fue candidato al Premio Nobel de Literatura, pero recibir de manos de Pinochet, un doctorado honoris causa en la Universidad de Santiago, se lo impidió.
Me quedo con un pensamiento de este gran maestro: «bueno ahora cuando uno no puede ver, la mente de uno trabaja diferente, de hecho podría decirse que hay cierto beneficio en no poder leer, porque la mente de uno trabaja diferente.
Mi personal reconocimiento a este escritor de primera magnitud, que fue galardonado en 1956 con el Premio Nacional de Literatura en Argentina y no obstante de su problema visual grave, tuvo la entereza de continuar produciendo.
Murió en Ginebra, Suiza en 1986.
DANIEL SERRANO / Desde mi Trinchera / San Lius Potosí, S.L.P. / Mayo 29 de 2025.

