En un artículo anterior dije que a través de la historia universal han existido personajes que a pesar de sus limitaciones físicas han tenido una gran contribución en mejorar este mundo tanto en artes, ciencias y política.
Y recurro en este momento a la ciencia para rendir homenaje y dar a conocer la historia de este gran científico Stephen Hawking.
A la edad de 21 años comenzó con una enfermedad de las neuronas motoras y fue gradualmente perdiendo su movilidad hasta quedar en una silla de ruedas; fue necesario operarlo, practicarle una traqueotomía que le impidió hablar; sin embargo, logró ajustarse a un aparato llamado Living Center (Centro de Vida) con el cual se pudo comunicar normalmente.
Escribió entre otras cosas: Breve historia de mi vida (apuntes autobiográficos), sueños de los que están hechos la materia y breve historia del tiempo. Aquí confirma su teoría de los agujeros negros del universo que son precisamente los huecos oscuros del firmamento.
Hay datos curiosos de la vida de este gran científico, el nace el 8 de enero de 1942, exactamente tres siglos después de la muerte de Galileo Galilei e imparte la cátedra de Matemáticas en la Universidad de Cambridge, la misma universidad y la misma materia que enseñó Issac Newton.
Este gran maestro, no solo de matemáticas, astronomía sino principalmente de vida, dejó este mundo el 14 de marzo de 2018 y nos hereda una muestra de fortaleza, su gran frase pudo ser: yo hago lo que hago por que demuestro que puedo.
Nos dejó un ejemplo de vida que podemos, tengamos o no limitaciones, seguir.
DANIEL SERRANO DELGADO / Desde mi Trinchera / San Luis Potosí, S.L.P. / Abril 25 de 2025.

