A la mitad de su mandato, cada vez es más notorio que el término “La Maldita Herencia” acuñado por el gobierno de Ricardo Gallardo Cardona para referirse a las administraciones que le precedieron es más un ardid propagandístico, aunque también para aplicar los instrumentos del Estado y los organismos autónomos conquistados y leales para aplicar la sentencia juarista: “A los amigos justicia y gracia; a los enemigos, la Ley a secas”.
Así cada vez que se ven en apuros, como el caso de la Dirección de Pensiones del Estado que, según el sindicato disidente de burócratas estatales que acusa a la actual administración de contribuir al quebranto con casi cinco mil millones de pesos de cuotas retenidas a los empleados en activo y que no van al fondo de retiro, pero joven mandatario hace acusaciones alarmantes contra los priistas Juan Manuel Carreras López y Fernando Toranzo Fernández, así como contra Marcelo de los Santos Fraga, el único gobernador panista en la historia de San Luis Potosí, a quienes acusa de manejos del fondo cuyos recursos incluso fueron jineteados en el extranjero.
Pero “La Maldita Herencia” no existe en su relación con los medios de comunicación a quienes con recursos del erario sostiene una relación política acomodaticia con sus propietarios, incluso a uno de ellos, por instrucciones del mandamás gallardista, el Congreso del Estado le entregará postmortem la “Presea al Mérito Plan de San Luis 2024” y a los testaferros del difunto les encarga la sumisa política editorial de los medios gallardistas.
Esta perversa relación persiste, los empresarios usan sus medios de comunicación para acercarse al poder político y acceden a las bolsas millonarias del presupuesto que le son otorgadas en proveedurías, contratos de obra y servicios a cambio de entregar sus líneas editoriales.
Este esquema perverso que alcanzó su cúspide en el tan criticado prianato calificado como “La Herencia Maldita”, el gallardismo lo replica e incluso lo apuntala con la entrega de lugares de honor a los gatilleros editoriales para la presentación de Luis Miguel en el Teatro del Pueblo de la Fenapo.
Mientras esta “Maldita Herencia” se entroniza en la administración actual y la premia con millones en contratos de publicidad, las y los trabajadores de los medios de comunicación seguimos en la ilegal situación laboral, sin prestaciones ni seguridad social.
Solamente de ornato, la Comisión Especial de Atención a Periodistas del Congreso del Estado y el Mecanismo Estatal de Protección para Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, duermen el sueño de los justos. Sigue impune la ejecución del fotoperiodista Édgar Daniel Esqueda hace casi siete años; siguen impunes los ataques desde el oficialismo a portales y portaleros que se atreven a publicar algo de crítica.
Quien esto escribe, en varios foros he sostenido que la relación del Gobierno del Estado y del Congreso del Estado con los medios de comunicación debe cambiar, sobre todo en lo referente al manejo del Presupuesto en materia de contratos de publicidad del cual tienen aún por ley la discrecionalidad de otorgar contratos a quien más le plazca, en el Congreso del Estado de acuerdo con una solicitud mediante Transparencia se cuentan por cientos.
Hay quienes exigen que desde el Gobierno del Estado “El Padrino” –Nada que ver con Vito Corleone, personaje de la saga de Mario Puzo- Gallardo les otorgue seguridad social a las y los periodistas, lo cual sería benévolo no para los jornaleros de la información sino para los propietarios de los medios de comunicación que desde hace años evaden esas prestaciones con impunidad. Yo he dicho en esos foros que los contratos de publicidad se condicionen a que las empresas editoriales estén al corriente laboralmente con sus trabajadores y trabajadoras, es decir, que con documentos no sólo demuestren su ingreso al sistema tributario, sino que cumplen a cabalidad la ley en materia laboral. Sin embargo, nada de eso se ha hecho, incluso, el movimiento de huelga del extinto Canal 13 sigue pudriéndose y las familias de las y los trabajadores padeciendo mientras “la bola” Morales cobra con impunidad los favores hechos al galllardismo durante años.
También quien esto escribe, al inicio de la administración estatal, en una charla el entonces presidente de la Comisión Especial de Atención a Periodistas del Congreso del Estado, diputado misógino del Verde Eloy Franklin Sarabia aseguró que el gobernador Gallardo tenía toda la voluntad de apoyar a las y los periodistas locales, que estaba consciente de la situación de oprobio en las que los mantenían sus patrones empresarios y me pidió que le diera opciones para ayudar al gremio y se las iba a presentar al joven gobernador milenial.
Le entregué personalmente la Ley y el Reglamento para operar un Fondo de Ayuda a periodistas que incluye un seguro de vida, entre otras ayudas, que está vigente en el estado de Guerrero, para que sus asesores lo tropicalizan al estado potosino y presentarlo al gobernador para su aprobación y financiamiento. Desconozco si el proyecto fue puesto o no en el escritorio del gobernador Gallardo, lo único que sé es que han pasado tres años, los empresarios de los medios de “La Maldita Herencia” siguen gozando de las mieles del poder y a las y los jornaleros de la información les rifan viajes a la playa o les dan cortesías para ver al Real de San Luis o asistir gratis a algún concierto.
PEPE ALEMÁN / Holoverso / San Luis Potosí, S.L.P. / Julio 10 de 224.

