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Se acabaron las fiestas ¿Y ahora qué sigue?

Darío Velázquez

Escribo estas líneas el día en el que nuestros vecinos del norte llaman “Blue Monday”, el cual consideran como el día mas triste del año, claro, influenciados por la vuelta a la realidad, después de todo periodo vacacional con motivo de las fiestas decembrinas, el cual, y creo que muchos coincidirán conmigo, no es otra cosa que un oasis de tranquilidad, familia y “dinerito extra”.

Dicho esto, considero un buen momento para valorar lo ocurrido en un año 2023, repleto de acontecimientos importantes a nivel mundial, varios de ellos claramente esperados por los distintos analistas financieros, unos se presentaron más rápidamente que otros, algunos otros fueron muy sorpresivos y qué decir de los que ningún algoritmo existente, podría vislumbrar, me refiero a los problemas geopolíticos que crudamente llamamos guerra.

Pero quisiera compartirles la idea central de este artículo, les pido que recapitulemos un poco, hacia el 19 de febrero año 2020, cuando el líder de la Organización Mundial de la Salud (OMS), declaró iniciada la crisis de salud del COVID como Pandemia, a partir de ese momento los mercados comenzaron una baja en picada, que en Estados Unidos representó poco más del 40% en sus principales índices y que les tomó tan solo un mes en tocar fondo; en ese momento llegaron los “bomberos”, que para fines de mi ejemplo, me refiero a la Reserva Federal de los Estados Unidos, Banco Central de aquel país, siendo su primer acción y como la gran mayoría de sus pares en el mundo hacen, bajar las tasas (** ojo con este término), esto a niveles de un cero absoluto, por otro lado inyectaron liquidez nunca antes vista al mercado para reactivar la economía, bueno hasta Biden, le condonó sus deudas a los estudiantes, etc.

Después de ello, la carrera contra el tiempo requirió del trabajo casi en equipo de laboratorios internacionales, esto para poder desarrollar la vacuna contra el COVID y muchos meses después (según la OMS: 3 años, 11 meses y 8 días) ,luego de variantes, recaídas , pérdidas de seres queridos, vaya la peor crisis de salud de los tiempos recientes, por fin , desde finales del 2022 y principios del año pasado, los distintos gobiernos alrededor del mundo fueron dando “luz verde” ,en forma escalonada a los ciudadanos para “regresar a una nueva normalidad” , más bien híbrida, pero que hoy tiene a los parques de diversiones, viajes en cruceros y principales destinos vacacionales en un sold out continuamente, plazas comerciales y estadios repletos y un largo etcétera que ustedes pueden validar con la reactivación de su vida social en los últimos meses.

Sumado a lo anterior, no olvidemos que, durante varias décadas, se observó una concentración de manufactura de una lista de productos que esta vida no me permitiría enumerar, hablamos de prácticamente todas las marcas líderes en el mundo y más allá, me refiero a “la fábrica del mundo”, que, hasta no hace mucho, se llamaba China. Con un gobierno autoritario que no se anduvo con rodeos y como mandato de su Primer Ministro, ordenó el cierre absoluto de la industria del gigante asiático durante varios meses, generando como consecuencia la destrucción de la cadena de suministros y aplicándolo a nuestro vida cotidiana, lo sufrimos desde varios flancos, un ejemplo muy claro fue el desabasto de micro chips, autopartes, contenedores, etc.

Bueno a partir de ese punto en el tiempo, se comenzó a gestar la tormenta perfecta, millones de personas con intención de compra, con dinero en el bolsillo (3 trillones de dólares) y con el permiso de los gobernantes que nos daban un palmadita y nos dijeron “vayan y reactiven la economía”, pero no había producto suficiente; recuerden sus clases de economía en el colegio, cuando la demanda supera a la oferta (y por mucho), ¿qué le pasa al precio? Respuesta: Sube como la “espuma” y esto se llama Inflación, que no es otra cosa que el costo de la vida, lo que pagamos por todos los productos y servicios que consumimos día con día.

Si bien esta noticia y conceptos pueden no ser nuevos para muchos, pero es ahora cuando quiero que vayan aterrizándolos a un elemento crucial para proteger su dinero del efecto inflacionario, me refiero a las inversiones, desde las más conservadoras como lo puede ser los bien conocidos Cetes de 28 días, aquellos a los que acompañamos a nuestros papás a renovar mes con mes a la sucursal del banco de su confianza, hasta las más sofisticadas como los derivados, que permiten especular en busca de grandes rendimientos.

¿Recuerdan cuando párrafos arriba, les conté que los gobiernos bajaron las tasas para reactivar la economía en tiempos de pandemia?, bueno pues ahora la “enfermedad” cambió de nombre a Inflación y la medicina es todo lo contrario; puesto que ahora a los bancos centrales les interesa (y preocupa) controlar esa inflación, pero sin descuidar el empleo, ni tampoco el crecimiento de los países (PIB), vaya una tarea titánica que implica mucho talento, disciplina y profesionalismo.

Para ello nuevamente las tasas, son la herramienta de control principal, pero ahora tenían que elevarlas para encarecer el costo del dinero y que bajáramos el ritmo de la “fiesta de consumo” que vivimos prácticamente durante los últimos 2 años.
Dicho lo anterior, nos ha tocado ver nuevamente una carrera contra el tiempo y contra la inflación, con movimientos contundentes y sostenidos en las tasas alrededor del mundo, en el caso de Estados Unidos, subieron hasta un 500% desde el cero que se vio en tiempos de pandemia hasta llegar al 5.50% actual, en México llegaron al 11.25% y este es el nivel que tiene hoy por hoy, encareciendo un vehículo muy importante llamado crédito.

Esto sin duda provocó que los rendimientos en las inversiones, sobre todo de corto plazo ,subieran de manera muy importante, considerando el efecto de la inflación aun así nos quedaba un diferencial positivo, llamado tasa Real, que se puede validar en los estados de cuenta de los inversionistas que se inclinaron por este tipo de instrumentos.

Bueno, pues en esta semana y desde finales del 2023 se estima que los datos de inflación continúen en tendencia a la baja, de manera lenta pero constante y eso nos regresa a la ciclicidad con la que se mueven las economías, donde es cada vez más elevada la posibilidad de que podamos ver ahora una baja en las tasas (finales del primer trimestre en México), igualmente en un movimiento lento y paulatino pero que sin duda les provocará replantearse la estrategia que deberán seguir (o modificar) para mantener un ritmo de rendimiento positivo y sostenido; como les he escrito antes, aún más importante que el rendimiento que puedan seguir en sus portafolios es la volatilidad que este dispuestos a asumir para lograrlo, a eso se le llama tolerancia al riesgo y determina su perfil de inversionistas.

En México existen otros instrumentos relativamente conservadores (emitidos por el gobierno federal), y que para quienes tengan la paciencia necesaria, podrán verse beneficiados por la mencionada baja en las tasas, ya que en dicho escenario sus precios y rendimiento suben en el largo plazo.

Les conté todo este panorama, para explicarles la causa de los movimientos observados en las economías y las alternativas de inversión que deben irse ajustando a ellos, es importante que busquen una asesoría profesional que les permita diseñar ese “traje a la media” ,que les permita protegerse de la inflación, pero de los movimientos de tasa, que también les genere rendimiento acorde a sus necesidades y que también les permita conciliar el sueño todas las noches.

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