
Es importante al hablar de política, entender la ley, la historia y la conformación de los Partidos Políticos.
De los Partidos que hoy participan el ahora nominado PRI, nació en 1929, terminando con los caudillos, fortaleciendo a las instituciones.
10 años después, se funda el PAN, con el objetivo de ser contrapeso, con el beneplácito de la Iglesia y de muchos empresarios.
El PRD, es el resultado de la rebelión de muchos distinguidos políticos que protestaban contra la tecnocracia y la globalización.
Ernesto Zedillo le da el registro al Partido Verde, que es incluso antes que el PAN, el que propone a Vicente Fox, ha servido de bisagra, para los presidentes que lo sucedieron.
No fueron a la elección con AMLO, pero en cuanto ganó la presidencia se pusieron de tapete.
Los Partidos Políticos hoy, no cumplen con sus objetivos, ni con la declaración de principios, programa de acción y estatutos. Pues antes había ideología, disciplina y reconocimiento a la carrera de Partido.
Los Partidos Políticos tenían como objetivo ganar elecciones, pero pensando también en las elecciones futuras.
El deterioro de los Partidos es que ahora, las cúpulas deciden pensando solo en la elección inmediata, no hay escuelas de formación política, promueven la pluralidad, porque no saben defender sus propios principios ideológicos.
Se invita a la sociedad civil a participar como candidatos, porque no formaron a sus propios militantes.
Se invita a los más populares hasta llegar a poner a un inculto como gobernador que había sido miembro de la Selección Nacional de Fútbol. Se invita a artistas como Paquita la del Barrio, a luchadores enmascarados, a cómicos, así como a importantes empresarios, independientemente del origen de sus fortunas, por eso hay Diputados y Senadores, que son defensores de diferentes carteles y delincuentes de cuello blanco.
Así se fue pudriendo la política con el desprestigio para todos los políticos, hasta llegar al artazgo.
Muchos de los candidatos llegan sin preparación, sin mística y sin ideología, pero con muchas ambiciones, llenos de soberbia y con muchas ganas de llevarse el botín del erario, sin dejar ni las migajas.
Ahora con un discurso que estos aventureros políticos promueven «no votes por el Partido, vota por la persona».
Esta degradación política nos lleva al escenario actual en SLP: La candidata de Morena a la gubernatura del Estado, que hace pocos meses era miembro del órgano de gobierno del PRI.
El Candidato del Verde, fue Diputado por el PRD y no goza del mayor prestigio, al haber estado en las cárceles de máxima seguridad y si bien, le permitieron salir en libertad, la autoridad judicial no ha dicho que sea inocente.
A excepción de la coalición, todos los demás candidatos, hace muy poco tiempo ni siquiera sabían la ubicación de las oficinas del Partido que los propone.
Y el discurso que utilizan todos, es que defienden principios, honestidad, congruencia y capacidad, pervirtiendo con sus falsas posiciones, a los partidos políticos.
Dos casos más insultantes, son los candidatos a la presidencia municipal de la ciudad capital, de Morena y del PVEM.
Ambos presumen su identificación con el movimiento navista, por haber sido uno de ellos el orador y el otro por ser su nieto, ambos desprestigian ofenden y ensucian el nombre de Salvador Nava Martinez. Son cínicos y despreciables.
Todo lo anterior lo comento, porque SLP con este escenario político, nos está llevando hacia un SLP dividido y muy polarizado, lo cual sería normal en una sociedad plural, el problema es que ninguno de los candidatos obtendrá una mayoría holgada, lo cual le restará legitimidad al triunfador, pero habrá un problema mayor, estaremos no solo divididos sino conflictuados.
Los potosinos debemos dejar la pasividad y hacer el mayor de los esfuerzos por evitar el conflicto que divida a las familias, amigos y a la sociedad en general.
Los ciudadanos potosinos debemos hacer los siguientes compromisos:
1. Exigir que las campañas se lleven con respeto a todos sus adversarios.
2. El compromiso de todos los candidatos a respetar la voluntad popular.
3. A exigirle a las autoridades electorales a ser transparentes e imparciales.
4. Repudiar la violencia física y verbal.
5. Aunque el voto es libre y secreto, respetar a quienes en su automóvil, en la casa, oficinas privadas y centros de trabajo, manifiesten sus simpatías para quien consideren la persona más adecuada para que nos gobierne.
Este respeto será vital, pues se darán discusiones, pero nunca enfrentamientos.
Es preferible mantener la tranquilidad, el respeto, la gobernabilidad , requisitos indispensables para el progreso y desarrollo de la entidad.
Puedo estar muy equivocado en mis conceptos, pero me animo a expresarlos, pues
«No me preocupan los gritos de los deshonestos de la gente sin escrúpulos, ni de los delincuentes… más, me preocupa el silencio de los buenos».
Prepárense a hablar, actuar y hasta a equivocarse.
Yo estoy con la coalición
Es cuanto.
FABIÁN ESPINOZA DÍAZ DE LEÓN / San Luis Potosí, S.L.P. / Febrero 16 de 2020.

