
En los últimos 8 meses me he encontrado con muchos emprendedores que por motivos del confinamiento han tenido que cerrar, reinventar sus negocios o bien simplemente sobrevivir a costa de pérdidas y la pérdida más importante, su motor y motivación para sobrevivir.
He conocido de todo un poco, negocios tradicionales que inevitablemente se convirtieron en negocios en línea, negocios en línea que incrementaron su oferta y pequeños changarros que ahora venden a domicilio.
Creo que en unos meses cuando volvamos (ojalá) a la normalidad, será interesante ver como es que estos negocios evolucionaron y cuáles de ellos incluso mejoraron su productividad y sus ganancias, pues entonces serían un negocio superviviente, un negocio que probablemente podrá sobrevivir ya a cualquiera otra pandemia o crisis.
Y es el caso de ADIMPA, una nueva aplicación creada por exalumnos de mi alma matter el «Tecnológico de Monterrey» campus SLP inspirada en el cumplimiento de la Norma Oficial Mexicana 004 del historial clínico de los pacientes en las distintas áreas médicas, en donde en plena época de emergencia sanitaria supieron aprovechar el tiempo y generar una aplicación que puede quedarse para siempre y adoptarse de ahora en adelante como parte de nuestras vidas clínicas.
Marco D’Urzo y José Hernández han sido como todos los emprendedores y empresarios del mundo, saboteados y golpeados por esta crisis mundial producto de una pandemia, sin embargo también han sido de los pocos (u ojalá muchos) que han tenido la sensibilidad de salir de la caja y reinventarse, combinando su destreza y sus conocimientos en distintas áreas como la mercadotecnia y las relaciones públicas respectivamente.
Ser empresario hoy en día, es una cuestión de ver al futuro y no buscar la certidumbre en él, si no en buscar una oportunidad con visión a mantenerse dentro de los buenos y malos momentos a través de un constante esfuerzo y la estrategia de adaptarse a los nuevos tiempos pero también de prevenirse ante ellos.
El emprendimiento desde mi punto de vista debe ser visto como una aptitud más dentro de nuestro curriculum, pues no es para cualquiera y quien lo tiene es quien realmente lleva a cabo las ideas que le cruzan por la mente, es decir pasan de la creatividad a la proactividad e iniciativa; emprender es atreverse al fracaso, las veces que sean necesarias, para perseguir un sueño, que puede ser momentáneo pero también muy satisfactorio. Los emprendedores son un factor de cambio el cambio que la gran mayoría no se atreve a tomar.
¡Felicidades emprendedores, debe haber más como ustedes!
twitter: @roxaniutz
ROXANA OLVERA ROSILLO / Cara o cruz / Diciembre 9 de 2020.

