
Estos últimos días, han sido causa de tensión política en el Mundo entero: protestas radicales en Sudamérica, anarquía destructiva en Asía y Oriente próximo; todos estos lugares con un solo fin, un sueño de libertad sin corrupción o muerte en sus pueblos. Incluso aquí en México, estamos de cara al primer conflicto de la administración de Andrés Manuel que involucra a otro país externo a México; así es me refiero a la polémica situación del expresidente boliviano Evo Morales.
La renuncia de Evo Morales a su cargo como presidente de Bolivia representó para el 51% de la población boliviana una liberación sublime, un objetivo ya alcanzado, el resultado de una sangrienta lucha por respetar la verdadera democracia y los intereses de la mayoría de la gente (51% para ser exactos) Morales ha dejado en Bolivia un legado de cómo un aborigen indígena “aymara” de los Andes, puede convertir en casi 14 años a un país sin salida al mar en un estado con un Índice de Desarrollo Humano (IDH) de 0’6938 ALTO a comparación de muchos países americanos,
Sorpresivamente, el pasado 10 de Noviembre, Evo Morales dimite a la presidencia de la República de Bolivia debido a acusaciones en su contra por un comprobable y claro fraude electoral. Un día después de dicha explosión mediática y social, México decide e informa que estará dispuesto a brindarle asilo a Evo Morales, puesto que se convirtió en un fugitivo de múltiples cargos en su contra; considerando que según estatutos de tratados Internacionales: “ Todo país está en su derecho de brindar asilo político a personajes de cualquier índole, cualquier condición y cualquier nacionalidad”, México a lo largo de la historia no ha sido la excepción y es por esto que decidieron actuar de esa forma, así como de ha hecho para refugiar al revolucionario Trotsky en plena revolución rusa, o al expresidente Manuel Zelaya expulsado de Honduras en 2009.
Un día después, Evo Morales anunciaba que aceptaba con amor, el asilo que México le brindaba; hasta aquí pudiera parecer que todo iba bien, podíamos jurar que México seguía siendo el garante en diplomacia y buenas relaciones internacionales con la hermandad de Sudamérica. Sin embargo, el asilo político a Evo Morales tiene un trasfondo que debería ser preocupante para todos los que amamos a México, el asilo del expresidente boliviano no se hizo defendiendo los intereses nacionales, no se hizo con la intención de que México se posicionara como ejemplo de buena y estrecha diplomacia; me atrevo a decir que la decisión del refugio voluntario a Evo Morales se hizo conforme a los intereses del partido que ostenta el Poder Ejecutivo actual y la mayoría con representación en ambas cámaras.
Dicho partido, pertenece a una red de organizaciones políticas de América llamado “El Foro de São Paulo”, el cuál es un club de partidos políticos de izquierda y ultraizquierda, se reúnen anualmente desde 1990 en diferentes ciudades de América Latina y comparten experiencias de proyectos izquierdistas, los partidos políticos mexicanos que son miembros de este foro son: Partido del Trabajo (PT) y Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).
Lo preocupante de esto, es que en dicho foro ha habido representantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el Ejército de Liberación Nacional (EZLN), ambos grupos catalogados como organizaciones criminales terroristas. Así como también El Partido Socialista Unido de Venezuela por el cuál ostenta el poder Nicolás Maduro es miembro de este Foro.
Al ser Morena y el Movimiento al Socialismo (partido por el cuál Evo Morales era presidente en Bolivia) miembros de este “encantador club” tiene la responsabilidad fraterna de apoyarse y defenderse “con uñas y dientes” y es por esto que ante el Golpe de Estado en la Nación Boliviana, México no tardó en brindar a apoyo a su hermano rojo, no por diplomacia, si no por conveniencia e intereses del actual partido gobernante.
Esta información, no es secreta, puede ser encontrada con fotos y lista de miembros en la misma web, pero tan solo pensemos un minuto ¿Qué puede ocasionarnos tener en el poder a alguien que anualmente se reúne con partidos de Nicolás Maduro, las FARC, y el EZLN?
¡Hasta la Próxima!
FRANCISCO ULIBARRI B. / En curva / Noviembre 14 de 2019.

