
Después de tantos días de solaz no merecidos, pero sí muy necesarios, agradezco a tan gentil medio que me permita seguir expiando mis demonios, ojalá las fiestas pasadas hayan dejado un saldo positivo en cada uno, de no ser así, que los malos momentos y las adversidades cumplan únicamente su función testimonial, ya que la vida no siempre muestra su mejor cara, pero nosotros siempre debemos estar atentos para plantarnos con aplomo y sortear lo que venga, vaya pues bendiciones y parabienes para todos.
Antes de arrancarme con el comentario vale la pena hacer alguna precisión para evitar exabruptos, sin ser indiscreto comento que entre mis diversos amigos, cuento con amistades de distintos pensamientos, filiaciones, aficiones y animadversiones, hasta americanistas, jajajaja, si puedo con eso, puedo con lo que sea, y varios de mis mejores amigos tienen esa maldición histórica, pero bueno, no es el tema, algunos de mis amigos, varios por cierto, se dan el tiempo de leer esta humilde colaboración, muchísimas veces no están de acuerdo y de manera gentil y generosa me hacen saber los yerros lingüísticos, ortográficos, prosódicos y de concepto u opinión, siempre agradezco el tiempo y la sinceridad.
También debo precisar que la opinión vertida está realizada con bálsamo antichairo, así como lo leen, la colaboración de hoy, como muchas otras, pero en especial ésta, se encuentra elaborada con todo el cuidado y manejo necesario para no hacer enojar a los fieles seguidores de la cuarta transformación, nací en este país, amo mi tierra, mi gente, mi entorno, San Luis Potosí en su carácter de matria ha sido muy generosa conmigo, tengo a mi familia y amigos y con eso estoy más que pagado, si hay algo que me interesa por sobre todas las cosas es que le vaya bien a México, en cuanto a eso no tengo ninguna duda en sumarme a cualquier expresión, ya sea de veta social o de políticas públicas, en ese sentido los colores y los partidos políticos no tienen para mí la mayor importancia, cuando del interés nacional se trata.
Cierto estoy y dejaré patente que le concedo la razón y para el caso el beneficio de la duda al presidente Andrés Manuel López Obrador en cuanto a que a su arribo a la Presidencia encontró un verdadero saqueo al patrimonio nacional por parte de quienes le antecedieron, también le creo que Pemex es un botín para los más perversos intereses de funcionarios y empresarios ligados a la paraestatal, a mí al igual que a él y a millones de mexicanos me ofende que esos infelices acumulen grandes fortunas mientras millones de compatriotas no saben si el día de mañana tendrán la posibilidad de poner una tortilla o un pedazo de pan en la mesa, si los hijos podrán asistir a la escuela y si tuviesen la gran fortuna de hacerlo, si podrán comer algo en el recreo o solo harán loco al estómago con algunos tragos de agua y algún precario desayuno, si es que hubo la posibilidad de eso, esos niños y esos padres sumidos en la más ofensiva de las miserias mientras los hijos del cacique sindical petrolero viajan en vuelos privados y pasean a sus mascotas, por supuesto que estoy de acuerdo en erradicar eso.
La desigualdad y la pobreza sin lugar a dudas ofende y lastima, en ese mismo orden de mención, yo al igual que millones más de mexicanos, estoy seguro que deseamos que la distribución de los recursos públicos se realicen de manera mucho más eficiente, que los más necesitados reciban, pero que también se comprometan, que los de mayores ingresos tributen lo que les corresponde, pero que también reciban estímulos si fomentan empleos o políticas publicas tangibles en bien de la sociedad, parece utópico, pero es realizable, si existen lugares que logran conciliar de mejor manera el gasto público con la desigualdad y sin duda erradicar la corrupción es la llave mágica para acceder a todos esos beneficios.
Me canso ganso que todos queremos que termine de inmediato el saqueo a la gasolina, pero también entiendo que hay acciones que requieren de procedimientos y planeaciones muy técnicas y específicas, celebro que desde la Presidencia se atiendan los temas que antes se ignoraban o hasta me atrevería a decir que se solapaban, el apoyo a la intención es reconocida sin cortapisas, lo que si no se puede dejar de lado y es lo que provoca la crítica son las formas, es decir, probablemente había dos o tres rutas alternas para llegar al mismo destino, solo que se debió buscar la que causara menos daños colaterales, el que se encuentren los buques anclados en costas mexicanas porque no es posible descargar ya que están cerrados los ductos es una verdadera barbaridad de logística y planeación, que se acelere la inflación por que el transporte de mercancías entra en crisis y ahora los acaparadores harán de las suyas como lo hacen cada que esto sucede no es asunto menor, celebro que la gente apoye y se solidarice diciendo que utilizaran la bicicleta y los sistemas colectivos de transporte, si, que bien, que nobles, pero no es solo eso, si queremos que se resuelva la corrupción pero con acciones claras, precisas y transparentes, no con ocurrencias de asesores que no vislumbran mayores escenarios que remedios fraguados bajo la ocurrencia y desesperación, sí que alegría que quieran hacer cosas buenas por México, la intención se agradece, pero por favor si van a hacer el bien, que se haga bien, porque si no de nada sirvió, remediar algo fastidiando otra cosa, habrá que revisar al final si no nos salió más caro el remedio que la enfermedad, ojalá lo resuelvan lo más rápido posible.
HUITZI ORTEGA PÉREZ / Tepantlahtoani / San Luis Potosí, S.L.P. / Enero 15 de 2018.

