
Un día, el padre de familia anunció que la burra estaba preñada, con gran regocijo recibió la familia la noticia, – yo quiero dormir con él- dijo Juan – yo lo quiero montar- dijo Benjamín – yo también- dijo Rosita; total, todos querían montar al pollino.
El padre al escuchar la charla entre sus hijos, montó en cólera y propinándoles un sopapo a cada uno, exclamó -¡Por eso los hacen pandos!
Todavía ni siquiera nacía el burro y ya había conflictos en la familia, dado que los equinos no se deben de montar en las primeras etapas de vida, el padre, presuponiendo, ya había golpeando a los hijos por algo que podría suceder o no.
No puedo más que comparar con esta anécdota todas las críticas y jaleos que se ven en las redes sociales y en la televisión, en los debates que con motivo de la toma de protesta del nuevo presidente se llevan a cabo. Y todos defienden su postura, ya sea en pro o en contra del gobierno del cambio.
En todo personal, no espero resultados inmediatos, el país está muy disminuido, así que los resultados los vamos a ver, si bien nos va, aproximadamente a mediados del sexenio.
No dudo de la honorabilidad y la buena fe del nuevo gabinete, pero todavía existe mucha corrupción en mandos intermedios con malas costumbres, que solamente se podrán erradicar con castigos ejemplares a quienes cometan algún ilícito, pero esto únicamente se va a lograr con una supervisión constante y honesta, con inspectores que no acepten «mordidas» y toda la cooperación del pueblo para que camine derecho.
Así que calmemos los ánimos y esperemos lo mejor y si no es lo que esperamos, a denunciar y protestar, pero conforme a derecho y bien organizados.
@Patmogar

