Se cumplirá este próximo domingo una semana de que dieron a conocerse los resultados acerca de la Consulta Nacional para el futuro del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), cuyos cimientos ya están en el área de Texcoco a un costado del Lago Nabor Carrillo; el proyecto de dicha Aero base se gestó desde ya hace más de un año y se sacó a la luz de los medios Informativos en Enero de éste mismo año y pretende o pretendía ser el primero en su tipo dentro de América Latina, con una capacidad de hasta 75 millones de pasajeros anuales y tecnologías de eficiencia económica y ambiental a la orden de un mundo globalizado, conectado, intranquilo y atareado.
El costo total asciende a los mil 579 millones de dólares, para lo que el fondeo se basó en la expedición de Bonos o Certificados Bursátiles de Inversión en Infraestructura (CBFEs) controlados por la Bolsa Mexicana de Valores, de estos se obtuvo un 66% del total del financiamiento, mientras que el otro 34% en mayor parte fue gestionado con fondos de colocación, es decir dinero que ya se tenía ahorrado del gasto público específicamente para este mega proyecto.
Esto en palabras claras quiere decir que de ninguna manera se obtuvieron recursos que fuesen originalmente para los Programas Sociales, ni tampoco es dinero que debió ser “mejor utilizado” en beneficio de los 43 millones de pobres en condición extrema en México. Puesto que no fue dinero de la federación al 100% el utilizado para la construcción y aun así la fracción del monto que SI es de procedencia gubernamental ya se tenía contemplado y fue puesto en inversión; para todo hay recursos en este País, tanto para los programas sociales en pro de la población más desfavorecida, como para invertir en la modernización y efectividad de México como una potencia naciente.
Es por esto que desde el primer momento que resonó en los oídos de los Inversionistas internacionales la Construcción de la Nueva Terminal aérea en México, importantes aerolíneas se mostraron convencidas de querer por fin trazar una ruta comercial con México; tal es el caso de Emirates©, la línea de vuelos emiratí que ya maneja una ruta de carga con México pero que busca abrir rutas de pasajeros Ciudad de México – Dubái y/o Ciudad de México – Abu Dabi.
Así como las aerolíneas, muchas otras Corporaciones están convencidas que el aeropuerto será una mejor y más grande puerta de entrada a México que les facilitará el comercio con tal parte del Globo.
La Consulta promovida por terceros para conocer la opinión de la ciudadanía en cuanto a la importante decisión de continuar o desistir con el proyecto no estuvo ni estará bien sostenida para demostrar una decisión firme, con menos de un millón y medio de participantes no representa la decisión de todo un pueblo y como era de esperarse tuvo efectos internos y externos para la visión que se tiene de México alrededor del mundo.
Los espero en mi próxima entrega para profundizar los Panoramas de México al futuro frente a esta “decisión”.
Hasta la Próxima
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