
Hace menos de una semana el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, comparecía ante la Cámara Alta del Congreso de la Unión, es decir el Senado Mexicano, acerca de las regulaciones en materia presupuestal en el último periodo de vigencia de dicho individuo. Es bien sabida ya la prominencia y el peso que el Partido que lidera la mayoría relativa del Congreso de la Unión y específicamente de esa cámara es Morena, aquel partido de tintes izquierdistas que está a la vuelta de la esquina en ocupar el volante del país en la Silla Presidencial.
De esa interesante reunión en el Senado, se han filtrado un millar de videos donde el Secretario Guajardo dice y sostiene que “LOS POBRES NO COMEN GASOLINA… COMEN TORTILLA, POLLO, LECHE Y HUEVO” haciendo indignar a más de un usuario en las redes sociales. Tiempo después es decir minutos dicho mensaje llegó a la radio, la televisión y la edición impresa de múltiples diarios alrededor del país, no dejaban de comerse a críticas al Secretari, cosa que es sumamente normal en un mundo donde la información distante puede llegar por medios remotos en cuestión de nano segundos, tal como si todos nosotros hubiésemos sido espectadores de ese momento y en ese lugar específico.
Sin embargo, de entre todos los videos o fragmentos auditivos compartidos, solo uno tiene algo especial, solo uno muestra la comparecencia completa del Secretario, ese único video revela el por qué, cómo y bajo qué contexto el Secretario se vio obligado a reaccionar con esa frase tan implícita y polémica. La única verdad es y será ésta:
Al calor del momento, un grupo muy peculiar de legisladores presentes durante esa comparecencia y aprovechando su uso de palabra, comenzaron a conformar una maniobra de choque para con el Secretario, haciéndole saber que ellos buscaban algo que él jamás había hecho, “el cuidado y protección de los pobres”.
Uno tras otro los Senadores que hacían uso de su tiempo en tribuna recalcaban a modo de reclamo diferentes momentos de la Administración del Secretario Guajardo, donde según ellos no se pensó en los pobres de México, que por cierto suman 43 millones.
Cuando por fin Ildefonso Guajardo tuvo oportunidad de refutar o aceptar dichas acusaciones y responder las inquietudes de los legisladores no lo dudó ni un minuto y a modo de sarcasmo o sátira dijo “¿Los pobres? ¿De verdad piensan que están defendiendo a los pobres? El refutar políticas económicas en contra del gasolinazo no es defender a los pobres; LOS POBRES NO COMEN GASOLINA… COMEN TORTILLA, POLLO, LECHE Y HUEVO”.
Ildefonso Guajardo, sabe muy bien que dichos legisladores no votaron en contra de la Reforma Energética en hidrocarburos por querer hacer un bien al país, él sabe que estas personas se opusieron a dicho cambio por el simple hecho de que es una propuesta que salió de la administración de Enrique Peña Nieto, y por cuestiones éticas todo lo que deba de él, estas personitas deben repudiarlo y así ser aplaudidos.
Es más que obvio que el Secretario de Economía sabe que al alza de un bien los demás en forma de cadena se disparan y más aún si es la gasolina de lo que se habla; sin embargo, aquí jugaron dos cosas muy importantes, el sarcasmo como método de defensa ante las calumnias de su oposición y la mala jugada de caja china al cortar y fragmentar el video real que muestra el contexto del por qué de las cosas.
Hasta la próxima…
Sígueme en mis redes
Twitter:
ulibarri_javier
FRANCISCO ULIBARRI / En Curva / San Luis Potosí, S.L.P. / Octubre 19 de 2018.

