
En esta ocasión voy a platicarles de una película que generó mucho interés dentro del mundo del cine y específicamente en nuestra comunidad autista por que compitió en los recientes premios de la Academia. La octogésima novena ceremonia tuvo lugar el 26 de febrero de 2017 en el Dolby Theatre, en honor a los logros de la industria cinematográfica obtenidos en 2016, y fue conducida por el presentador Jimmy Kimmel.
Life Animated está basado en el relato que hace Ron Suskind, padre de Owen, un chico con autismo en su libro “Life Animated: A Story of Sidekicks, héroes and autism” (Life Animated: una historia de compañeros, héroes y autismo) Y se describe como una historia de superación.
Aquí les anexo la reseña del documental:
Título original: Life, Animated
Año: 2016
Duración: 89 min.
País: Estados Unidos
Director: Roger Ross Williams
Guión: (Libro: Ron Suskind)
Música: Todd Griffin
Fotografía: Thomas Bergmann
Productora: Coproducción EEUU-Francia; A&E IndieFilms / Motto Pictures / Roger Ross Williams Productions.
Género: Documental | Autismo. Familia
Premios: 2016: Premios Oscar: Nominado a mejor documental
2016: Festival de Sundance: Mejor director – Documental
2016: National Board of Review (NBR): Mejores documentales del año
2016: Satellite Awards: Nominado a Mejor documental
2016: Sindicato de Productores (PGA): Nominada a Mejor documental
2016: Sindicato de Directores (DGA): Nominado a Mejor director / Documental
Historia:
Owen Suskind es un niño normal hasta que cumple tres años. Entonces empieza un retroceso en su desarrollo. Lo que empieza siendo una sospecha por parte de los padres se acaba convirtiendo en una realidad desesperada. Owen es diagnosticado con autismo regresivo, un trastorno que se manifiesta en los primeros años de la infancia. Y deja de hablar y se desconecta de la realidad.
Lo único que lo mantiene tranquilo es ver películas de dibujos de Disney con su hermano grande.
Sus padres, Ron (un periodista galardonado con el Pulitzer) y Cornelia no lo entendían, pero se dieron cuenta de que estaba repitiendo un diálogo de «La sirenita», de una escena que le gustaba ver una y otra vez, cuando la bruja marina Ursula canta «Pobres almas en desgracia» y dice «No lo extrañaras, lo que quiero es ¡tu voz!» («uvoz»)
Así descubren que su hijo solo se puede comunicar a partir del mundo ficticio que ha construido en su cabeza, basado en las cintas de Disney. Y con ello se abre un camino de esperanza que irá mucho más allá de lo que podían imaginar.
El documental de Roger Ross Williams relata el impresionante desarrollo de Owen, ayudado por coloridos personajes secundarios de Disney. Y se trata de la impresionante madurez de Owen y el poder de las películas y las historias para conectar a la gente.
Nunca experimenté algo como lo que estoy viviendo ahora con esta película, dijo el director. Lo que espero es que no sólo le de esperanza a los padres, sino que inspire a todos a darse cuenta del potencial de la gente que vive con autismo. Tienen todos estos regalos por dar al mundo.
«Life Animated» presenta a Owen pasando por cambios comunes para el resto de la gente: Se gradúa, se independiza, encuentra (y pierde) una novia y empieza a trabajar, claro, en un cine.
Owen habla inteligentemente de la forma como las películas de Disney resonaron en él.»Vivo en esos personajes y ellos viven en mí», dijo. «Es algo que hace eco en mí, me ayuda con mi propia vida, a encontrar mi lugar en el mundo».
Owen es fan de las películas recientes de Disney como «Zootopia» e «Inside Out» («Intensamente») de Pixar. Pero a Owen le gustan los clásicos. Sin duda su favorita es «Aladdín».
En Aladino, el personaje principal, un joven vagabundo, aprende que no necesita ser un príncipe para alcanzar sus sueños. «Yo tampoco soy uno», agrega Owen.
Así, Hércules le animó a seguir luchando. De El Libro de la Selva sacó la importancia de los buenos amigos. Y los títulos de créditos le enseñaron a leer. “Me conmovía que Owen, que no podía hablar, conectar con los demás o incluso mirar a los ojos, encontrara un camino a través de los clásicos de Disney. En general, y como en El Rey León, Bambi o La Cenicienta, el camino hacia un final más feliz fue complicado. Porque, tras su primera frase, Owen regresó a su prisión. Un médico concluyó que quizás tan solo había repetido las palabras de Úrsula. Y otros cuatro años de silencio parecieron darle la razón. Hasta que, el día de su 9º cumpleaños, volvió a ocurrir. Esta vez Owen se refirió a su hermano: “Walter no quiere crecer, como Mowgli o Peter Pan”.
Días después, Ron se encontró a su hijo sentado en su cama. Cerca de él, estaba su muñeco de Yago, el loro de Aladdín. Y el padre tuvo una intuición genial. Se tumbó en el suelo y sacó el peluche por encima de las sábanas. “¿Cómo estás?”, le preguntó Yago a Owen.
Y el chico se sinceró: “Mal, porque no tengo amigos”. “¿Y por qué tú y yo somos amigos?”, indagó entonces el loro. “Porque en Aladdín me hiciste reír”. Padre e hijo conversaban, utilizando el personaje de Yago mediante, por primera vez en sus vidas.
A partir de ahí Owen no dejó de avanzar. Y ante los obstáculos de la vida —fue expulsado de un instituto porque no progresaba, sufrió acoso de varios compañeros, salió adelante gracias a este bendito personaje que utilizó su padre para comunicarse.
Este documental tiene el aval de Owen. «Fue un poco diferente en mi cabeza», dijo. «Pero fue hermoso verlo en pantalla» y debido al éxito alcanzado ahora él ha lanzado un cineclub de Disney y también hoy en día da conferencias por el mundo ilustrando su caso. “Es impresionante su pureza.
A nuestros hijos les gustan y disfrutan las películas de dibujos animados, en particular mi hijo Adrián disfruta ver una y otra vez Wall-E o la de “UP Una aventura de altura” sin dejar atrás “Intensamente” •La era del hielo” y todo el gran repertorio que tienen las compañías Disney y Pixar, pero lo que he descubierto es que los diálogos los utiliza para entablar conversaciones con sus compañeros de su colegio y con la familia.
Y lo mejor, es que actualmente ha desarrollado la habilidad de utilizarlos de tal manera que encaja perfectamente y él se siente cómodo al conseguir que sus amigos platiquen con él.
A nosotros en lo personal, las películas nos han servido como herramienta para ampliar su vocabulario, descubrir matices, modular tonos de voz y a descubrir estados de ánimos a través del reconocimiento facial que hacen sus personajes favoritos.
Y es por eso que al ver los beneficios de este tipo de cine, los investigadores han comenzado a estudiar la utilidad de la terapia de afinidad para lograr que otros salgan de sus corazas al acercarse a sus intereses.
Pues ¡muchas felicidades! a este gran grupo formado por los padres de este joven, productores, directores pero sobre todo a Owen quien encontró su vocación y logró salir adelante.
¡Nos leemos hasta la próxima semana!
ADRIANA DURÁN VALERO / Autismo / San Luis Potosí, S.L.P. / Marzo 3 de 2017.

