MARÍA LUISA PAULÍN / Código Rojo / San Luis Potosí, S.L.P.
La semana que concluye hubo un desprendimiento importante del PRI: el del líder campesino Efraín Rodríguez Gallegos, un hombre al que conozco personalmente y el más claro ejemplo de que si hay una persona mal agradecido con sus amigos, es Fernando Toranzo, el mismo que pasará a la historia como el más inepto y corrupto de la historia de San Luis Potosí con la complicidad y silencio de los diversos actores políticos y sociales de nuestro Estado.
Para detener la podrida ambición de la familia Toranzo no hubo un hombre valiente, no hubo un Salvador Nava que le tapara el paso, no hubo un contrapeso en el sector privado, mucho menos en el académico porque, como me dijo un maestro universitario hace días tras conjurar la huelga del personal docente: Hay una tremenda cultura del sometimiento.
Para la administración Toranzo como para todos los gobiernos, el año más difícil será el séptimo, mentir no valdrá de nada, porque poco a poco buscando mantener privilegios, quienes han solapado los excesos del mandatario van deslindándose de él.
Cuentan que la primera navidad que pasó Fernando Toranzo como gobernador, recibió a uno de sus amigos entrañables, cuates de parranda, de bohemia, de aquellas famosas tardes paladeando un cerdito a la griega en algún lugar de la Huasteca potosina.
Instalado en la camaradería de siempre muy emocionado Toranzo le dijo a su amigo, un afamado ortopedista: ¡Mira ven para enseñarte lo que me compré con mi primer aguinaldo!…
Como niño con juguete nuevo el gobernador le mostró a su invitado una lancha con dos motos de agua a bordo y comenzó a recitar las bondades de tan hermoso ejemplar para disfrutar del mar y sus motorizados accesorios para hacer deporte extremo sobre cuerpos de agua.
El médico huasteco no ocultó su sorpresa, arqueó las cejas y le dijo: Pues que bueno que te la compraste acá güero, porque si lo has hecho en la Huasteca capaz que te secuestran y hasta te matan…
El rostro de Toranzo se transformó cual bestia enojada, reprochó a su amigo que dijera semejantes cosas que no eran más que fantasías y malos deseos de los agrios críticos resentidos que querían desacreditar su incipiente mandato.
– ¿Tú también crees que esto es un desmadre? ¿Crees que hay inseguridad? Le gritó en el rostro a su amigo…
– Sí güero, las cosas están muy complicadas en la Huasteca, hay secuestros, robos, ejecuciones…
El gobernador no permitió que su amigo siguiera exponiéndole la realidad que sus colaboradores siempre le ocultaron, en ese momento perdió uno de sus mejores amigos, porque se atrevió a describirle la terrible realidad que vivían los habitantes de la región.
Lleno de impotencia, salpicado de improperios y mentadas de madre, abandonó con un profundo dolor en el alma la casa de gobierno y dio por terminada su relación con su amigo entrañable.
Con un nudo en la garganta, aún si creer lo que vieron sus ojos y escucharon sus oídos se alejó de la casa de Montañas Rocallosas con la esperanza de recibir, de un momento a otro, una llamada de disculpa que nunca llegó.
Ha llegado el final del sexenio y a la familia Toranzo parece no importarle la consecuencia de sus actos, la gente que han lastimado, humillado, encarcelado, herido, abusado, no está ahora en sus mentes. El gobernador, la presidenta del DIF siguen actuando como si no hubiera un mañana, solo que ahora buscan acallar las voces que señalan sus actos de corrupción y a como dé lugar esconden la información que contiene las pruebas de sus abusos y su enriquecimiento ilícito.
De las personas que les ayudaron a ganar la gubernatura solo quedan las críticas y el arrepentimiento de haber ayudado a un par de monstruos a tener poder, queda en muchos que alguna vez creyeron en ellos el sentimiento de un amigo mal agradecido que además ha utilizado el poder para someter, perseguir, para dañar.
A la agonizante administración Toranzo le quedan exactamente siete meses, mucho para seguir haciendo daño a los potosinos. Concluirá su mandato como un hombre rico, el gobernador mejor pagado del país, el peor evaluado y el más repudiado.
P.D.1.- Hace algunos días coincidieron en Valles el panista Alejandro Zapata con el alcalde de aquella ciudad Juan José Ortiz y el ex precandidato priista Jesús González, está tan revuelta la política que ya no se sabe ni quien es quien.
P.D.2.- Dicen que todo indica que Juan Manuel Carreras ya dio su primer manotazo sobre la mesa, afirman que desde Montañas Rocallosas quisieron imponerle un coordinador de campaña y no se dejó.
P.D.3.- ¿Tendrán alguna razón los Torres Corzo para arremeter contra la arquidiócesis potosina y más concretamente contra el arzobispo don Carlos Cabrero?
P.D.4.-Nadie sabe qué le hizo el líder ganadero de Tamuín, Angel de la Vega a Fernando Toranzo, pero le mandó decir que prefería perder la diputación local de aquel distrito a permitir que fuera el candidato. Zaz. Hasta a mí me dolió.
P.D.5.- La intentona de golpetear al “Calolo” resultó una mera llamarada de petate, resulta que según los expertos, una vez que se concretan las alianzas, pasan a quedar sin efecto las reglas partidarias. Por cierto, son tan burdos los policías que pusieron a seguirlo que cualquier los detecta. Ay ese Joel Melgar, todo el día con su espejito en la mano, no se aplica en las labores de espionaje contra el candidato de las izquierdas al gobierno.
P.D.6.- Doña Delia Guerrero se agarró a discutir en las redes con sus críticos que la dejaron como palo de gallinero. La legisladora asegura que ha gestionado un sinfín de obras y que ha hecho mucho como diputada pluri (va por la tercera). Tal vez alguien le debe decir que los méritos no se discuten.
P.D.7.- La captura de la «Tuta» es un logro de la policía federal y hay que decirlo, soltó el politólogo Lorenzo Meyer. Pues sí, hay que decirlo, el potosino Enrique Galindo Ceballos sigue ganando puntos y cercanía con el presidente Peña gracias a la efectividad con que opera misiones de alto riesgo. Otro punto a favor del paisano y su equipo.
Que tengan un excelente día.


