ILELANA FILIO / Reina Roja / San Luis Potosí, S.L.P.
Antes que nada un gran y afectuoso saludo a todos mis lectores.
Empezaré este artículo con una cita de Aristóteles: «Parece además que la amistad mantiene unidas a las ciudades, y que los legisladores consagran más esfuerzos a ella que a la justicia; en efecto, la concordia parece ser algo semejante a la amistad, y es ella a lo que más aspiran, mientras que lo que con más empeño procuran expulsar es la discordia, que es enemistad.» La Ética a Nicómaco (Libro VIII, 1155a, 20-22).
Entonces, mi primera pregunta sería: ¿Se mete uno en política para hacer amigos o se pierden?
Mi segunda pregunta sería: ¿Es posible valorar la amistad y mantener una postura con el “candidat@s igual que antes de sus deseos políticos?
La amistad verdadera puede maximizarse en intensidad, igual que el amor, pero la amistad de repente recibe “maltratos”, y en la política también, pero para este tipo de relaciones entra su hermana la ÉTICA” la cual puede llegar salvar esta relación de Amistad y Política.
Para ser un buen amig@ hay que ser una buena persona; por lo tanto para ser una buena persona se requiere de valores, y dentro de los valores se encuentra el amor y la amistad, lo cual por medio de la ética se puede mediar los conflictos internos entre estos y la política.
En cuanto a la política pareciera el espacio la fuerza verbal, de estrategias, de mercadotecnia y alianzas, la dimensión de la política es necesariamente pública; mientras que el amor y la amistad se encuentran en el ámbito de lo privado e íntimo de la persona. Y allí es donde me gustaría hacer esta reflexión:
Si en la política, su fuerza va dirigida sobre grupos, el amor y la amistad sólo se pueden activar por medio de las relaciones personales, en donde la emoción se dirige hacia un objetivo “El AMIG@” y por lo cual el deseo de todo buen amig@ es que se logren todas las expectativas de éste, sean de amor, trabajo o Política.
Hay una cita de Freud que me agrada referente a este tema: ¿Puede el hombre estimar por igual a todos sus semejantes, no importa quiénes sean o qué hagan? ¿Merecen su amor por el simple hecho de ser o estar ahí? «Si amo a alguien, es porque éste lo merezca por cualquier título.» (1)
Y termino este artículo con una cita sobre la amistad de Montaigne, y deseando a todas y todos los candidatos amig@s y conocidos con aspiraciones políticas lo mejor y que los ciudadanos cumplan con su responsabilidad social para que tengamos los gobernantes que queremos.
«Cosa más una y única que pueda haber, aquello que, aun presentándose sólo un vez, representa lo más raro que pueda encontrarse en este mundo».
ILEANA FILIO
alternativa_psicologica@hotmail.com
(1)Sigmund Freud, op. cit., pág. 50


