ARACELY TELLO / Es mi sentir / San Luis Potosí, S.L.P. / 15 sep. 2014.
Dicho típico en nuestro país para definir a una persona que desiste o renuncia a una obligación sin avisar, solemos decir “se fue como la chacha”, expresión peyorativa referida a las personas que se dedican a los quehaceres domésticos, y un buen día no regresan a trabajar.
Qué es lo que hace pensar a un Candidato Político que sus decisiones son unilaterales y no bajo consenso, problema que en México es muy común. Hoy el estado potosino vuelve a esta inmerso en situaciones de descontento, por decisiones unilaterales tomadas de quienes eran probables candidatos para la gubernatura por el Partido Acción Nacional para las próximas elecciones en San Luis Potosí.
Se pensará que el que hace carrera política la hace sola y no es correcto, cientos de personas deciden apostar por una imagen que es vendida por sus partidos basada en su ideología, más aún ponen sus esperanzas con la ilusión de que lograrán obtener el beneficio del buen gobierno. Muchas de estas personas son afectadas hasta con la etiqueta de partidista, lo cual les impide la oportunidad de trabajo, ya que la oposición no perdona.
Y qué decir de lo que nos ha costado económicamente su carrera, millones de pesos tirados a la basura. Hagamos un análisis, Alejandro Zapata Perogordo ha sido Diputado Local, dos veces Diputado Federal, Presidente Municipal, candidato a Gobernador en las pasadas elecciones y Senador de la República, y quien por cierto, no debió de haber pensado siquiera que podía participar después de su papel estelar en los videos que fueron exhibidos, donde la lujuria, el alcohol y los “malos” fueron el tema principal. Y ahí también actuó solo, como si la representación de su partido no importara. Por lo que los potosinos en su mayoría le agradecen su renuncia.
El que realmente si causó de esos sentimientos encontrados, entre desconcierto, descontento y perturbación, fue Octavio Pedroza Gaytán, quien dentro de su carrera política ha sido Presidente Municipal, Diputado Federal y actualmente Senador de la República.
En un acto de respeto publicó una carta, después de declinar a la contienda, donde en uno de sus párrafos dice “mi decisión ha sido con madurez y responsabilidad” (acto que refleja el poco apoyo que recibió de su partido y un dejo de corrupción interna), decisión que no refleja “responsabilidad” ya que ha sido de los pocos candidatos con aceptación generalizada de los potosinos sin tatuajes partidistas.
Es un hombre que si no tiene la simpatía de muchos, tiene la empatía con el ser de un hombre probo. En sus discursos y en su actuar se ha denotado su amor a la Patria y su aferración a su ideología, a pesar de que en su seno familiar, sus padres fueron fieles seguidores de la corriente Navista.
Por lo pronto el PAN ya se quedó sin candidato de nivel para contender. Habrá que esperar quizá y Pedroza decida ser Candidato Ciudadano. No estaría mal.
Más que pensar que esto no es de la incumbencia de quienes no somos partidistas, o bien en este caso panistas, debiéramos de tomar conciencia, recordando y exigiendo a quienes están al frente de las decisiones para el crecimiento de nuestro país, que no han sido formados solos, y que el rebote de sus decisiones unilaterales se verá reflejadas en la impotencia que les provocará el mal uso del poder.
Por otro lado, el Partido Revolucionario Institucional debe sentirse tranquilo, al día de hoy tiene las puertas del éxito abiertas, ahora habrá que preguntarnos si se repetirá lo de antaño, con el bien conocido “dedazo” o realmente se dará la oportunidad a quienes de verdad se han preparado intelectualmente y que entienden que esto de la política no es de unos cuantos, sino de cuantos hemos aportado tiempo, dinero y esfuerzo, y más aún del resto de su pueblo que por ignorancia, desapego y mediocridad, no votan pero como influyen al estancamiento de nuestro país.
Si en México deciden, podrían ser el Comisionado de Seguridad Nacional, Enrique Galindo Ceballos, o bien Juan Manuel Carreras, Secretario de Educación actual, y si por cuota de Género se tratara de Yolanda Eugenia González Hernández, Coordinadora General de Delegaciones, de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas, estos tres serían candidatos de nivel y huesos duros de roer.
@Aratellocardena

