JUAN JOSÉ RODRÍGUEZ / Las Nueve Esquinas / San Luis Potosí, S.L.P.
A la luz de las numerosas reformas a sus estatutos y reglamentos aprobadas sin mucho ruido mediático por el Consejo Político Nacional en su última sesión celebrada el pasado viernes 8, a propuesta de su presidente César Camacho Quiroz, el Partido Revolucionario Institucional dispondrá de nuevos métodos y mecanismos para la postulación de candidatos a cargos de elección popular que estará llevando a cabo entre finales de este año y principios del próximo.
Una de esas modificaciones apunta en el sentido de centralizar al máximo la selección de candidatos a diputados de mayoría relativa, tanto federales como locales, poniéndola en manos de una reducida comisión cuyos integrantes serán designados en su momento por los consejos políticos nacional y estatales. Es obvio, nos parece, que el verdadero interés de los altos mandos priístas está puesto en las diputaciones federales, pero habría sido muy incongruente excluir del nuevo método a las locales.
Esta novedad procedimental, muy de estilo mexiquense, que a ver qué tan bien funciona en su aplicación, consiste en la introducción de un nuevo método de postulación denominado “Por Comisión para la Postulación de Candidatos”, que se agrega a los dos de siempre: Elección Directa por la Militancia y Convención de Delegados. Subsiste el de Usos y Costumbres, que sólo aplica para el nivel municipal y en zonas indígenas.
Esta nueva Comisión para la Postulación de Candidatos, tanto en su versión nacional como en las estatales, se compondrá de siete integrantes, que serán electos por el Consejo Político que corresponda, a propuesta -ojo- del presidente del respectivo comité directivo.
Esto quiere decir que la parte sustantiva de la selección de los 300 candidatos priístas a diputados federales por el principio de mayoría relativa (los de representación proporcional se cocinarán aparte) estará en manos de un reducidísimo grupo de siete notables que propondrá el presidente del Comité Ejecutivo Nacional a su Consejo Político.
Mutatis mutando, a nivel de las entidades federativas cada presidente de comité directivo estatal propondrá al Consejo Político de ese nivel los siete nombres que integrarán la comisión respectiva.
El jaloneo va a estar bueno, más que bueno. Por supuesto que desde Palacio de Gobierno van a querer decidir la identidad de los siete magníficos, pero indudablemente que habrá grandes resistencias.
Pero la gran pregunta es: ¿Y el candidato a gobernador? La lógica del cronograma es que antes de que haya candidatos a diputados (y a presidentes municipales), el PRI ya tendrá su abanderado para la gubernatura, y en la tradición y hábitos priístas su opinión en este tipo de cuestiones será fundamental. La verdad es que ese método de la Comisión de los Siete parece más pensado para los estados que no tengan simultáneamente elección de gobernador donde el saliente sea priísta, ya que inevitablemente se da esa bicefalia compleja, difícil y peligrosa.
Al PRI, sin embargo, nunca le ha faltado astucia, y el Comité Ejecutivo Nacional dispone de un candado que puede aplicar si las cosas aquí o en cualquier otro estado amenazan descomponerse: el método de postulación lo aprueba el Consejo Político Estatal, pero lo valida el CEN. Si llegado el caso esa instancia nacional considera que lo de la Comisión de los Siete se complica en demasía, tiene facultades para imponer cualquiera de los otros dos procedimientos: Elección Directa o Convención de Delegados.
Por último, en lo que a este punto se refiere, es interesante conocer la argumentación –una especie de exposición de motivos- ofrecida por Camacho Quiroz para sustentar la propuesta: “La Comisión para la Postulación de Candidatos procederá al análisis y ponderación de la idoneidad de los aspirantes que se ajusten a criterios como el de paridad de género o aquellos que redunden en una mayor posibilidad de triunfo para nuestro Partido en la elección que corresponda, o contribuya a la unidad y fortaleza del Partido o a una mejor representación de los principios e ideario político del Partido”.
Hay en todo esto una enorme carga de subjetividad, que se traduce en una manga muy pero muy ancha para que los Siete decidan. ¿O no?
< UN FILTRO MUY “PERRÓN”.
Mediante otras modificaciones igualmente sustantivas, tanto en los estatutos como en diversos reglamentos, el Consejo Político Nacional aprobó también el establecimiento de una Fase Previa, a la que deberán someterse los aspirantes a candidatos a cualquiera de los cargos de elección popular y ya no solo a legisladores. Este mecanismo contiene un amplio número de modalidades, que según se apliquen pueden significar, entre otras muchas, dos cosas interesantes: un baño de agua helada para quienes cifran todas sus expectativas en las encuestas, y la aplicación de un mecanismo increíblemente parecido al que el PAN ya decidió para elegir a su candidato a gobernador. Vayámonos por partes.
En la muy breve exposición de motivos, por llamarla de alguna manera, César Camacho señala que “Se determina que el Consejo Político del nivel que corresponda, en la misma sesión en la que apruebe los métodos de selección de candidatos a cargos de elección popular, determinará igualmente la incorporación de una fase previa. El reglamento establecerá diversas modalidades para el desarrollo de la misma; por ejemplo: la realización de estudios demoscópicos, la celebración de debates, participación en talleres y/o seminarios, la aplicación de exámenes y la presentación de los aspirantes ante consejeros políticos, sectores, organizaciones o militantes”.
Es decir, que no bastará ser el primero en las encuestas sino que habrá que ganar debates, ir a clases sobre temas político-partidistas, pasar los exámenes y comparecer ante la militancia para ver que aceptación tienen.
El Reglamento para la Elección de Dirigentes y Postulación de Candidatos ofrece la descripción detallada de lo que debe ser la llamada Fase Previa, respecto de la cual vamos a intentar una síntesis lo mas apretada posible.
En relación con las encuestas o estudios demoscópicos, se dispone que las ordenará y pagará el Partido a empresas prestigiadas, y que la metodología aplicable deberá ser objetiva, transparente y notificada a los aspirantes y difundida entre toda la militancia.
Se precisa también que una vez conocidos y difundidos los resultados, únicamente los tres mejor calificados pasarán a la etapa de nominación. En el caso de los candidatos a diputados no queda claro si también participaran en la fase previa y luego pasan al tamiz de la Comisión de los Siete.
¿Verdad que esta modalidad, en lo que a candidato a Gobernador se refiere guarda una gran semejanza con el método ya decidido y en proceso de ejecución en el PAN? Lo cual, la verdad, no tengo la más remota idea de si sea bueno o sea malo.
Por lo que hace a los debates, la convocatoria respectiva fijará cuántos habrán de celebrarse y se llevarán a cabo abiertos al público y aunque sólo asistan dos aspirantes habiéndose registrado más. La temática y las reglas las determinará la Comisión de Procesos Internos.
En cuanto a la modalidad de participación en talleres y seminarios, el Reglamento dispone que se organizarán en coordinación con el Instituto de Capacitación y la Fundación Colosio y deberán atender a los temas vida partidista, liderazgo y activismo político, políticas públicas, estudios legislativos, gobierno y administración pública; finanzas públicas, democracia y derecho; derechos humanos, participación ciudadana, juventud, grupos vulnerables, paridad de género, medio ambiente y desarrollo sustentable; educación cultura y deporte, y entorno mundial. ¡Uff!
Los exámenes obviamente versarán sobre la temática anterior; podrán ser escritos u orales, y los calificará una instancia ajena a la comisión de procesos internos que será la que los organice.
Finalmente, las presentaciones ante la militancia, ya sea por consejos políticos, sectores, organizaciones y/o grupos interesados, se efectuarán en el número y con el formato que oportunamente se determinen en la convocatoria respectiva, que obviamente serán de diálogo e intercambio de impresiones, pero deberán estar abiertas a todos los aspirantes y llevarse a cabo bajo los principios de equidad, respeto y democracia.
¿Cómo la ve, estimado lector? Yo, por lo pronto, no me imagino a ninguno de los empresarios que se mencionan como posibles aspirantes a precandidatos pasando por este laberinto de encuestas, seminarios, talleres, exámenes y comparecencias. Claro que existe la posibilidad de sacarse de la manga el as de la candidatura externa o ciudadana (no independiente, esas son otras), pero lo veo extremadamente complicado.
Todas las reformas, las aquí mencionadas y otra docena de temas diferentes, fueron aprobadas prácticamente por unanimidad. Pasaron a una comisión de “Redacción y Congruencia” donde pueden sufrir cambios importantes pero solo de forma y no de fondo, y antes del 30 de septiembre tienen que ir al Instituto Nacional de Elecciones para revisar su legalidad y constitucionalidad. Todo está previsto para que se promulguen y entren en vigor antes del fin de año. A ver qué pasa.
-
< Comprimidos.
Y a propósito de los albaricoques, en cuanto rinda su segundo informe de gobierno, dentro de once días, el presidente Enrique Peña Nieto comenzará a ponerle atención al tema de las candidaturas gubernamentales en puerta. Son nueve y ni en orden alfabético ni en tamaño de padrón nos toca ser de los primeros. Así es que, otra vez, no coman ansias.
El diferendo, competencia, riña, pleito, zipizape, sarracina, agarrón, desgreñe o como se llame entre los alcaldes Mario García Valdez y Ricardo Gallardo Cardona ya resulta más patético que un sepelio con mariachi. Pero no entienden.
Hace cinco semanas que informamos del soborno que ejecutado al alimón entre el Ejecutivo estatal y el contador José de Jesús Martínez Loredo permitió que éste último sorteara una impugnación a su turbia elección como Auditor Superior del Estado, que de continuar muy probablemente le hubiera costado el puesto, y salvo las burradas a cargo del Asesino Serial de la Sintaxis, el silencio encubridor, cómplice y evasivo, sigue prevaleciendo. Con todo, la permanencia de JJML en la ASE cada día se ve más complicada.
Eso de que antes de que concluya este sexenio la justicia estatal actuará contra Victoria Labastida y compañía está por verse. Pero además, si algo se hace después de las elecciones, quizá solo sirva para no dejarle una papa caliente al nuevo gobernador seguramente panista, o hasta perredista pues, para que no haya sentimientos.
Hasta el próximo jueves.

