ADRIANA OCHOA / La Cábala / San Luis Potosí, S.L.P.
Con mucho entusiasmo y encubriendo más de lo que se sabía al inicio del sexenio, la presente administración se propuso rescatar el cuestionado proyecto habitacional del gobierno marcelista. No lo logró y en cambio sumó más sombras sobre las deudas heredadas, los compromisos reestructurados y las apuestas perdidas.
El 27 de octubre de 2009, a un mes de haber entrado en funciones, la administración torancista envió un comunicado asegurando que Ciudad Satélite, el enredo inmobiliario del marcelato, seguiría adelante.
“El proyecto de Ciudad Satélite tiene la viabilidad suficiente al grado que importantes constructoras piensan invertir en el corto y mediano plazo cerca de cuatro mil millones de pesos más en construcción de viviendas en este desarrollo habitacional”, afirmó la comunicación oficial, atribuida al entonces titular del Instituto de la Vivienda del Estado, Roberto Naif Kuri, ahora vocero del gobierno estatal.
El boletín llegaba después de un mes de mandarriazos oficiales para el cuestionado proyecto marcelista, nada menos que un gueto edulcorado, a 14 kilómetros de la zona metropolitana.
Pues con todo y las críticas para el lejano complejo habitacional, el nuevo gobierno emprendió con entusiasmo lo que suponía la recuperación de Ciudad Satélite, al tiempo que intentó, sin éxito hasta la fecha, encarcelar al ex director de Invies y operador de la nueva ciudad habitacional intensiva, Jorge González Hernández.
Acompañada de una tarjeta informativa con cifras felices de refuerzo, la postura oficial aseguraba que la desarrolladora Urbi construiría siete mil viviendas en cinco años, con inversión de mil 500 millones de pesos, y otra gigantona, Dynamica, levantaría otras 11 mil 500 viviendas en cinco años con 2 mil 500 millones de pesos invertidos.
Ya encarrerado en modo entusiasta, Roberto Naif Kuri indicó “que a este paso de desarrollo y crecimiento, para fin de sexenio se contempla que esta ciudad cuente con 120 mil habitantes”.
El 21 de abril pasado, la Unidad de Información de Invies recibió una solicitud de información sobre el número de casas construidas y la cifra de casas comercializadas en Ciudad Satélite a partir del 26 de septiembre de 2009 y hasta la fecha de la petición.
El 29 de abril siguiente, Invies responde oficialmente que para entonces el número de casas construidas en Ciudad Satélite a partir del 26 de septiembre de 2009, fecha de vigencia de la actual administración, es de 1,256 viviendas por la empresa CYD, Desarrollos Urbanos, S.A. de C.V. (Urbi).
En cuanto al número de casas vendidas en Ciudad Satélite a partir del 26 de septiembre del 2009, Invies señala 2,580 en total, las cuales incluyen viviendas de la empresa CYD Desarrollos Urbanos S.A. de C.V. (Urbi), Dynamica Desarrollos Sustentables S.A. de C.V. y el Instituto de Vivienda del Estado San Luis Potosí. Todo lejos, muy lejos, de las optimistas previsiones de rescate del proyecto que se tejieron para el final de este sexenio.
En diciembre de 2013, el Invies tuvo que regresar a la Federación cien millones de pesos del programa de subsidios a la vivienda “Esta es tu casa” entregado a la administración anterior, en 2007, para apoyar el proyecto de Ciudad Satélite con subsidios para hacer atractiva la adquisición de viviendas ahí. Pero el Invies de Jorge González Hernández no tuvo a tiempo el mínimo de viviendas convenidas para que Sociedad Hipotecaria Federal aplicara el subsidio, 2 mil 500, y el convenio venció en diciembre de 2007.
Conavi dio oportunidad de prorrogar y se hizo un modificatorio en 2008, con un nuevo esquema, pero tampoco se cumplió. Invies alegó que los trámites para diversos permisos atoraron el proyecto. El gobierno marcelista acabó y la primera etapa de Ciudad Satélite quedaba muy lejos de haber sido cumplida.
Función Pública auditó al Invies en 2012 y derivado de lo que ahí encontró, el pendiente de los recursos federales de 2007 no dispersados, es que se vio obligado el gobierno torancista a hacer la devolución de la totalidad de recursos.
Urbi, la viviendera que apoyaría el despegue de Ciudad Satélite, cayó en un profundo bache desde el inicio del sexenio peñista y no ha podido salir. Se le vencieron pagos de deuda a acreedores por 662 millones de pesos en certificados bursátiles este mes y busca desesperadamente una reestructura de sus compromisos.
Urbi perdió 1,337.6 millones de pesos en el primer trimestre del año y registró una caída en ventas superior al 80%. Imposible esperar que la otrora poderosa desarrolladora, a la que se le dio poder sobre bienes que no eran de su propiedad, esté en condiciones de apuntalar el proyecto habitacional del estado.
Pero los incumplimientos con las grandes vivienderas no son todo. Naif Kuri hizo un convenio modificatorio para cubrir adeudos con desarrolladores locales. La modificación incluía el reconocimiento de adeudos con una actualización del 7% como compensación y 7.3% anual por concepto de intereses respecto de saldos insolutos.
Sin ventas, de nuevo Invies suficientes no pudo cumplir compromisos económicos y Naif salió. Si un ciudadano pide información al Invies sobre la situación de esos adeudos, le contestarán que el contenido de la información solicitada “se encuentra clasificada como reservada por el Comité de Información de Instituto de Vivienda del Estado”.
El Consejo de Administración del Invies, en sesión extraordinaria del 20 de abril de 2012, autorizó una masa patrimonial “para cubrir adeudos del fideicomiso F/10156”, 428 lotes en total para pagar deudas de obras acordados en la sesión del 14 de mayo de 2012.
Los documentos de esos acuerdos existen. “La autorización fue sobre el área de servicios número uno y resto de la macro manzana 19 de Ciudad Satélite, sin embargo no se materializó tal acuerdo”, asegura Invies. No hubo entrega de predios como pago a nadie, afirma.
Lo que no se sabe es si a los constructores que reclamaban adeudos reconocidos por el propio Gobierno finalmente les pagaron o si el adeudo ahí está, acumulando más insolutos mientras se concreta la armadora BMW, cuya presencia, esperan, detone entonces sí a Ciudad Satélite como complejo habitacional intensivo.
Rollos sueltos
REAPARECIDO. Y con revuelo, el dirigente transportista y ex candidato del PRD a la gubernatura Elías Dip Ramé, a un lado del presidente Peña en la inauguración del Libramiento Norte. Vale recordar que Peña ha hecho un llamado a los priistas que un día se fueron del partido por desacuerdos con dirigencias y poderes pasajeros.
LA CONTROVERSIA. Que por ahí en Gobierno ya le dieron una revisada a eso de los contratos del despacho del titular de la Auditoría Superior del Estado como auditor de los invernaderos de Santa Rita, la Universidad Politécnica y el Sifide. A favor del auditor se había dicho que no había problema, que esas instituciones son organismo públicos autónomos, o sea, como que “no son Gobierno”.
LES ENTRÓ LA DUDA. Pero la argumentación ya no deja convencido a todo mundo, menos cuando por ahí se le sigue rascando al asunto con un análisis desde la Constitución Federal y la legislación local.
¿CUÁL “DESTAPE”? El alcalde capitalino está más que “destapado” como aspirante. Es más, “destapado” y “desatado” en la carrera por la sucesión. Así que ni sorpresa el cumpleañotes celebrado ayer.

