Por Daniel Rodríguez / Casa de cartas / San Luis Potosí, S.L.P.
La revista Rolling Stone, en su edición del mes de mayo, realizó un artículo sobre el Presidente Enrique Peña Nieto, en la cual se abordan puntos importantes de la gestión del primer priísta de la nación, en la cual, destaca como punto clave las reformas estructurales que plantea el ejecutivo federal para la transformación de México.
Generar un cambio positivo para el país, lo que pretende hacer el Presidente, es el tema central de la publicación especializada en temas de música, según los editores de la revista Rolling Stone el artículo prometía ser un análisis de fondo sobre lo que está siendo el sexenio peñanietista; sin embargó el texto quedó a deber.
Realmente, es un artículo extenso, le dedica un buen espacio al Ejecutivo, sin embargo es un resumen de lo que va del sexenio, salvo uno u otro comentario que se puede tomar como un análisis; el fin de la presente columna no es abundar sobre lo escrito en la revista, sino generar un breve análisis a partir de la visión que otorga Rolling Stone.
El sexenio de Peña Nieto inició de una manera muy fuerte, entre protestas y aplausos, pero lo más importante es destacar lo que busca generar el Presidente, una opción para el desarrollo del país en un terreno que le permita una mayor competencia económica y de progreso para México.
El Presidente, y su equipo de trabajo, han planteado una serie de reformas que las llaman estructurales para el país, si bien existen voces a favor y otras en contra, es preciso reconocer que es un gobierno que apuesta por la transformación de México, y que entiende la necesidad de generar acuerdos entre las diferentes fracciones políticas que conforman el actual sistema mexicano.
Durante el gobierno, encabezado por Peña Nieto, se han asestado dos golpes que han sido vistos de manera positiva para el grueso de la población, los arrestos de Elba Esther Gordillo y de el Chapo, ambos casos generan un repunte en la aprobación del Presidente, sin embargo, es preciso preguntar ¿hasta dónde llega el punto político en ambos casos?, ¿Cuáles son los mensajes que se envían desde Palacio Nacional para la sociedad, así como a los entes políticos del país?
La respuesta, resulta evidente, nada ni nadie, se va a interponer en el camino que se ha planteado el Presidente Peña Nieto. Reestructurar de manera eficiente a México, con una visión clara de competencia económica que brinde certeza para los inversionistas extranjeros; en el mismo sentido, se muestra que la estrategia de seguridad se modificó, de tal manera que se recapturó al enemigo público número uno.
Un claro ejemplo de la apertura que busca brindar el Ejecutivo federal, es la reforma energética, que, por primera vez en muchos años, permitirá la inversión privada en temas tan polémicos como lo es el petróleo, dando como resultado un punto favorable para generar inversiones Público-Privadas.
El sexenio peñanietista, representa el regreso del PRI a Los Pinos, pero la pregunta mas acertada que se puede hacer actualmente no es sobre las reformas o sobre los libros que ha leído el Presidente, tiene un fondo mucho mayor ¿es el viejo PRI con prácticas nuevas? O ¿se está presenciando un PRI renovado que permitirá la reconstrucción de México y sentará las vías para un nueva etapa de crecimiento en el país?
Black Jack para el croupier, la casa gana.
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